Peligra mayoría en el Frente Amplio para aprobación total de Rendición de Cuentas

La bancada de Diputados tiene una batalla interna para conseguir los votos
La bancada de Diputados del Frente Amplio se prepara para un debate interno que promete darle continuidad a la sangría a la que se sometió la izquierda en los últimos días.

En la mañana de ayer, la Comisión de Presupuesto y Hacienda integrada de la Cámara de Diputados cerró la votación del proyecto de Rendición de Cuentas luego de varios días en lo que el gobierno y la bancada de izquierda parecían no poder reconciliar sus diferencias entorno al recorte de los gastos para la educación. La propuesta que se votó en comisión –una iniciativa diferente a la que había enviado el Ejecutivo– fue aprobada por un 92% de la bancada del Frente Amplio.

Sin embargo hay tres sectores, representados por cuatro legisladores, que no están de acuerdo con la propuesta: el Partido Comunista (PCU), el Partido por la Victoria del Pueblo (PVP) y la Liga Federal.
A partir de la aprobación en comisión, los tres sectores abrieron un espacio de consulta y reflexión interna para definir cuáles son los pasos a seguir y definirán una postura común antes de que se reúna la bancada de Diputados del Frente Amplio el próximo lunes. El resto de los sectores, por su parte, harán el intento de convencer al PCU, el PVP y la Liga Federal para que haya unidad de acción en el plenario.

Pero la batalla no será fácil. La Liga Federal entiende que el proceso de negociación con el Ejecutivo no está cerrado y ya decidió que no votará en el Plenario la fórmula que acordó la mayoría de la bancada, dijo una fuente política a El Observador. De esta forma, el Frente Amplio no tendrá los votos suficientes en la Cámara de Diputados.

El reglamento interno de la bancada estipula la posibilidad de dejar aquellos sectores que disienten en libertad de acción o de aprobar un mandato de voto.

La coordinadora de Diputados de la izquierda, Orquídea Minetti, dijo a El Observador que hasta ayer ningún sector había solicitado libertad de acción de forma oficial. En tanto, el diputado Óscar Groba, del Espacio 609, dijo a El Observador que si hay diferencias, lo más adecuado es establecer un mandato, algo que ya ha propuesto a los diputados de su fuerza política.

En la noche del viernes –cuando los relojes se desfiguraban–apareció el beneplácito del Poder Ejecutivo, que accedió al pedido de una amplia mayoría del Frente Amplio y dispuso de un aumento del gasto en $871 millones para la ANEP y la Udelar, a través de la reasignación de $540 millones dentro de la Rendición y el uso de $110 millones de un fondo capacitación laboral del Inefop (el Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional).

La disposición de los fondos del Inefop contó con la activa participación del PIT-CNT y del ministro de Trabajo y Seguridad Social, Ernesto Murro.

De manera que la bancada de izquierda votó un sustitutivo del artículo 6 que exceptúa a las ANEP y la Udelar de los recortes previsto y autoriza a la ANEP a utilizar un monto de hasta $ 111 millones en 2017 cuya fuente de financiación es la Corporación Nacional para el Desarrollo. Por su parte, la Agencia Nacional para el Desarrollo otorgará $ 110 millones para la Universidad de la República y la Universidad Tecnológica.

Para la mayoría de la bancada de izquierda el acuerdo que consiguieron con el gobierno es satisfactorio, aunque están expectantes de poder lograr en el Senado que no se posterguen los gastos de la educación en su totalidad.

El mismo día que la izquierda lograba ponerle un parche a un desencuentro partidario que escalaba con intensidad por la asignación de recursos a la educación pública, la bancada del Frente Amplio votó de forma unánime en Comisión quitarle algunos beneficios a las universidades privadas, según adelantó el diario El País.

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