Partido aliado de Rousseff define hoy si rompe con el gobierno

la salida del PMDB podría acelerar el proceso de destitución de la presidenta
El Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), de tendencias centristas y la mayor fuerza política del país, decidirá hoy si abandona su alianza de años con el Partido de los Trabajadores (PT) de la presidenta Dilma Rousseff, quien es objeto de un proceso de impeachment (proceso de destitución) por presunta manipulación de cuentas públicas.

En ese sentido, Michel Temer, vicepresidente de Brasil, tratará de convencer a los miembros de su partido de romper definitivamente con el gobierno de Rousseff y precipitar su salida. Temer, de 75 años, asumiría el máximo cargo del gobierno brasileño hasta 2018 si la presidenta fuese destituida.

Más allá de ser su compañero de fórmula, en los últimos tiempos Temer ha tomado una distancia considerable de Rousseff. En noviembre de 2015, por ejemplo, escribió una carta cargada de recriminaciones contra la política de la presidenta. Así mismo, se ha embarcado en una cruzada por lograr la separación del partido que preside del gobierno de Dilma Rousseff.

Desde el PT ven con consternación la posible ruptura y el expresidente Lula da Silva, en el ojo de la tormenta junto con la presidenta, ha manifestado esta preocupación. "Veo con tristeza que el PMDB quiera apartarse del gobierno, aunque no creo que salgan los ministros. Ocurrirá como en 2003, cuando sólo una parte del PMDB me apoyaba. Puede que se dé una coalición sin concordancia de la dirección. (...) Es preciso seguir conversando, ahora voy a Brasilia a hablar con ellos, y con Michel Temer", dijo Lula ayer en un encuentro con corresponsales extranjeros en San Pablo.

La existencia de la coalición entre los partidos es de vital importancia para los intereses de Rousseff y el resto del gobierno del PT, que se encuentra en una crisis política causada en gran parte por el fraude a la petrolera estatal Petrobras.

"La de mañana (por hoy) será una reunión de salida, de despedida del gobierno. Estamos calculando que más del 80% votará por abandonarlo", declaró a la agencia de noticias AFP Osmar Terra, diputado del PMDB y miembro de la mesa directiva que definirá la moción.

El destino de Rousseff, de 68 años, podría quedar sellado si el PMDB –que cuenta con 69 diputados, 18 senadores y siete ministros– arrastra a otras fuerzas de la coalición a una separación en el gabinete.

Por ese motivo, Rousseff ha intentado diferentes maniobras para tratar de mantenerse a la cabeza del gobierno brasileño. Según informa la agencia estatal de noticias Agencia Brasil, la mandataria recibió en la mañana de ayer al ministro de Minas y Energía Eduardo Braga, perteneciente al PMDB. Braga es de las pocas figuras del partido del centro que defiende públicamente la idea de permanecer junto al gobierno.

Las discusiones acerca del mencionado impeachment podrían finalmente terminar a mediados de abril, en el caso de que la Cámara de Diputados lo apruebe en una mayoría de dos tercios y si luego el Senado lo hace por la mitad de los 82 miembros que lo componen. De darse esta situación, Rousseff sería apartada de su cargo por un período máximo de 180 días, mientras el Senado decide su postura final, que esta vez debe ser respaldada por una mayoría de dos tercios.

Hace algunos días, Rousseff nombró como ministro a su mentor político Lula da Silva, también investigado por el caso Petrobras. Sin embargo, su entrada en funciones fue suspendida por un juez de la Corte Suprema y ahora la situación del exmandatario se encuentra en suspenso.


Fuente: AFP

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