Para evitar un "mal viaje"

En La Terraza se analizaron muestras de LSD, éxtasis, ketamina y cocaína y se emitieron tres alertas. Vea las imágenes

Ayer, por primera vez, una fiesta electrónica uruguaya ofreció a sus participantes el servicio de análisis de sustancias en drogas sintéticas. La pionera fue La Terraza, uno de los eventos de este tipo que convoca a más jóvenes en Montevideo.

Al promediar la tarde del domingo, sobre la calle Buschental y sus alrededores, no había espacio para estacionar más autos. El lugar del encuentro fue el predio de la Asociación Rural del Uruguay (ARU) en el Prado desde las 15 horas. Cerca de las 17 horas, cuando llegó El Observador, varios jóvenes se amontonaban en la entrada.

Apenas se cruzaba la puerta de acceso, un grupo de voluntarios acercaban a los recién llegados folletos sobre la innovadora propuesta y la forma de acceder al laboratorio Test your power, de análisis de sustancias. En otros afiches entregaban información sobre distitnas sustancias (éxtasis, LSD, ketamina y cocaína) sus efectos y consejos para consumirlas. "No las mezcles y tampoco lo hagas con alcohol; los riesgos se multiplican. En caso de un mal viaje, busca un lugar seguro con alguien que te acompañe", aconsejaba el afiche de la ketamina.

En el laboratorio, unos 10 jóvenes hacían cola para entregar sus "pastis" y someterlas a análisis. En una ventanilla, dos chicas recibían las sustancias. Atrás de ellas, varias personas vestidas con túnicas blancas, entre tubos, frascos, utensilios de laboratorios y otros aparatos se encargaban de realizar los tests.

La experiencia nació de la inquietud de los organizadores de la fiesta. Conscientes del suceso ocurrido en abril en una fiesta electrónica de Buenos Aires, donde murieron cinco jóvenes –uno de ellos, uruguayo–, decidieron ofrecer cierto control. Así se contactaron con la ONG Pro Derechos, que desde 2006 trabaja en políticas de drogas. Para realizar la tarea, Pro Derechos pidió apoyo a Energy Control, un programa dentro de una ONG española, que realiza análisis de pastillas en Europa desde 1998.

"Estamos analizando LSD, éxtasis, ketamina y cocaína. El análisis de las sustancias cuenta de dos etapas. El primero, dura cinco minutos y el otro una hora y media", dijo Florencia Lemos de Pro Derechos a El Observador.

Explicó que con el primero y más corto, a partir de una pequeña muestra de la droga sintética, se puede determinar qué sustancia se está consumiendo. Con el test más largo, se pueden detectar la presencia de los adulterantes e identificarlos.

Si hay adulterantes, los representantes de la ONG entregan los resultados al usuario e intentan concientizarlo sobre el consumo.

"Le preguntamos si es la primera vez que la toma, si sabe cómo tomarla, si conoce sus riesgos asociados, si consume agua", relató Lemos. "La prevención de daño consiste en eso, en brindar información. A través de ella se pueden reducir muchísimo las probabilidades de los riesgos asociados", agregó.

Un espacio contiguo al laboratorio, la ONG también ofrecía un "espacio para el achique", para que aquellos que tuvieran un "mal viaje" pudieran descansar, hidratarse y tener contención, con personal destinado a esa tarea.

Pasadas las siete de la tarde, el laboratorio llevaba 62 muestras analizadas y había encontrado tres sustancias adulteradas, razón por la que habían emitido tres alertas. Algunas de las sustancias encontradas no las habían podido identificar. En total se realizaron 135 testesteos de pastillas, LSD y cocaína.

"Lo que encontramos es bastante parecido a lo que ocurre en España", dijo a El Observador Iván Fornis de Energy Control.

Las alertas consistieron en colgar una ficha con las características de la pastilla adulterada para identificarla cuando llegaran otras muestras similares. Al mismo tiempo, se daba aviso a la organización y los servicios de emergencia para prevenir su consumo y advertir posibles síntomas y complicaciones asociados al consumo de esas sustancias.

Tres de ellas eran pastillas que contenían MDMA combinada con cafeína, MCPP y sustancias desconocidas. El MCPP es un componente que puede afectar gravemente el sistema digestivo. Por otra parte, un LSD testeado contenía NBOM, una sustancia de riesgo para el consumo. También se detectó cocaína con Levamisol, una peligrosa sustancia que se usa actualmente para cortar esa droga.


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