Piden definición política para suba de la leche

Gremiales lecheras esperan una respuesta oficial, que contemple la ecuación negativa
Lla paramétrica no determina una suba para el precio de la leche tarifada al consumo en setiembre será necesario que haya una definición política para lograrlo y contemplar así la difícil realidad económica de los tambos y la evolución del IPC de un 11% desde el último incremento, coincidieron en señalar a El Observador Agropecuario varias fuentes del sector lechero.

Las gremiales lecheras gestionan entrevistas. La solicitud efectuada al presidente Tabaré Vázquez fue derivada por el mandatario al ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Tabaré Aguerre. También esperan hablar con el subsecretario de Economía y Finanzas (MEF), Pablo Ferreri, para argumentar el pedido de suba de $ 2,50 de la leche al consumo.

A ambos les explicarán las dificultades que enfrentan las explotaciones lecheras por caída de precios internacionales y los efectos de adversidades climática en el último año, lo que atenta contra la sostenibilidad del sector.

Reclaman que precio de la leche al consumidor no se modifica desde marzo de 2015

El precio de la leche tarifada debería ajustarse cada seis meses, en febrero y setiembre de cada año. El precio del producto, considerado de primera necesidad y que tiene un valor de $ 20 el litro, no se ajusta desde marzo de 2015.

Productores y técnicos que les asesoran están convencidos de que si la paramétrica que se maneja a nivel del MEF no marca señales de suba para el precio de la leche es porque contiene elementos de una época de precios de mercado que hoy están muy distantes. Las fuentes consultadas afirmaron precisamente que la paramétrica oficial es de una época cuando al productor se le pagaban precios muy superiores, porque los mercados internacionales mostraban otra realidad.

La paramétrica

Si bien la paramétrica para calcular el precio tiene en cuenta la evolución de costos industriales –mano de obra, agua, electricidad y otros–, la variable que tiene en cuenta el precio al productor que ha venido a la baja desde abril de 2014 contrarresta esa posibilidad de aumento.

Con anterioridad a 2008, la paramétrica tomaba en cuenta los costos de los tambos; sin embargo, luego se cambió y considera los precios de la leche que recibe el productor en los 12 meses anteriores. El precio que establece el MEF se fija cada seis meses y se entiende que a 18 meses de haberse hecho el último ajuste existen elementos que ameritan una mejora en el valor que paga el consumidor que, de aprobarse, por acuerdo entre productores e industriales se les trasladará íntegramente a los tamberos.

Debe tenerse en cuenta que de la remisión total de leche a plantas industriales, de alrededor de 4 millones de litros diarios, unos 450 mil litros se destinan para la venta al público con precio administrado por el gobierno. Por lo tanto, un incremento como el citado en el precio total que reciben los productores se transformaría en un suplemento de aproximadamente $ 0,21.

Los tamberos consideran que ello sería un aporte valioso a sus arcas, pues a partir de este mes necesitarán casi $ 0,24 por litro de leche remitido para empezar a pagar el tercer fondo lechero, según reveló el presidente de la Asociación Nacional de Productores de Leche (ANPL), Rodolfo Braga.


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