Parque Tecnológico del LATU crece a impulso de la demanda

Está en construcción el edificio Cincuentenario, que alojará a la nueva sede del Centro de Desarrollo de Empresas Tecnológicas
Primero surgió el Centro de Reuniones y Eventos. Después Espacio Ciencia, la incubadora de empresas Ingenio, el Centro de Desarrollo del Conocimiento y por último, en 2010, el Centro de Desarrollo de Empresas Tecnológicas. La idea de crear un Parque Tecnológico en el predio del LATU empezó en 2005. Estos cinco centros se fueron instalando a medida que, en el Laboratorio Tecnológico del Uruguay, se percibía que las necesidades del país iban mutando. El objetivo del Parque es aportar conocimiento tecnológico en áreas multidisciplinarias. Debido al auge del desarrollo de tecnología en Uruguay en los últimos años, en agosto de 2015 comenzó la construcción de un edificio de tres pisos en el que instalarán sus oficinas empresas uruguayas dedicadas al desarrollo de software. Dos ya están confirmadas: De Larrobla & Asociados y DVelop Software Solutions.

Mantener la sinergia entre los centros e impulsar el área tecnológica y de investigación son los pilares de este Parque que, con su ampliación, se va conformando como el Silicon Valley uruguayo.

Aumenta su capacidad

A fines de abril estarán prontas las obras del edificio Cincuentenario en el Parque Tecnológico del LATU. Con una superficie de 2.700 metros cuadrados distribuidos en tres pisos y una inversión en el entorno de los US$ 2 millones, dos de las más de 30 empresas que conforman el Centro de Desarrollo de Empresas Tecnológicas (CDET), ya confirmaron que tendrán allí su espacio para instalar oficinas.

"Las empresas que trabajan en temas de tecnología apostaron a instalarse en el LATU porque encontraron el sistema adecuado para poder trabajar", dijo a Café & Negocios el presidente de la institución, Fernando Fontán. En la medida en que hay espacio disponible en los edificios que conforman el CDET, las compañías interesadas arrendan un lugar para instalarse y trabajar allí. La mayoría de las empresas que actualmente se encuentran en el CDET pertenecen al rubro de las TIC. Ésta no es la única ampliación en infraestructura del LATU, ya que se están desarrollando otros módulos en el área de laboratorio, el principal sustento de los ingresos de la organización.

50% de los ingresos del LATU corresponden al control de calidad de las exportaciones no tradicionales, proceso por el que los exportadores tributan el 3 por Mil de las partidas involucradas.

"Las inversiones que realizamos en LATU responden a demandas reales, no podemos hacer una inversión con la expectativa de que el mercado responda de alguna forma", comentó Fontán. Todos los procesos que se llevan a cabo en el LATU tienen la consigna de ser autosustentables. Para seguir ejecutando los proyectos en el futuro, las autoridades tienen prevista la edificación en el predio que se encuentra cruzando la calle Saldún de Rodríguez, paralela a Avenida Italia, que también pertenece al laboratorio tecnológico. "En función de las demandas que encontremos, vamos a seguir en un futuro con la ampliación del Parque", dijo el presidente que asumió en el cargo en abril de 2015, en representación del Ministerio de Industria, Energía y Minería, por ser el LATU una persona de derecho público no estatal.

Sinergia para crecer

Que las empresas más desarrolladas convivan en el mismo predio con las startups que recién terminaron su proceso de incubación en Ingenio, es una valiosa oportunidad para que se generen alianzas. "Trabajar en el Parque acerca a las nuevas empresas con las más consolidadas, muchas de ellas con fuerte presencia internacional", explicó Fontán. Esto es lo que sucedió con la alianza entre GeneXus y DVelop, ambas empresas uruguayas productoras de software, una con experiencia en el rubro desde 1988, y la otra incubada en Ingenio en el año 2008.

DVelop instaló sus oficinas en el CDET en 2010, centro con el que se terminó de consolidar el Parque. "Fuimos una de las primeras empresas en trabajar allí", dijo a Café & Negocios uno de los socios fundadores de la compañía, Agustín Napoleone. Comenzaron a trabajar con GeneXus gracias a que dos de los directivos de DVelop se empleaban en aquella compañía. "La convivencia en el Parque Tecnológico del LATU permite que las empresas consolidadas tengan contacto con las startups y sean conscientes de lo nuevo, de las ideas que se vienen", dijo Napoleone.

Hijos del LATU

Al Parque Tecnológico llega un grupo de emprendedores a la incubadora Ingenio y allí comienzan a desarrollar su proyecto. Encuentran el ámbito para favorecer el emprendedurismo, a través de Endeavor. Con la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII), se pueden financiar los proyectos. Generalmente a los dos años, la compañía crece y se instala en el Centro de Desarrollo de Empresas Tecnológicas. Cuando tiene la posibilidad, se traslada a un lugar más grande. Esto le sucedió a DVelop, un "hijo" del Parque, porque desde sus comienzos están en este lugar. El presidente del LATU entiende que esto es parte de la esencia y de los cometidos del Parque."Es una demostración del proceso completo: llega un emprendimiento primario, es incubado, se gradúa, se instala en el Parque, crece y ahora expande su planta física en el nuevo edificio", manifestó.

De la universidad al exterior

Una tesis de grado dió inicio a la empresa de consultoria y desarrollo de software DVelop Software Solutions. Paula Gallotti, Agustín Napoleone, Ignacio Fonseca y Joaquín Álvarez estudiaban Ingeniería en la Universidad ORT y decidieron hacer del proyecto final de la carrera, su futuro.

En 2008, a través del Centro de Emprendimientos Tecnológicos de ORT, se les despertaron las ganas de emprender. Planearon la estrategia de la compañía y se presentaron en Ingenio, incubadora en la que se desarrollaron hasta el año 2010. "En Ingenio tuvimos nuestra primera oficina, después nos independizamos y necesitábamos más espacio físico", explicó Napoleone.

DVelop sigue creciendo. Actualmente trabajan en alianza con GeneXus para más de 20 países, entre ellos Japón. "Cuando empezamos nunca nos imaginamos que íbamos a venderle tecnología al país líder mundial en la materia", se refirió Napoleone.

La necesidad de tener más espacio para trabajar y mantenerse en el mismo entorno, fueron las claves para que las autoridades del LATU les ofrecieran instalarse en la nueva construcción. "A ellos (autoridades del LATU) les interesa brindarles oportunidades a las empresas pequeñas y medianas", puntualizó Napoleone.

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