Pediatras reclaman hace dos años test de problemas de aprendizaje

ASSE no puede asegurarles una fecha de compra; cuesta $ 20.000

Hasta hace relativamente poco tiempo, el centro de salud del Cerro no contaba con atención psicológica para los 1.400 niños que concurren allí cada mes. Hace dos años, la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) autorizó la contratación de Roxana Chiriazis, psicóloga que trabaja en el lugar desde ese entonces. El principal trastorno detectado por Chiriazis, y que los pediatras advertían diariamente en las consultas, fue el del aprendizaje.

Desde ese momento, comenzó a solicitar a las autoridades del centro la compra de test de inteligencia y de detección de problemas de ese tipo, que no tenían un costo de más de $ 20 mil cada uno. El viernes pasado, proveeduría central de ASSE –encargada de las compras– se comunicó con Chiriazis para consultarle el precio de los tests y para saber dónde se pueden comprar. Más allá de esa llamada, por ahora el centro de salud sigue sin contar con esos tests que, según la especialista, facilitarían el diagnóstico y trabajo en el salón de clase de los niños.

"Reconocemos que ha mejorado la atención, pero en salud mental siguen faltando cosas. Uno nota voluntad, pero no hay ejecución. Parece como que algo lo tranca en el medio", dijo Chiriazis a El Observador. La psicóloga logró conseguir uno de los tests que necesita porque un colega le permitió fotocopiarlo, pero las copias eran malas y dificultaban su aplicación.

Fuentes de ASSE explicaron a El Observador que no hay plazos estipulados para estos casos porque deben realizarse licitaciones para la compra de los materiales.

Los problemas de aprendizaje detectados a diario en el centro de salud fueron el puntapié inicial para iniciar en diciembre un programa de estimulación a la lectura, que consiste en ofrecer a los niños que van a la consulta un libro para llevarse a sus casas, que debe ser devuelto cuando se termine de leer. Desde que el programa comenzó se entregaron 520 libros.

Diana Sastre, pediatra del Cerro y delegada del núcleo de base del Cerro del Sindicato Médico del Uruguay (SMU), manifestó a El Observador que desde que se instaló el programa de estimulación a la lectura "ninguna autoridad llamó para ver cómo evalúan a los niños". "Se empezó a acercar (al programa) gente de diferentes ámbitos. Ha sido un éxito, pero no hemos tenido la respuesta institucional", dijo.

A ese programa se le suma otro proyecto del centro de salud con la comunidad del Cerro: comenzar a trabajar con los alumnos de primer año de la escuela Tabárez.

A principios de mes, ASSE autorizó fotocopiar los materiales reclamados, pero, como ya había sucedido, la calidad no era buena y dificultaba su aplicación.

Cuando en la policlínica del Cerro se detecta un problema de aprendizaje, se habla con la maestra del niño y en ocasiones se lo debe derivar a un psicólogo que no trabaja en ese centro de salud, porque hay una sola profesional. Tiempo atrás, Sastre dijo a El Observador que llegar a conseguir hora con un psicólogo puede ser un "viacrucis" para los padres por el tiempo que implica, y pueden pasar dos o tres años sin que el niño tenga un diagnóstico certero.


Sin saber lo que es un diccionario

Durante las consultas con la psicóloga Roxana Chiriazis, el trastorno de aprendizaje que más se repite en los niños que se atienden en el Cerro es el de la lectoescritura. La falta de libros en las casas es, según la especialista, un factor que fomenta ese problema. "Hay niños en segundo año de escuela que no saben lo que es un diccionario. El libro es un objeto que el niño tiene que saber manejar", dijo a El Observador.




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