Photohsop: el incomprendido que cambió la historia de la imagen

25 años es buen período para analizar las maravillas y horrores que se han generado con este software. También para sugerir algunas opciones aptas para amateurs

¿Cómo hubiéramos visto las fotos más icónicas de la historia si en la época en que fueron tomadas hubiera existido el Photoshop? Revisando material sobre la historia de la fotografía, no pude evitar pensar en la imagen de la niña vietnamita huyendo desnuda y despavorida de su aldea que había sido atacada con napalm. ¿Se habría agregado algún elemento, se habría recortado cierta parte de la imagen original o tal vez se hubiera borrado alguna señal del horror?

No hay respuesta para mi pregunta. Se podría haber manipulado, es cierto, pero hubiera sido mucho más difícil porque en los 70 no existía Photoshop. Este software de Adobe, que en la actualidad goza de una fama híbrida de malvado manipulador o genial herramienta que hasta permite hacer arte, nació hace 25 años. Cambió la historia de la fotografía pero, más aún, la historia de cómo percibimos la realidad: cosas, hechos y personas.

Photoshop fue originalmente una invención de Thomas Knoll, quien –antes que se lo comprara Adobe, ver la historia aquí- desarrolló en 1987 un prototipo básico de programación que al principio solo permitía trabajar en blanco y negro. Seguramente no imaginó hasta dónde llegaría su invención. Hace pocos días, en medio de las celebraciones por las bodas de plata del programa, dijo: ““Se trata de una mezcla especial entre la creatividad humana y la ciencia pura de hacer fotografía. Photoshop fusiona estas dos disciplinas de manera mucho más fácil para crear cosas alucinantes”

Ahí está la clave: “cosas alucinantes”. Algunas lo son por su creatividad e ingenio (y para eso miren estas maravillas del fotógrafo Erik Johansson y el video en el que explica su técnica). Otras alucinan por su exageración, manipulación, falta de ética o, simplemente ausencia del más básico sentido común.

Lo cierto es que en este post intentaré mostrar bellezas y horrores generados con Photoshop y, sobre todo, defender hasta el cansancio que solo se trata de una herramienta –muy buena, por cierto- manejada por humanos. No es Photoshop el culpable de esos cuerpos demasiado flacos, de piernas recortadas, de rostros suavizados para eliminar granitos o de manipulaciones tales como las del color de la piel o el tipo de pelo del modelo en cuestión. El culpable es el ser humano que lo utilizó para tales fines.

Knoll es consciente de esta dualidad. “Donde  hay una herramienta, hay humanos abusando de ella. No me gusta lo que se le hace al cuerpo humano con nuestro software. Pero no podemos hacer nada para evitarlo más que pedir que no lo hagan”, dijo.

De alguna computadora cargada con Photoshop han salido imágenes impactantes y mejoradas, sin trampa. O a veces con una trampa tan evidente que se transforma en un guiño para la audiencia y no en una grosera manipulación de la realidad, cuyo objetivo inicial era que no fuera descubierta.

En los hechos, el “photoshopeo” de imágenes de personas y en particular de celebridades, ha llegado hasta un punto en que ahora llama la atención cuando una famosa –en general son mujeres, sí- se muestra tal cual es, linda, maquillada, diosa, pero sin retoques de Photoshop.

En el último mes dos casos muestran esta tendencia; una foto de la cantante Beyoncé se “coló” por las redes. Su particular rostro, maquillado, mostraba una tez normal, es decir, una tez con imperfecciones, puntos negros y hasta algún granito. ¡Horror!

En los mismos días se filtró también una foto de la super modelo Cindy Crawford, espectacular mujer por donde se la mire y sin importar su edad. En la imagen se la veía posando para una sesión de fotos de una revista de modas; sin la mediación del Photoshop, su vientre –plano, el vientre de una mujer de figura privilegiada- mostraba los signos de embarazos, vida y años. Escándalo, de nuevo.

Está claro lo que el Photoshop puede hacer para bien (¿para bien?, miren este video) o para mal (y este otro en tono de humor), aunque lo de bien y mal es más que relativo cuando de belleza se trata. Lo que a veces no nos queda tan claro, porque somos inconscientes de ello, es que casi todo está “photoshopeado” en lo que a imagen y publicidad se refiere. Y eso ha cambiado nuestra percepción de la realidad, hasta el punto de que una mujer a la que se le intenta vender una crema de belleza tal vez no confiará en el producto si la modelo que la publicita está “al natural” (es decir, sin la piel “suavizada” por Photoshop).

El otro extremo “malo” de la utilización de este software ha generado metidas de patas grandes de parte de medios de comunicación tan prestigiosos como Time; en plena polémica por el juicio del O.J Simpson, la revista publicó una tapa en la que Simpson aparece con la piel más oscura de lo que en realidad la tiene. Esto disparó acusaciones de racismo por querer hacerlo pasar por “más negro” y así asociar la violencia y delincuencia a los negros. Es solo uno de muchos ejemplos de manipulaciones que inciden o cambian el sentido de una foto.

El vicio por el Photoshop, o más bien la falta de límites, ha afectado tanto a los fotógrafos que este año la prestigiosa competencia World Press Photo tuvo que descalificar una de cada cinco fotos presentadas, por haber sido severamente retocadas, manipuladas o cambiadas.

El cuarto de siglo ha visto avances en el mejor y, sobre todo, más ético manejo del Photoshop. A pesar de que este programa ya es un señor hecho y derecho, todos los años surgen ejemplos de manipulaciones, la mayoría de ellas burdas y generadas por pura torpeza y no tanto como consecuencia de planes maquiavélicos para alterar el significado directo o subliminal de una imagen

Mientras que los expertos se las ingenian para seguir sacándole jugo al software de Adobe, los amateurs podemos jugar con nuestras fotos, o mejorarlas mucho, graciass a herramientas online disponibles para la mayoría de los dispositivos y de uso gratuito. Aquí algunas sugerencias.

Pixlr (para PC y apps iOS y Android). Permite hacer casi todo lo que Photoshop, aunque con un nivel de sencillez apto para los que no saben usar el original.

Fotor. Más básico que el anterior, agrega funciones divertidas como las de hacer collage de manera tan sencilla que solo hace falta arrastar las fotos hasta el template elegido. También incluye filtros, colores y hasta desprolijidades -divertidas- como stickers y emoticones.

Picadillo. En el medio de las dos anteriores herramientas, permite editar las fotos con una cuantas de las funcionalidades complejas que incluye Photoshop.

Apps para editar fotos
Photoshop mix (iPhone/iPad) El hijo menor y gratuito del costoso Photoshop fue desarrollado por Adobe para ser utilizado en los dispositivos móviles de Apple. Además de las funciones de edición básicas incluye algunas de recorte que permiten "jugar" con las imágenes.

Snapseed (iOS/Android). Si bien hay infinidad de aplicaciones que permiten editar, sumar filtros y cualquier otro elemento imaginable a una foto (que además se mueven en un rango amplio de precios- Snapseed es de uso sencillo y directo. Y además, la recomiendan los fotógrafos. Para iOS y Android


Comentarios

Acerca del autor