Pesimismo de uruguayos en nivel similar a previa de la crisis de 2002

El director de la consultora Equipos alertó al FA sobre consecuencias electorales de la percepción económica
"¿Cómo califica usted la situación económica actual del país?", suele ser una de las preguntas básicas de la mayoría de los estudios de opinión pública.

Aunque la economía uruguaya nunca dejó de crecer en los últimos 14 años y las principales consultoras del mercado prevén una recuperación para 2017, un análisis de lo que responden los uruguayos a la interrogante planteada al principio de la nota ubica el pesimismo de la ciudadanía en un nivel similar a los años previos a la crisis socioeconómica del año 2002.

Para el director de la consultora Equipos, Ignacio Zuasnabar, la ciudadanía uruguaya atraviesa desde 2015 un "cambio de humor" muy "vertiginoso" que ahora se estabilizó y puede tener consecuencias electorales negativas para el oficialismo, según advirtió ayer durante una conferencia organizada por el Centro de Estudios para el Desarrollo.
"La gestión de la comunicación económica del gobierno en algunos casos ha aumentado estas sensaciones de temor e incertidumbre", dijo Zuasnabar.

Zuasnabar remarcó que mientras la intención de voto del Partido Nacional está en 31%, nivel idéntico al porcentaje de votos que sacó en 2014, el Frente Amplio, con una intención de voto de 35%, seguiría siendo el más votado pero redujo en 13 puntos su caudal electoral en comparación al 48% registrado en los comicios. "Está claro que el fenómeno del cambio de clima ha tenido un efecto inverso sobre la intención de voto declarada al Frente Amplio", sostuvo.

Por eso, y aunque para el sociólogo "parece una locura" en comparación con los indicadores económicos, la percepción de los ciudadanos sobre la economía debe encender señales de alerta en el gobierno.

Las etapas

Durante su presentación, el analista marcó distintas etapas en el humor de la opinión pública uruguaya. Narró que desde la salida de la crisis y hasta 2015 el optimismo superaba al pesimismo, pero que eso cambió de forma "abrupta" en 2015.

En la actualidad el 16% de los uruguayos cree que la situación es buena, 40% que es más o menos, y 44% que es mala, según un estudio de Equipos presentado ayer. "Antes de la crisis (de 2002) teníamos un 10% positivo y 40% negativo, que es muy similar a lo que tenemos hoy", dijo el director de la consultora.

"Después de muchos años donde los uruguayos que decían que en el próximo año íbamos a estar mejor eran más que los que decían que íbamos a estar peor, volvemos en 2015 a un punto donde los uruguayos que creen que vamos a estar peor son más que los que creen que vamos a estar mejor. Algo que no pasaba desde la época de la crisis", insistió.

El director de Equipos advirtió que el Poder Ejecutivo debe mostrarse contemplativo con los reclamos de la ciudadanía y criticó la forma de comunicar las decisiones económicas.

"Lo peor que puede hacer un gobierno en estas circunstancias es enojarse con el público por la forma en que el público percibe esta situación. Uno tiene que entender al público, ponerse de su lado y hacerse cargo de las sensaciones porque las sensaciones son las que tienen consecuencias políticas. No las realidades. Son situaciones delicadas una vez que se instala el humor", dijo.

"La gestión de la comunicación económica del gobierno en algunos casos ha aumentado estas sensaciones de temor e incertidumbre. En un público temeroso sobre todo en materia de empleo, y ante dos o tres eventos que alteren la certeza absoluta, los uruguayos reaccionan de esa manera que uno podría considerar en algún sentido desproporcionada pero que forman parte de la realidad", agregó.

En la misma conferencia, el economista Ignacio Munyo, director del Centro de Economía del IEEM de la Universidad de Montevideo, dijo que pese a esperarse una "fuerte recuperación" de la economía para 2017 y 2018, Uruguay está "muy caro" y "poco competitivo".

Al mismo tiempo que se consolida el pesismismo entre los uruguayos, el ministro de Economía, Danilo Astori, que por años estuvo entre los tres políticos mejor evaluados junto al expresidente José Mujica y al actual mandatario, Tabaré Vázquez, ahora cayó a la quinta posición en la medición de simpatías tras el ascenso del frenteamplista Daniel Martínez y el blanco Luis Lacalle Pou. Astori registró en la medición un 29% de simpatías y un 52% de rechazo.

"Uno de los cambios fue la salida de este cuadro del ministro de Economía, Danilo Astori, que tiene en este momento los peores registros de imagen de toda su trayectoria política", concluyó Zuasnabar.

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