Peñarol descarta realizar exigencias de la Policía

Desde el club se asegura que las obras estarán prontas para la inauguración
Embed

Un viejo cartel oxidado, apenas legible, advierte por el peligro que supone la torre de alta tensión, ubicada a pocos metros de la tribuna José Pedro Damiani, en el estadio Campeón del Siglo. Como constatara el Ministerio del Interior (MI) en su última inspección, la torre permanece aún sin cercado.

Sin embargo, hay construido un muro alrrededor de la torre donde luego se colocará el alambrado correspondiente, dijeron desde el club. La ampliación de las calles de ingreso está en proceso; también la construcción de un estacionamineto adicional para 1.200 autos; y se comenzaron a colocar los primeros postes de lo que será el cercado perimetral.

Pese a las últimas observaciones, Peñarol pretende tener todo concluido para la inauguración de su estadio, prevista para los días 27 y 28 de marzo, en menos de tres semanas.

"Estamos trabajando contrareloj, eso es evidente", dijo a El Observador el encargado de Seguridad de
Peñarol, Julio Luis Sanguinetti, para quien muchas de las exigencias que divulgó el MI y por las cuales podría peligrar la inauguración del estadio (ver página 3), no son competencia de Peñarol ni corresponde a ese ministerio pedirlas. Así, las autoridades del club se molestaron por la divulgación de la inspección y el pasado lunes recorrieron el predio junto a escribanos y abogados para dejar constancia del estado de las obras.

Que la construcción continúa es evidente: el ruido de máquinas y golpes es constante y los escombros se acumulan cerca de la entrada a dos de las tribunas; hay fierros, guantes y pedazos de caños en las escaleras.

El Observador constató que varias de las exigencias del MI aún no están concluidas, aunque Sanguinetti aseguró que Peñarol tiene intención de realizarlas; otras en cambio, no están en los planes del proyecto.

El estado de las obras


Una de las exigencias del MI es contar con un doble cercado perimetral, especialmente para separar un terreno lindero al estadio en el que hay un monte -detrás de la tribuna Washington Cataldi-, y que ahora solo se divide por un alambrado simple. No contar con ese cercado constituye "un riesgo" para el desarrollo de dispositivos policiales, algo con lo que Peñarol está de acuerdo. "De todos los peros que hay, que le corresponden a la Policía, lo más entendible es esto", dijo Sanguinetti. Se realizará allí un cerco de 500 metros y 2,20 metros de alto, para lo que algunos postes ya fueron colocados y que estará pronto para la inauguración. También se criticaron los pastizales frente a la tribuna Frank Henderson, que Peñarol argumenta no están en su terreno.

El ministerio exigía la colocación de cuatro domos -cámaras de 360º-. Peñarol adquirió uno de ellos, que se colocará en la esquina que da a la tribuna Cataldi y el camino 7 Cerros. Los otros tres, irán uno en cada esquina del terreno, para lo que se espera que lleguen los equipos.

El Estadio de Peñarol da sus últimos toques pero restan destalles de seguridad por resolver
El Estadio de Peñarol da sus últimos toques pero restan destalles de seguridad por resolver
Otra exigencia era el cercado perimetral de la cancha, que no se realizará. Si bien se colocó un alambrado en las tribunas Cataldi y Guelfi, no se hará así en la Henderson y Damiani. Peñarol asegura que esa decisión corresponde al club y a la Asociación Uruguaya de Fútbol. "Nosotros asumimos el riesgo de no poner el vallado", afirmó Sanguinetti, "y quienes vamos a ser sancionados vamos a ser nosotros".

El comunicado del ministerio critica que exista un solo acceso a la tribuna Guelfi que alojará a los visitantes, lo que "eleva el nivel de riesgo en el momento del ingreso y egreso de público". Sanguinetti afirmó que se pondrán vallas móviles dependiendo de la cantidad de personas que asistan. Estas entrarán con tarjeta magnética a través de molinos, que fueron colocados.

A través de la Dirección de Tránsito, el MI exige medidas para la seguridad vial. El vocero de Caminera, Daniel Segovia dijo a El Observador que se trata de "recomendaciones" para velar por el desplazamiento correcto en la zona. Entre ello, se necesita un espacio adecuado para descenso de los pasajeros que lleguen en ómnibus. Se pedía además construir "dársenas pavimentadas" para alojar al menos 8 ómnibus. Estas últimas no se realizarán y tampoco se colocarán semáforos: "No podemos disponer de las carreteras para un proyecto propio", dijo el gerente del estadio, Federico Abadie.

Peñarol afirma que esa no es su competencia y que tiene una doble calle sobre la tribuna Guelfi y acuerdos con las empresas de transporte para que una vez que dejen a los pasajeros en las paradas de ruta 8 o 102, sigan hacia las playas ubicadas a unos tres minutos de distancia.

Peñarol realizó un camino peatonal desde el estadio a la ruta 8, aunque no cumplirá con la exigencia de extenderlo hasta el km 25 de la ruta 102. Allí, los peatones deberán seguir caminando en la banquina.

Populares de la sección

Acerca del autor