Para productores dressing es un factor que distorsiona negocios

Los ganaderos están de acuerdo en topear la limpieza de la res
Sería bueno sacar de la discusión el tema del dressing o limpieza de la res en la faena vacuna porque "lo que hace es generar incertidumbre y falta de transparencia en la comercialización de haciendas", afirmó a El Observador una fuente de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), institución que se muestra afín a establecer un porcentaje máximo en esa operación industrial.

La venta de ganados a los frigoríficos debería pasar por otro lado, como aspectos de calidad y de rendimientos, y "no un tema que hace cinco años está desgastando a los actores vinculados a este negocio", destacó la fuente consultada.

La Federación Rural y la ARU ven con buenos ojos una posible medida que establezca un tope en el dressing, considerando que el decreto existente solo lo regula en el porcentaje mínimo.

Este punto, entre otros, está a estudio del ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Tabaré Aguerre, según se lo comentó el pasado lunes a la directiva de la ARU, lo que ha generado la expectativa de que el tema sea tratado el lunes próximo en la reunión de la Junta Directiva del Instituto Nacional de Carnes (INAC).

El decreto vigente se aprobó en su momento a pedido de los carniceros que entendían que en las reses que comercializaban había mucha grasa que debían descartar para su mejor presentación al momento de ofrecer la carne al consumidor.

Desde el sector de los empresarios que se dedican al engorde de vacunos en corrales se piensa que el pago en tercera balanza es hoy la mejor opción, ya que el productor vende lo que produce y el industrial procesa lo que quiere, dijo ayer a Tiempo de Cambio, de radio Rural, el presidente de la Asociación Uruguaya de Productores de Carne Intensiva Natural (Aupcin), Álvaro Ferrés. Esto quiere decir que si el industrial necesita para un mercado que requiere un dressing mayor lo puede hacer, y si necesita para otro que pide uno menor también lo puede hacer.

De esa manera el productor entrega lo que produce en tercera balanza y luego la industria procesa el dressing de acuerdo a sus mercados. Ello le daría transparencia al negocio, dijo la fuente de la ARU.

Según Ferrés, es el momento propicio para plantearlo, hablar con la industria y pactar para vender en tercera balanza. "No es un intervencionismo como se ha manifestado, ni tampoco que se esté tocando el mercado", agregó el presidente de Aupcin.

Ferrés dijo que no cree que con mayor información, como se dispuso en 2013 sobre los rendimientos en tercera y cuarta balanza, especificando el porcentaje de dressing y cantidad de kilos que esa operación representaba, se incida en el sistema de venta.

Opinó que los productores "no tenemos fuerza como para decir que le vendemos a uno a otro en función de que haya un dressing mayor en una planta u otra. Por lo tanto, la venta en tercera balanza evitaría las discusiones".

Ferrés agregó que tampoco cree que a la industria no le sirva, "sería cuestión de acordar nuevos precios y seguir para adelante".

Propuestas que no lograron acuerdo

A fines de 2012, los productores habían propuesto hacer un dressing de 6,92% y la industria propuso la opción de tipificación y clasificación electrónica con rendimiento carnicero para pagar por calidad. Al no tener andamiento, la industria propuso un dressing máximo con los 15 elementos que se podían sacar, pero no porcentual porque no todos los animales son iguales, lo que tampoco aceptaron los productores, recordó un industrial.

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