Parteras piden regularización de su trabajo al MSP ante aparición de las doulas

Aseguran que sus puestos de trabajo se ven amenazados con la nueva presencia en la sala de nacer

Con la aparición de las doulas como acompañante de las embarazadas, las parteras ven amenazado parte de su espacio en las salas de nacer y las dudas sobre quién debería hacer qué empezaron a quedar en evidencia. Por ese motivo, la Asociación Obstétrica del Uruguay pedirá al Ministerio de Salud Pública (MSP) la regularización de sus tareas.

Las parteras consideran que la llegada de las doulas afectó su trabajo e incluso lo interpretan como una amenaza a los puestos laborales, motivo por el cual pedirán una reunión con el ministerio.

La doula es una mujer que brinda acompañamiento a la madre durante la etapa de embarazo, parto y puerperio. Su servicio cuesta aproximadamente $ 9 mil, aunque hay quienes se ofrecen a trabajar de manera comunitaria sin exigir un monto de dinero.

Actualmente reciben su capacitación en la Asociación Nacional Doulas del Uruguay y tienen el aval del Instituto Prenatal del Uruguay.

Las doulas mantienen la postura de que su trabajo no se entromete con el de las parteras, ya que, como ellas no asisten el parto, siempre tiene que haber un equipo médico especializado durante el nacimiento del bebé.

La presidenta de la Asociación Obstétrica del Uruguay, Carmen Romero, señaló en diálogo con El Observador que el papel de la doula es importante desde el lugar de acompañamiento y contención de la embarazada, pero no para la educación sobre el parto, como por ejemplo acerca de qué medidas tomar en esta instancia. En tanto, para la directora de la Escuela de Parteras, Eliana Martínez, es importante que las parteras defiendan su rol como educadoras al momento del embarazo, ya que consideró que para eso se preparan -reciben unas 5.000 horas de práctica antes de recibirse-.

La presidenta de la Asociación de Doulas del Uruguay (Andou), Rosa Montero, señaló por su parte a El Observador que las doulas no asisten partos, además de que respetan el lugar del acompañante de la madre -en caso que lo tenga-. De lo contrario ellas ocupan el lugar de acompañante principal.

Las parteras tienen a su cargo las tareas de información para la prevención de enfermedades de transmisión sexual, seguimiento del embarazo y ser las encargadas de recibir al bebé, siempre y cuando el embarazo no tenga riesgo. En caso de que sí haya riesgos, el parto tiene que ser asistido por un ginecólogo.

Jorge Quian, director de salud del MSP, dijo a El Observador que tal como está el sistema de salud, con tantos profesionales capacitados como las parteras y los ginecólogos, no considera que el papel de la doula sea tan importante en centros de salud poblados, aunque sí en centros de salud más alejados.

Se gradúan unas 50 doulas por año y en total hay entre 350 y 400. Si bien en la Asociación de Doulas dijeron a El Observador que les gustaría tener un aval del MSP, aún no tienen previsto solicitarlo. En Uruguay hay unas 800 parteras y se gradúan entre 20 y 30 por año.