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08

2012

Reencuentro con la patria

Una multitud de uruguayos acompañaron a la selección en el amistoso de Le Havre

Hay que ponerse por unos instantes en la piel de ellos para entender lo que significa estar tan lejos de su país, pero tan cerca de quienes son la representación de su patria. Por esa razón, cuando este miércoles, previo al partido en los alrededores del estadio Oceane de Le Havre se reunieron unos 400 uruguayos, identificados con banderas, camisetas de la selección, de Cerro, Nacional y Peñarol, para armar una especie de batucada que les hiciera recordar su tierra natal, a varios se le llenaron los ojos de lágrimas.

Es que en cada uno de ellos hay una historia de vida y emociones contenidas y reprimidas por las distancias que establece ese océano Atlántico que separa a su pequeño país con el lugar en el que viven actualmente.

Fernando, es un uruguayo que nació en Montevideo, pero que siendo aún un bebé viajó con sus padres a Francia. 

Desde entonces nunca más regresó. Actualmente está cerca de los 30 años. 

De todas formas, este miércoles estuvo todo el día, desde la mañana con la camiseta de Cerro, con la que se paseó por todo Le Havre. 

¿Por qué la camiseta de Cerro? “Porque mi padre era hincha de Cerro”, dice. Obviamente él, por herencia, extendió el fanatismo por el club albiceleste, sin embargo, muy poco conoce de la institución.

Toma su celular y muestra una foto en la que aparece Walter Gargano con la camiseta de Cerro. “Sí, se la sacamos ayer”, dice, por el martes, cuando los uruguayos estuvieron de visita en el hotel Normandy de Deauville, donde permaneció la delegación durante su estadía en Francia.

Ahí también está un matrimonio que llegó desde Oslo para ver a Uruguay. 

Estuvieron los tres días en el hotel de los celestes y compartieron unas jornadas increíbles con los futbolistas. 

Se sacaron fotos con todos los jugadores y aprovecharon para hablar de fútbol y contar sus propias historias, que construyeron muy lejos del país.

No fueron los únicos. Llegaron de distintos lugares de Francia, también de Suiza y de Holanda.

Por esa razón el fútbol se transforma para estos uruguayos, que estuvieron desde muy temprano en las afueras del estadio, desde mucho antes de la hora 19 cuando se abrieron las puertas, en el puente que los une con su país.

El hotel en el que estuvo Uruguay, en Deauville, fue desde el lunes de mañana el lugar de encuentro y la apertura de los futbolistas, la amabilidad para sus pares que por distintas circunstancias la vida los trasladó a otras latitudes, le brindó la recompensa de sentirse como en casa.

Un uruguayo que vive en Oslo desde hace más de tres décadas, y actualmente pisa los 70 años cuenta con orgullo que haber llegado hasta Deauville fue una oportunidad de encontrarse con los suyos. 

También para los estudiantes que realizan los viajes de ciencias económicas y de arquitectura.

Este miércoles hubo de los dos en el estadio Oceane. Algunos porque el viaje estaba programado así y el amistoso quedó justo en medio del recorrido por el mundo, y otros porque forzaron el pasaje para que llegara hasta Le Havre.

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1 Comentario

  • alicia rodriguez - 04.09.2012 - 08:28 hs

    Buenos días, Les enviamos el enlace a nuestro Blog: http://destinorepublicano.wordpress.com/ Para leer, comentar y compartir. Saludos desde Madrid!

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