Pierre Lemaitre: "Una novela es un punto de vista sobre la vida"

El escritor francés ganador del prestigioso premio Goncourt, visitó Uruguay como parte de su primera gira por Latinoamérica
Pierre Lemaitre tiene muy claro de dónde viene y adónde va. Ganar el premio Goncourt en 2013 no le cambió la cabeza en absoluto: rechaza el título de intelectual y se siente un hombre de a pie, un ciudadano más que decidió convertirse en escritor cuando ya tenía 55 años. Es el creador de Camille Verhoeven, comandante de la Brigada Criminal de París, personaje de solo 1,45 metros de altura que le ha dado fama internacional, situándolo como uno de los autores de novela negra más valorados de la actualidad. Para saber más, El Observador conversó con él en su paso por Montevideo, el lunes 8 de mayo.

Una de las cosas que sorprende de sus novelas es que muchas veces hay un homenaje explícito a otros escritores y a sus personajes. ¿A qué se debe?
Todo empezó con mi primera novela, Irène, y más que a los escritores creo que es un justo homenaje a la literatura, en especial a la policial. De todas formas, los nombres que aparecen no son siempre los de mis escritores preferidos. A veces es simplemente que me siento identificado con ellos. Ojo, tampoco es que elija a autores que no me gustan, pero sobre todo los selecciono si sus vidas o sus obras se adaptan a la historia que estoy escribiendo en ese momento.

¿Se define como un escritor de novelas policiales a secas o de novela negra?
Empecé con los policiales a secas y después me pasé a la novela negra. Creo que ya estoy asentado en ese género. Incluso Nos vemos allá arriba, con la que gané el Goncourt y que era una novela cuasi histórica, está impregnada de los elementos que conforman la novela negra. No creo que pudiera escribir una obra sentimental, no sé si sabría. Además, la novela negra también coincide con mi visión del mundo, que es bastante trágica. A causa de mi origen, mi infancia, el tipo de literatura que he leído. Pienso que la novela negra es lo que más se corresponde con la persona que soy.

En su serie protagonizada por el comandante Verhoeven hay un manejo sutil del punto de vista. Muchas veces usted le da la palabra al asesino de turno. ¿Por qué?
La literatura siempre es un punto de vista. Una novela es un punto de vista sobre la vida, en mi caso, a través de una intriga. A veces me parece adecuado cambiar el punto de vista. Es decir, contar la misma historia desde dos perspectivas diferentes. Esa multiplicidad de puntos de vista, que a veces son más de dos, me parece que le da libertad al lector para que pueda sacar sus propias conclusiones. Y generar ese efecto es una de las cosas que más me interesan en literatura.

Se está enterando aquí de los resultados de las elecciones en Francia. ¿Cómo evalúa el triunfo de Emmanuel Macron y el crecimiento de Marine Le Pen?
No me atrevo a calificar de triunfo el 66% de votos que acaba de sacar Macron frente al 34% de Le Penn. El expresidente (Jacques) Chirac se impuso en su momento al padre de Marine con el 82% de los votos. Eso fue un triunfo. Si ahora festejamos con el 66%, qué haremos cuando Marine Le Pen logre el 55%. Es simplemente una buena victoria, en todo caso. Pero los porcentajes no son lo más importante, lo preocupante es que las ideas de Le Pen siguen contaminando espíritus. Si el Frente Nacional mañana desapareciera, la gente que los vota seguiría pensando igual. Eso es lo grave.

"Las mujeres son víctimas: del mundo social, de la familia, de la empresa, todas nacieron bajo la dominación masculina". Pierre Lemaitre

¿Toda una responsabilidad, entonces, para Macron?
Sin duda. Es una de las últimas posibilidades democráticas de Francia. Y eso es un enorme peso para él. Si fracasa como fracasó estrepitosamente (el presidente francés) François Hollande, será un bulevar abierto para que la extrema derecha llegue al poder. Y mucha gente tiene ganas de que suceda, tiene ganas de probar.

Usted ha trabajado como profesor de adultos, está vinculado a la educación. ¿Cree que el cambio puede venir por ese lado?
Claro, porque el fracaso antes de ser político es cultural. Los que votan a la extrema derecha son gente que no analiza mucho las cosas, que piensa por eslóganes, que confunden causa y efecto, que tiene razonamientos rudimentarios. Y eso es un drama de la cultura. Ojo, pensar bien no es pensar como yo, sino poder articular un pensamiento correctamente, críticamente. Hay personas que reaccionan casi de forma refleja a cualquier propaganda.

¿Qué papel juega la mujer en su literatura?
Un papel muy importante. A mí me gustan las mujeres resilientes, y pienso que todos mis personajes femeninos lo son. Todas las mujeres son víctimas: del mundo social, de la familia, de la empresa, todas nacieron bajo la dominación masculina. Y yo soy muy sensible ante esas dificultades de la mujer. Creo que superan cosas que harían morir a cualquier hombre.

Acerca del autor

Andrés Ricciardulli