Perder plata al entregar un usado

La baja sistemática en el valor de los 0 km le pasa factura a aquellos propietarios que buscan cambiar su vehículo con una venta o permuta, debido a las brechas entre las aspiraciones iniciales y su precio real
¡Pero mi auto vale más que eso! Fijate que está cuidado; soy único dueño y no tiene choques. A ese precio, el negocio no me sirve". Ese es uno de los típicos argumentos que un cliente particular suele manejar la primera vez que sondea con una automotora la posibilidad de desprenderse de su auto usado para permutarlo por uno más nuevo o mejor equipado, o darse el gusto de llegar al 0 km, una oportunidad cada vez más cercana debido a la caída en los precios y los atractivos planes de financiación que ofrecen los bancos.

Desprenderse de un vehículo usado –incluso con no más de dos o tres años y menos de 100 mil kilómetros– a un precio que el vendedor considera "razonable" puede ser un dolor de cabeza en muchos casos. Frente a esa primera frustración, el particular opta por consultar con otras automotoras para asegurase de que el primer valor que le ofertaron tiene cierta lógica. Difícilmente pueda encontrar grandes diferencias, por eso seguramente terminará pegando el tradicional cartel de Vendo en su vidrio trasero o lateral y apelará a plataformas de avisos clasificados por internet o redes sociales como Facebook, canales que ofrecen una capacidad de penetración muy potente que pueden acercar a interesados desde la localidad más recóndita del país.

También están aquellos que no tienen tan firme la decisión de venta y optan por quedarse con su vehículo por un tiempo más, con la esperanza de que la coyuntura pueda revertirse.

La plataforma Mercado Libre tenía en marzo más de 22 mil vehículos usados (entre particulares y automotoras) en busca de comprador. Los rangos de precios están prácticamente repartidos en tercios. El 33% de los automóviles tiene un valor de lista inferior a los US$ 7.032, otro 29% está en la franja que va de US$ 7.032 a US$ 12.306, y la mayoría (38%) tiene una cotización superior a los US$ 12.306.

En el caso de los casi 2.000 0 km que están publicados en esa plataforma, 23% cotizaba a menos de US$ 14.064, 40% se ubicaba en la franja de US$ 14.064 a US$ 21.097, mientras que el restante 37% tenía un precio superior a los US$ 21.097.

El ranking de modelos más publicados en Mercado Libre en marzo lo lideraba el Volkswagen Gol, seguido por el Chevrolet Corsa y el Fiat Uno. Por su parte, dentro de los favoritos en la búsqueda también estaba primero Volkswagen Gol, por delante del Fiat Uno y la camioneta Toyota Hilux. "Hoy en día 8 de cada 10 uruguayos buscan su vehículo en la plataforma. La categoría de vehículos es la más visitada de Mercado Libre en Uruguay con más de 130 mil personas por día", comentó a El Observador su gerente de clasificados, Jonathan Szwarcman.

Entre 2010 y 2016, el mercado automotor uruguayo vendió 353 mil autos y utilitarios 0 km, con un promedio de unas 50 mil unidades anuales. El parque automotor del país alcanzó una notoria expansión que se evidencia en los embotellamientos rutinarios del tránsito, ya no solo en la capital y rutas nacionales, sino en ciudades del interior donde encontrar un lugar para estacionar en zonas céntricas se ha transformado en una odisea. Un crecimiento histórico de la economía –acumula 14 años de expansión consecutivos– y su consecuente impacto en los niveles de empleo e ingresos llevó a que miles de uruguayos accedieron a un automóvil y en otros casos a más de uno por familia.

Cuesta aceptar que bajaron

"Sin dudas de que al dueño del auto le cuesta aceptar el valor real cuando lo va a entregar como permuta", aseguró el presidente de la Asociación de Concesionarios y Marcas Automotores (Ascoma), Jorge West. El empresario explicó que hay "dos grandes factores" que están provocando ese "descontento" en aquellos que pretender cambiar su auto usado.

En primer lugar, en muchos casos los particulares no están al día con la "fuerte caída" en los últimos años de los 0 km. Prácticamente todas las marcas que lideran las ventas de autos a estrenar cuentan con alguna línea a precios "muy competitivos" y "accesibles". Asimismo, West indicó que hay clientes que toman como referencia los valores que figuran en plataformas de internet y redes sociales, que suelen estar "bastante por encima" de su precio real.

Para el director de la automotora Horacio Delgado Automóviles de la localidad de Cardona (Soriano), el mercado de autos usados viene transitando un proceso de "transformación" que se acentuó con fuerza en 2016, cuando los valores de varios modelos 0 km sufrieron importantes correcciones a la baja producto de la fuerte competencia entre las distintas marcas. Según Mario Delgado, tampoco se puede desconocer el peso que tiene la "facilidad en el acceso al crédito para adquirir un 0 km" respecto al usado.

Hoy hay bancos que financian, por ejemplo, el 50% en 24 cuotas fijas en dólares con tasa de 0%. A cambio de esos planes, las instituciones financieras suelen cobrar una comisión que asumen las marcas y/o las automotoras, explicó el empresario.

Delgado indicó que las diferencias que suelen darse "en el 99% de los casos" durante la primera visita que un cliente hace a una automotora para entregar su usado responde a que calcula "todo lo que pierde" respecto al valor al que lo compró 0 km. "Históricamente en Uruguay los autos usados tenían un valor demasiado alto. En Estado Unidos, por ejemplo, un usado no vale nada. Hoy se pierde más que antes y, por eso, es natural que se ponga el grito en el cielo. Estamos en un proceso de transición de aceptar esa nueva realidad", indicó.

Agregó que las diferencias iniciales que suelen darse en la tasación inicial no son de US$ 500, sino que arrancan desde un piso de US$ 2.000 a US$ 3.000.

¿Hasta qué valor puede perder un vehículo desde su precio de compra 0 km? La respuesta puede ser variada en función de múltiples variables que inciden en la transacción, pero una aproximación gruesa, de acuerdo a los que comentaron distintos agentes del mercado, indica que un auto seminuevo de entre dos y tres años y un kilometraje que ronde los 50 mil km cotiza entre 25% a 35% por debajo del valor de referencia de su modelo actual 0 km.

No obstante, la reducción es mayor cuando ese modelo nuevo sufrió ajustes a la baja durante en ese par de años.

En el caso de los seminuevos quizá no sea un gran problema desprenderse del vehículo, como sí ocurre con aquellas unidades que tienen cuatro o cinco años y su kilometraje supera los 100 mil km. En ese caso, el "castigo" que suelen hacer las automotoras ronda el 50% del modelo
0 km equivalente. Los intermediarios coinciden en que tomar un vehículo de esas características es un "riesgo" por el tiempo que puede tomar desprenderse de esa unidad, con la consiguiente pérdida financiera que ello implica. A eso se suma que ya hay marcas de 0 km que están ofreciendo hasta cinco años de garantía o 100 mil km. Delgado dijo que hay casos donde sus clientes optan por dejar el vehículo a consignación en la automotora con la expectativa de cerrar la venta a un precio que cumpla con sus expectativas previas. Si esa estrategia no da resultado durante unos meses, terminan aceptando la cotización que ofreció en una primera instancia la automotora. Otros, en cambio, optan por aguardar un tiempo y esperar que algún interesado muerda el anzuelo de las plataformas electrónicas o redes sociales.

A pura cuota marchan

Pese a las distancia que muchas veces se dan entre las partes, el mercado de autos usados se las ingenia para mantener un nivel de actividad aceptable, que muchas veces escapa a la dinámica propia que muestra el nicho de los 0 km. El gerente de marketing y comunicación del Grupo Fiancar & Bor, Martín Mesa, dijo que actualmente el promedio de espera para la venta de un automóvil usado ronda los 60 días, con unidades que pueden estar menos de una semana a otros que pueden llevar hasta un año. Las automotoras en general pagan un seguro especial por un determinado número de vehículos, y suelen entregar las matrículas a las intendencias para evitar un costo innecesario. "Se trata de tomar un auto en un punto medio donde no se pierda plata y evitar que el vehículo pueda estar más allá de los 45 días", apuntó Manuel Bravo, gerente de ventas del local de Fiancar de avenida Italia y Batlle Ordóñez, que hoy cuenta con unas 350 unidades de los más diversos modelos y marcas.

Esa empresa hizo una feria de ventas el 2 de abril que contó con la participación de unas 1.000 personas. Se cerraron 26 negocios y solo cuatro incluyeron permutas. "El resto fue de clientes que ya habían vendido por su cuenta su vehículo", comentó.

La financiación propia de las automotoras e incluso la que brindan los bancos sigue moviendo la compraventa de usados. Roberto es vendedor de Velasco Automóviles, una de las media docena de opciones que ofrece Trinidad (Flores) para la compraventa de automóviles usados, para una población que apenas supera los 21 mil habitantes. Asegura que el "negocio funciona relativamente bien" porque se ofrece financiación propia y no se exige entrega de dinero. Se ofrece hasta 24 meses por hasta el 50% del valor del auto que lleva el comprador. "La clave pasa por tratar de conservar a los clientes para que luego de los dos años vuelva a llevarse otra unidad", explicó.

Si bien el interior y sobre todo en campaña es común ver circular vehículos sensiblemente más viejos que en Montevideo, hay intermediarios que se resisten a aceptar modelos de los cuales es difícil salir, como los Lada Samara o un Volkswagen Fusca. En Montevideo, por ejemplo es muy difícil que los negocios acepten automóviles con una antigüedad superior a los siete u ocho años y que han estado empadronados en más de un departamento.



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