Pese a reducción de las estadías, se afianza récord de temporada

Así como ocurre en el mundo, turistas acortan alojamientos y controlan más sus gastos

Los pronósticos de una temporada turística récord parecen confirmarse cada fin de semana. Las postales de playas repletas no se limitan a la tradicional franja costera del este, sino que se trasladan a otros puntos con menos glamur como los campings de Florida, de San Gregorio de Polanco y de Durazno, e incluso el complejo termal de norte, comentó ayer El Observador subsecretario de Turismo, Benjamín Liberoff, a base de los datos que distintos operadores privados le han hecho llegar a esa cartera.

Asimismo, la temporada estival que está en pleno desarrollo muestra y refuerza algunos cambios en los hábitos de consumo de los turistas que también se imponen a nivel global. El pasado domingo fue una muestra de ello. A pesar de no ser una fecha tradicional para el recambio quincenal de turistas –debería serlo el domingo 15–, varias rutas del país registraron un fuerte trasiego de vehículos, con largas colas a la hora pico en la ruta Interbalnearia que se agravó por un accidente múltiple.

Según coinciden operadores privados y el propio gobierno, Uruguay no es ajeno a un proceso donde los turistas acortan los tiempos de estadía durante sus días de vacaciones y optan por programarlas en más de un tramo y en distintos lugares. También es cada vez más común que crezca la demanda para alojamientos solo por los fines de semana, una tendencia que los propietarios de inmuebles todavía no terminan de incorporar a su menú de opciones en líneas generales.

El director Casaseneleste.com, Baltasar Urrestarazu, comentó a El Observador que es una "constante de la última década" que el promedio de consulta de los inquilinos sea cada año menor. "Es algo bastante genérico y habla a las claras que los visitantes prefieren ir cinco días a un lugar y luego trasladarse a otro lugar por un período similar", explicó. Agregó que donde se percibe con mayor fuerza ese fenómeno es en los jóvenes –uruguayos y argentinos– que planifican sus vacaciones en tres o cuatro balnearios en muchos casos. Uno de los negocios de alojamiento que ha aprovechado ese nuevo perfil son los hostels, que han elevado sensiblemente su oferta respecto a una década atrás.
El operador inmobiliario indicó que los particulares y las inmobiliarias "son reacios" en un primer momento a convalidar tiempo de estadías menores a los 10 días o una quincena porque "no es conveniente". Sin embargo, algunos arrendatarios "lentamente" se "están adaptando" a ese nuevo fenómeno y aceptan tiempos menores, cobrando una tarifa un poco mayor, dijo Urrestarazu.

La demanda y la ubicación del inmuebles también son otras variables que inciden a la hora de una mayor flexibilidad por parte de los propietarios para arrendar sus propiedades de veraneo. El director de Casaseneleste.com indicó que cada particular tiene sus pecularidades. "No es la misma la situación la de un propietario en Punta del Este que uno en Guazuvirá", ejemplificó. De todas forma, hay casos de propietarios del balneario top que en enero rechazaban plazos menores a una quincena que ahora toleran períodos inferiores para febrero, mes donde tradicionalmente el ritmo de visitantes disminuye.
El subsecretario de Turismo añadió que lo que acontece en Uruguay con el tiempo de las estadías "es un fenómeno global".

Dado que la temporada recién está dando sus primeros pasos, el ministerio aún no cuenta con un comparativo para comprobar si efectivamente se verificó un retroceso en la duración de las estadías promedio, así como en el gasto diario de los turistas. El jerarca recordó que en Uruguay la estadía media para los turistas extranjeros se ubica entre 7 y 12 días durante la temporada alta.
El presidente de la Cámara Uruguaya de Turismo, Juan Martínez, dijo que en el caso de los hoteles la tendencia a acortar la estadía promedio "ya es una realidad", pero también se percibe una conducta de "controlar el gasto" diario que realizan los visitantes extranjeros y uruguayos.

De todas partes

El Ministerio de Turismo no tiene dudas de que de mantenerse las previsiones que le han hecho llegar los agentes privados, la actual será una zafra récord. Liberoff precisó que como Semana Santa se celebrará en abril, el balance definitivo de 2017 comprenderá cuatro meses en lugar de tres como ocurrió el año pasado.

El presidente de la Cámara Uruguaya de Turismo admite que el desempeño de la temporada es "muy bueno", pero precisó que apenas van menos de 10 de los 90 días que comprende el fuerte de la zafra estival. Añadió que si bien en el caso de los hoteles la ocupación fue prácticamente total en la zona costera, los datos preliminares que están llegando de empresas de transporte carretero y city tours muestran un desempeño "inferior" a la temporada pasada. El gremialista indicó que por ahora hay "buenas perspectivas de reservas" en los hoteles para la segunda quincena de enero, pero viene "bastante lento" el desempeño de febrero. Algunos hechos que han sobresalido, más allá de un incremento de entre 10% y 15% en la ocupación de hoteles por parte de argentinos respecto al año pasado, es la fuerte presencia de brasileños en Montevideo y zonas costeras pese a una ecuación no tan favorable desde el punto de vista cambiario. Otro dato que Martínez rescató como positivo es la presencia de chilenos en enero –suelen venir con más fuerza en febrero–, de paraguayos y hasta bolivianos.

Prevén hasta 20% más de turistas

Durante esta zafra estival llegarán a Uruguay entre 16% y 20% más turistas que un año atrás, de acuerdo a una estimación de Casaseneleste.com, un portal para publicar y encontrar viviendas para alquilar o vender en diferentes zonas turísticas de Canelones, Maldonado y Rocha. Según el último informe de la firma, el incremento en la cantidad de argentinos oscilará entre 26% y 30% respecto a la temporada anterior.

Debes para mejorar el nivel de servicios

Una temporada de bote a bote como la actual suele dejar en evidencia el desborde de la infraestructura para soportar un crecimiento explosivo del tránsito o de la población en determinados balnearios. El director de Casaseneleste.com, Baltasar Urrestarazu, dijo que el pico de turistas de los últimos días hizo colapsar algunos servicios de energía en Punta del Este y en La Paloma. También la falta de saneamiento provoca desbordes de aguas servidas que provocan olores desagradables, pero es algo "típico" que también ocurre en otros países turísticos, indicó.

El subsecretario de Turismo considera que Uruguay "no tiene grandes problemas" con su infraestructura para recibir un flujo importante de visitantes, aunque siempre hay personas que "pueden estar disgustadas" con el nivel del servicio que ofrecen los agentes privados. Por eso dijo que se hace vital seguir mejorando la formación de los recursos humanos para el sector. Hace poco más de un mes, el Instituto de Empleo y Formación Profesional entregó certificados a 400 trabajadores de Maldonado. Está previsto que este programa continúe en 2017 en todo el país.

Por otra parte, consultado por la congestión de vehículos que suele haber en los retornos por la ruta Interbalnearia, Liberoff respondió que hasta ahora no hubo "grandes problemas", y que el trancazo del domingo estuvo afectado por un accidente de cinco vehículos que provocó el corte de la vía rápida del principal punto de acceso turístico a la capital del país. El jerarca considera que aún queda mucho por mejorar para que más usuarios se sumen al servicio de telepeaje a fin de evitar las colas que provoca la opción manual para abonar los peajes.

Finalmente, el presidente de la Cámara Uruguaya de Turismo, Juan Martínez, se mostró preocupado por al avance de la informalidad en el sector y la falta de regulación de plataformas como Airbnb que hoy cuenta en Uruguay "con más camas disponibles" que toda la red formal de hoteles.


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