Pico de popularidad de Trump se esfumó y ahora no halla el rumbo

El candidato republicano cae en las encuestas y por eso cambió su equipo
Cuando terminó la Convención Republicana a mediados de julio en Cleveland, Ohio, el millonario Donald Trump estaba pletórico. Su partido lo había elegido esa semana como candidato a la Casa Blanca, un montón de militantes habían llenado de emoción al electorado con sus discursos, su hija lo había presentado al público en el momento de la victoria, y todo el mundo hablaba de él. Tanto que preocupó seriamente a su rival demócrata, Hillary Clinton, porque llegó a superarla en algunas encuestas que se efectuaron inmediatamente después de la gran reunión del popularmente conocido como Gran Viejo Partido.

Pero, tal vez por el entusiasmo que le generó el viento de cola, Trump tropezó bruscamente con algunas declaraciones y su popularidad comenzó a caer en picada.

A menos de 90 días de la elección, que se celebrará el 8 de noviembre, la campaña de Trump es muy cuestionada, luego de una serie de errores que llevaron incluso a miembros de su propio partido a rogarle que retirara sus intempestivas declaraciones.

Las críticas de Trump a la familia de un soldado de origen musulmán caído en Irak fueron vistas por muchos analistas como una monumental metida de pata y un punto de inflexión en la ardua carrera hacia la presidencia.

Según un sondeo de NBC News/Survey Monkey conocido el martes, Clinton lleva una ventaja de seis puntos a Trump, 43% contra 37%, con dos candidatos de partidos menores totalizando 15%.

La confianza en Trump se erosiona también entre los inversores, según un sondeo de Bloomberg Politics/Morning Consul. En julio, 42% de los votantes que tienen activos en bolsa, incluyendo cuentas personales de retiro, consideró que sus valores serían más rentables si el republicano conquista la presidencia, contra 50% en junio.

Cambio de fichas

Para revertir esta situación, Trump volvió ayer a modificar su equipo de campaña, que ahora dirigirán un conservador ejecutivo de internet y un encuestador.

El candidato republicano también anunció que esta semana su campaña lanzará publicidad en TV por primera vez, algo a lo que hasta el momento era reticente.

El exbanquero de Goldman Sachs, Stephen Bannon, y ahora presidente ejecutivo del influyente sitio Breitbart News, será el jefe ejecutivo de la campaña, según un comunicado, mientras que una de las principales asesoras de Trump, Kellyanne Conway, encuestadora republicana de larga data, será la directora del equipo.

"Conozco a Steve y a Kellyanne desde hace muchos años. Son extremadamente capaces, son gente altamente calificada que ama ganar y sabe como ganar", afirmó Trump en el comunicado.

"Creo que estamos integrando a algunos de los mejores talentos en política, con la experiencia y el conocimiento necesarios para derrotar a Hillary Clinton en noviembre y continuar compartiendo mi mensaje y visión para hacer a Estados Unidos grande otra vez", agregó.

"Expansión" del equipo

La campaña anunció que los cambios se producen en medio de lo que califica como un crecimiento significativo de la candidatura de Trump, "con la contratación de la primera campaña importante en TV de la elección general, que comenzará sobre el fin de esta semana, junto a importantes operadores que se integrarán al movimiento prácticamente a diario".

Conway negó que los cambios en el equipo constituyan una reestructuración. "Es una expansión para un período muy intenso hacia el final de la campaña", dijo al diario The New York Times.

En junio, Trump despidió a su entonces director de campaña, Corey Lewandowski, a quien se atribuía el éxito inicial del magnate en las primarias.

Lewandowski había atraído críticas luego de un incidente con una periodista de Breitbart News, quien lo acusó de haberla sacudido de un brazo luego de formular una pregunta no bien recibida.

Refiriéndose a Trump, Lewandowski, ahora comentarista de la cadena CNN, dijo que el candidato republicano "es alguien que va con el sable en mano y no duda jamás en ir al combate, ya que considera que en política todos los golpes valen".

El presidente de la campaña de Trump, Paul Manafort, que en los últimos días fue objeto de críticas por sus nexos con el proruso expresidente ucraniano Viktor Yanukovich, continuará en su cargo.

Investigadores de un caso de corrupción en Ucrania sostienen que Manafort recibió años atrás un pago ilegal no registrado de US$ 12,7 millones en efectivo, informó el lunes The New York Times. Manafort lo negó.

El magnate en busca de los más distantes: negros y latinos

El voto de las dos minorías más numerosas de Estados Unidos, los hispanos y los negros, será crucial para el resultado de las elecciones que se celebrarán en ese país el 8 de noviembre, y es por ello que el candidato republicano, Donald Trump, está intentando ponerlos de su lado, aunque en esto las dificultades no son minoría.

La distancia entre el estilo de vida del megamillonario inmobiliario y los miembros de estos grupos –de clase mayormente media y baja– hace muy difícil que puedan verse reflejados o sentir empatía por el candidato. Pero de todas formas, Trump está tratando de conquistar su voluntad en las urnas.

El lunes, el republicano prometió un "nuevo y mejor futuro" para las comunidades negras de Estados Unidos en un acto en Milwaukee, epicentro de recientes tensiones raciales. "Se han aprovechado de los afroamericanos. (...) El Partido Demócrata le ha fallado a las comunidades negras y las ha traicionado", dijo Trump.

El otro lugar donde debe convencer a los votantes es Florida, un estado fundamental que oscila en su preferencia por demócratas o republicanos donde predominan los latinos. No será fácil, dadas sus ideas antiinmigración y la propuesta de construcción de un muro que separe a ese país de México.

Pero para ganar, lo necesita. "Es históricamente cierto que si eres un republicano buscando la presidencia debes ganar Florida", dijo Kevin Hill, experto en política y relaciones internacionales de la Universidad Internacional de Florida, a la agencia AFP.

Una encuesta divulgada el martes por la Universidad Monmouth de Nueva Jersey señaló que Trump recoge el 39% de las adhesiones en Florida. Su rival, la demócrata Hillary Clinton, tiene el 48%. La reciente migración de puertorriqueños –tradicionalmente demócratas– a Florida por la crisis en la isla tampoco favorecería al magnate.

Fuente: Agencias

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