Paraguayos asesinados 12 horas antes de terminar su estadía

Tenían previsto abandonar la cabaña en la mañana del domingo
El matrimonio paraguayo de Ramón Quevedo Arce y Claudia Guerrero, que fue acribillado a balazos en la noche del sábado 6 en Solymar, tenía previsto abandonar la cabaña que ocupaban desde el 1º de febrero en la mañana del domingo, es decir menos de 12 horas después de ser asesinados.

Eso lo confirmó al declarar ante la jueza Marcela Vargas y la fiscal Silvia Mascaró el dueño del complejo turístico donde ambos se alojaron junto su hijo, de siete años, que resultó ileso en el ataque a balazos que tuvo lugar sobre la avenida Giannattasio y donde también murió una adolescente de 16 años que fue atropellada por la camioneta en la que viajaba el matrimonio paraguayo.

El empresario, que declaró como indagado junto a su hija, indicó a la jueza que la pareja llegó a su complejo turístico por recomendación de un familiar. También dijo que cuando se confirmó que el matrimonio había sido asesinado, una persona se contactó con él desde Paraguay para pedirle que guardara las pertenencias que se encontraban en la cabaña, pero dijo que solamente encontró ropa y juguetes del niño, según señalaron fuentes del caso a El Observador.

En tanto, el subjefe de Policía de Canelones, Jhony Diego, dijo ayer El Observador que la investigación no tiene avances."En este momento no tenemos nada. Estamos como el domingo. Seguimos trabajando para mejorar y tener algún resultado pero en este momento no tenemos nada", sostuvo el jerarca policial.

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