Parlamento venezolano declaró "crisis humanitaria" por falta de alimentos

La Asamblea Nacional le ordenó al gobierno presentar "un plan de seguridad alimentaria"

El Parlamento venezolano declaró hoy la "crisis alimentaria nacional" y pidió que la Fondo para la Agricultura de las Naciones Unidas (FAO) y la Unicef envíen expertos que evalúen los riesgos que entraña el problema para los 30 millones de habitantes del país caribeño.

El acuerdo parlamentario, "mediante el cual se declara la crisis humanitaria y la inexistencia de la seguridad alimentaria", fue aprobado a mano alzada por la mayoría de diputados de la oposición y rechazado por la minoría afín al presidente, Nicolás Maduro.

El jefe de Estado "nada dijo sobre el estado de la seguridad alimentaria" en el informe anual que presentó el mes pasado y su Gobierno tampoco ha presentado un plan gubernamental con políticas que intenten revertir "la inseguridad alimentaria", dice el texto.

El Banco Central venezolano (BCV) más bien "suplantó las cifras de escasez de alimentos con unas de acaparamiento situándola en la alarmante cantidad global de 87 por ciento", en momentos en que "resulta inocultable la ausencia de productos" en los mercados, añade el acuerdo de la Asamblea Nacional

Entre las exigencias al gobierno contenidas en el texto destaca la que le ordena, de manera "perentoria", presentar ante la Asamblea Nacional "un plan de seguridad alimentaria" que, entre otras cosas, contemple un calendario de pago de deudas a proveedores extranjeros, en el marco del control estatal de divisas existente desde inicios de 2003.

También que dicho plan gubernamental prevea la eliminación de otros "controles y trabas que perjudican" la producción nacional, la publicación "periódica y detallada" de cifras sobre la escasez de alimentos, de la inflación y del "costo de la canasta básica".

A la FAO le solicitó que su comisión de expertos evalúe "in situ" los riesgos que entrañan "la inseguridad alimentaria" y que además "cotejen la fiabilidad" de las cifras oficiales y a la Unicef "que evalúen el estado de malnutrición infantil".

La crisis

Venezuela enfrenta una escasez de rubros básicos que consultoras privadas estiman en dos tercios, agravada por la caída en picada de los precios del petroleo, generador del 96% de las divisas en un país dependiente de las importaciones.

El acceso a productos y bienes básicos también se ve afectado por la inflación, que se ubicó en 140% entre septiembre de 2014 e igual mes de 2015.

Durante la discusión del acuerdo, el jefe del bloque opositor, Julio Borges, denunció que el modelo estatista del chavismo dilapidó miles de millones de dólares durante la más reciente bonanza petrolera y generó una caída del 87% en la producción agrícola.

Según Borges, durante 17 años de gobierno socialista también fueron expropiadas 1.200 empresas, de las cuales 300 de alimentos que "hoy no producen nada, como tampoco ocurre -agregó- la "gran mayoría" de cuatro millones de hectáreas de tierras aptas para la agricultura.

El diputado oficialista Ricardo Molina aseguró que este acuerdo, sumado a otro aprobado a fines de enero que pidió al gobierno declarar una crisis sanitaria por la escasez de medicinas buscan crear las condiciones para una "intervención militar de Estados Unidos".

Molina planteó que una "emergencia alimentaria" podría habilitar al gobierno para disponer de "todos los expendios y unidades de producción", incluida Empresas Polar, la mayor productora de alimentos del país.

El legislador negó que en Venezuela haya una crisis de alimentos y reiteró la tesis del chavismo de que el desabastecimiento es fruto de una "guerra económica" de empresarios y grupos de derecha que, según el oficialismo, busca derrocar a Maduro.


Fuente: EFE y AFP

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