Peña Nieto recibido con protestas por Ayotzinapa

Manifestantes reclamaron por los 43 estudiantes desaparecidos en Iguala
El presidente argentino Mauricio Macri recibió ayer viernes a su homólogo mexicano Enrique Peña Nieto, con quien dijo estar construyendo una "nueva etapa" de relaciones entre estas dos grandes economías de América Latina, una visita que fue repudiada por algunos sectores de izquierda.

Tras una cita con expectativas en tema de inversiones, Macri dijo que su aspiración es que "México tenga un lugar preponderante en la nueva etapa de diálogo con el mundo" y destacó que ambos países avanzan en "un camino de mayor integración" en diversas áreas, como la económica, científica y social; y que se enmarcan en "la vinculación con América Latina".

Peña Nieto afirmó por su lado que "siendo Argentina y México dos de las principales economías latinoamericanas", comparten "el camino a recorrer para desarrollar la oportunidad de crecimiento". El presidente mexicano señaló también que "hay voluntad política por estrechar aún más las relaciones" bilaterales y reimpulsar acuerdos "de complementación económica" que existen desde hace 29 años entre Argentina y México.

"Hoy hemos decidido profundizar estos acuerdos, que nos permitan aspirar a un acuerdo de mayor integración y libre comercio entre ambos países", dijo Peña Nieto.

Argentina busca el incremento del intercambio comercial con México y profundizar el acercamiento entre el Mercosur y la Alianza del Pacífico. El gobierno argentino tiene expectativas de ampliar el comercio con México, que al día de hoy es deficitario para Argentina. Los mexicanos exportan US$ 1.500 millones anuales al país sudamericano mientras que importan de Argentina unos US$ 1.000 millones. El comercio de México con Argentina representa 4% de su flujo global.

"Para tener una idea, entre Argentina y México el comercio por año equivale a un día del comercio entre México y Estados Unidos. Hay una enorme potencialidad para trabajar más juntos y queremos acordar", dijo a la prensa el jefe de gabinete argentino, Marcos Peña.

La presencia de Peña Nieto en Buenos Aires provocó una protesta convocada por agrupaciones estudiantiles, movimientos sociales y partidos de izquierda para reclamar por los abusos y violaciones de derechos humanos en México, y un reclamo especial por los 43 estudiantes desaparecidos en Ayotzinapa.

Las fotos de los estudiantes desaparecidos fueron colgadas en una valla antimotines que dispuso la policía en la Plaza de Mayo, frente a la casa de gobierno, donde ambos presidentes ofrecieron la conferencia de prensa.

Gabriel Solano, uno de los manifestantes, consideró que Peña Nieto era "un represor del pueblo mexicano".

"Según Amnistía Internacional hay 28 mil desaparecidos en México, la mayoría de ellos bajo el gobierno de Peña Nieto", dijo Solano, al criticar también a Macri por recibirlo con honores.

El martes, siete de los organismos más prominentes de Argentina en materia de derechos humanos alertaron a Macri que cualquier acercamiento al gobierno de México exige considerar las graves violaciones en ese país.

Fuente: Agencias

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