Piden no aguardar a inspectores del BSE para corregir los daños por el temporal

Se aconseja dejar muestras de perjuicios en cuadros con frutales y sacar fotos a las estructuras dañadas
En apenas dos días el Banco de Seguros del Estado (BSE) recepcionó 400 denuncias por siniestros en ámbitos productivos como consecuencia del temporal de viento y lluvia que sucedió el domingo 5 y el lunes 6 de febrero en el sur del país.

Jorge Muzante, integrante del departamento agronómico del BSE, explicó que la mayoría de las denuncias responden a daños ocurridos el domingo 5 y fueron presentadas por granjeros que se habían cubierto con seguros disponibles en el marco del convenio del BSE con el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), por el cual se subsidia a los seguros para la granja.

La enorme mayoría de los 400 siniestros están vinculados a predios productivos con frutales. Se trata, sobre todo, de la caída de frutas y daños en los árboles, más que nada en los rubros manzana y pera cuyas cosechas están en pleno proceso, pero también algo en durazno, porque aún queda por cosechar algo de la última zafra.

De las 400 denuncias, hay 60 a 70 que corresponden a daños en estructuras productivas, en invernáculos utilizados para la producción de rubros hortícolas, con afectación de las estructuras y de los cultivos.

En menor medida, hubo daños en predios del rubro avícola, en galpones con aves.

Muzante, en conferencia de prensa realizada el miércoles pasado en la sala Schwedt del MGAP, destacó que ayer estaba previsto iniciar el trabajo de los tasadores de siniestro en los campos. La tarea, estimó, demandará algunas semanas, tal vez un mes.

Los inspectores del BSE comenzaron a visitar a productores afectados por el último temporal de viento.

Dada esa realidad, solicitó a los productores que deban realizar tareas de salvamento de la fruta caída, que en muchos casos aún puede tener un valor en el mercado, que lo haga dejando muestras. Se recomienda dejar sin tocar cuatro árboles afectados en la punta de cada cuadro y otro en el medio del cuadro, con la respectiva fruta caída debajo de esos árboles.

En el caso de los invernáculos se insta a repararlos ya mismo, de modo de alterar lo menos posible la actividad productiva, sacando previamente fotos de los daños, sin esperar la llegada del inspector para reponer madera o para proteger los cultivos con nylon.

Todo eso considerando, dijo, que algunos productores serán atendidos rápidamente, en estos días, pero otros serán visitados más adelante dado el volumen de siniestros denunciados.

"Recomendamos que hagan esas prácticas a los efectos de disminuir las pérdidas", expresó Muzante.

Sobre si existen zonas con más damnificados que otras, puntualizó que en la zona de Melilla en los alrededores de la ruta 5, en San José y en el noreste de Canelones como en Tala es donde se concentran las denuncias, pero eso no obedece a que en esas áreas los eventos climáticos hayan sido más intensos, responde a que es donde están los predios productivos de los rubros mencionados.

La diferencia entre seguir siendo productor o abandonar


"Estoy convencido: a veces hace la diferencia entre que puedan seguir siendo productores o dejen de serlo", reflexionó Enzo Benech –ministro interino de Ganadería– sobre el valor de tener de un seguro que resguarde al productor de daños por los cada vez más frecuentes temporales.

Añadió que "el cambio climático es una realidad, nos pega y nos pega fuerte". A propósito de cuánto se ignora eso en las ciudades, citó que todos tenemos claro cuánto perjudica un árbol caído sobre un auto, "pero su dueño puede seguir comiendo y viviendo... imagínense a la gente que vive de la actividad productiva y que en un rato se queda sin nada, porque se le vuela el invernáculo o porque le destruyó toda su producción que tenía pronta para cosechar", dijo.

"Desde el MGAP hemos intentado, a través del trabajo interinstitucional, con políticas diferenciadas, apoyando más a los más chicos, dar respuestas rápidas (...) no nos interesa salir a decretar emergencias y a correr para ver si tenemos fondos para salir a repartir plata", explicó. La intención es que quienes no tienen seguros se vayan incorporando. "No obligamos a nadie, tenemos sí políticas públicas, para todos los productores, para que puedan acceder a esto. Estamos contentos porque estas políticas están siendo utilizadas; el mejor ejemplo es que hoy tenemos 400 denuncias y no tenemos productores que nos estén golpeando la puerta porque se les voló todo y tienen que dejar la actividad". No obstante, "quedan productores que tienen la opción de subirse a este sistema y en la medida que más productores se suban más sencilla es la situación".

"Estamos acompañando todo un proceso de políticas públicas que nos parecen relevantes, porque ayudan a administrar el riesgo en las producciones agropecuarias", destacó Mario Castro, presidente del BSE, a propósito de las sinergias entre el MGAP y el banco.

Dijo que hoy las coberturas son más amplias, más completas, con innovaciones como el seguro por índice y que las respuestas a los productores son más rápidas, más profesionales, con un mejor manejo de cada uno de los procesos relacionados con la siniestralidad.

Adrián Tambler, subdirector de Opypa, realizó en la conferencia un detallado análisis de las políticas de gestión de riesgos climáticos emprendidas por el MGAP. Entre otros datos, mencionó que "la penetración de los seguros en los cultivos extensivos en Uruguay es muy alta", 67% en promedio en los últimos tres años, contra un 50% en Argentina y un 14% en Brasil.

La cifra


75,36% de los frutales... de hoja caduca en producción en Uruguay tiene seguro (Fuente: Opypa, con base en DIEA y BSE).

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