Pese a revés de la Corte, gobierno mantiene monopolio de internet

Las empresas de cable seguirán sin poder ofrecer el servicio a sus clientes

Desde hace años el gobierno ejerce con ANTEL un monopolio de hecho en el servicio de internet a los hogares, en detrimento de otros operadores privados que han intentado entrar en el negocio. Los cableoperadores de Montevideo (Montecable, TCC y Nuevo Siglo), vinculados a los dueños de canales de televisión de aire, reclaman poder dar internet a sus clientes con la tecnología e infraestructura instalada. Es decir, con el cable y artefactos ya dispuestos para dar televisión por cable podrían a la vez entregar internet a sus clientes. Sin embargo de forma sistemática el gobierno les negó esa posibilidad, constituyendo ese monopolio de hecho, por decisión política.

Como forma de darle una base legal, el Frente Amplio incluyó un artículo en la denominada ley de medios, que todavía aguarda por ser reglamentada. Pero ante un reclamo de Montecable, la Suprema Corte de Justicia (SCJ) declaró inconstitucional ese tramo de la ley.

Ello, si bien para los privados y para algunos expertos podría abrir la puerta para que ahora sí los cableros sumen internet a su servicio a los hogares, no será determinante en la práctica.

El gobierno de Tabaré Vázquez ratificó que seguirá impidiendo que esas empresas se sumen al negocio. Así lo aseguró ayer la ministra de Industria, Energía y Minería, Carolina Cosse, cartera que también tiene a cargo el asunto de las telecomunicaciones.

"Uruguay ya tiene internet. Ese no es un problema en el que hay que trabajar. Ese modelo de negocios está ampliamente superado", comentó la funcionaria del gobierno, en una actividad organizada por la Cámara Uruguaya de Televisión para Abonados (CUTA). Cosse recordó además que 75% de los hogares en Uruguay tienen internet.

En la jerga de las telecomunicaciones se le llama "cable módem" a ese servicio que dan los cableoperadores a los hogares. Tiempo atrás, cuando esas empresas insistían con su derecho de competir en ese mercado, recordaban que en toda América Latina sus pares están habilitados, excepto en Cuba y Uruguay.

Ayer, en la misma actividad de la CUTA, el presidente de ese gremio, Washington Melo, lamentó la postura del gobierno. "El cable se transformó en un prestador de servicios de telecomunicaciones. El escenario que se presentó inicialmente –cable, internet y telefonía- no es ni por asomo el que disfrutamos hoy en día. Estamos viviendo el momento más dramático de la historia del servicio de televisión para abonados en nuestro país".

"Hacemos un llamado a las autoridades de la Ursec (Unidad Reguladora de Servicios de Comunicación) para que actúen con firmeza y con claridad dentro de las potestades que claramente le otorga la ley, en la defensa de la competencia para prevenir y sancionar el abuso de posición dominante y conductas anticompetitivas", insistió Melo.

El abogado Martín Colombo, experto en derecho de telecomunicaciones y socio del estudio Blanco & Etcheverry, había dicho a El Observador que el fallo de la SCJ liberaba el mercado de acceso a internet y colocaba a los cableoperadores como competidores. El gobierno, sin embargo, considera lo contrario.


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