PIT-CNT festejó acatamiento al paro y asegura que llegó a su meta

Fernando Pereira visitó barrios para calcular cuántos trabajadores se plegaron
A las 8 en punto de la mañana el presidente del PIT-CNT, Fernando Pereira, se subió a un auto junto con Rodolfo, el chofer de la central sindical, y con Daniel, su secretario, para recorrer los diferentes barrios de Montevideo.

"Para mi gusto el paro está muy fuerte. No hay nada abierto", se adelantó a comentar Pereira, apenas el vehículo entraba por la avenida 8 de Octubre. En esa calle de la ciudad la diferencia de ruido y de tránsito con respecto a un día normal era notoria. Apenas circulaban ómnibus de la empresa Cutcsa, que tuvo en promedio la mitad de la flota en las calles que cualquier otro día de la semana. Las paradas estaban prácticamente vacías, en contraste con los días en que solo paran los trabajadores del transporte y la gente se aglutina en las veredas para esperar a que algún ómnibus los lleve a trabajar. Esa fue una de las primeras señales que interpretó Pereira para asegurar que la medida había tenido un acatamiento "contundente". El dirigente sindical prestaba atención a cada detalle que le pudiera dar información sobre cómo había repercutido el mensaje de la central sindical. Los rubros de comercios y los nombres de las empresas o el nivel de pasajeros de ómnibus le sirvieron para empezar a sacar conclusiones.

Sus comentarios se repetían cada vez que entraba en un barrio distinto. Maroñas, Paso Molino, La Teja, Cerro, Centro o Ciudad Vieja, daba igual, su afirmación era la misma: "Es el desierto del Sahara". Cada una de sus percepciones recibía la aprobación del conductor, que repetía: "Impresionante", "todo cerrado". Algunos restaurantes tenían sus rejas de enrollar caídas, algo que los sindicalistas enseguida interpretaron como adhesión a la medida.

Sin embargo, en los hechos es algo difícil de probar, ya que ese tipo de comercios suelen estar cerrados a las nueve de la mañana. Al ver una panadería abierta, Pereira preguntó a sus compañeros si no tenían ganas de comer unos "bizcochitos crujientes", aunque la broma duró poco y enseguida se excusó: "No me gusta comprar en los locales que abren".

Cada algunos minutos sonaba su celular y el dirigente repetía el mensaje una y otra vez: el paro fue un éxito.

Su mayor satisfacción llegó cuando entró en la terminal del Cerro y vio que no había nadie. Sobre la avenida Carlos María Ramírez, dos feriantes habían decidido instalar su mercadería en la vereda a pesar del poco movimiento. Otros cinco eligieron faltar. "Nosotros nos quedamos solo hasta el mediodía, para solidarizarnos (con los trabajadores). Porque por algo para la gente, ¿no?", comentó a El Observador Andrés Collado, mientras acomodaba las prendas de ropa que tenía para vender. Su testimonio constató el argumento de la central sindical que sostiene que hay comerciantes que, si bien no están agremiados, se sienten representados por los reclamos sindicales.

Las dos horas en que recorrió Montevideo en auto alcanzaron al presidente del PIT-CNT para concluir que casi un millón de personas adhirió a la medida sindical, un número que luego manifestó ante los trabajadores que fueron a escuchar la conferencia en la sede de la central.

El PIT-CNT tiene 450 mil socios, pero la cuenta se desprende de que otra cantidad exacta de personas pararon –a pesar de no estar sindicalizados– como una forma de demostrar que estaban de acuerdo con las reivindicaciones de la central obrera. Entonces, Pereira asegura que sintió "tranquilidad" por el trabajo realizado en las semanas previas al paro. Aunque el sindicalista cree que con eso no es suficiente y por eso para la tarde tenía previsto asistir a un programa de TV que poco tenía que ver con el movimiento obrero, pero que por el horario llegaría a algunos televidentes que de otro modo no lo escucharían. "Si pudiera estar en el programa de Tinelli, ¿sabés cómo iría?", señaló a El Observador, en el sentido de la difusión del mensaje y la llegada masiva.

Por qué pararon
Al llegar a la conferencia, cerca de las 11.30 de la mañana, el presidente de la central sindical resaltó los motivos que llevaron al PIT-CNT a parar durante 24 horas. La disconformidad con las pautas salariales propuestas por el gobierno, el ajuste fiscal previsto en la Rendición de Cuentas y el estancamiento del salario de los trabajadores fueron algunos de los reclamos que le llevaron a advertir que "los sindicatos se están preparando para una movilización gigantesca en el segundo semestre", si no hay cambios en la actitud del Poder Ejecutivo. Pereira recordó que a pesar de los "avances" en esta década de gobiernos frenteamplistas, "hay 500 mil trabajadores que cobran menos de $ 15 mil". Su afirmación generó los primeros aplausos del auditorio.

En la conferencia también estuvieron presentes representantes de la Organización Nacional de Asociaciones de Jubilados y Pensionistas del Uruguay (Onajpu), la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay (FEUU) y la Federación Uruguaya de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua (Fucvam), que si bien no integran el PIT-CNT, dieron su señal de apoyo a la plataforma reivindicativa.

Cuando llegó su turno, el secretario general de la central, Marcelo Abdala, señaló que sus críticas al gobierno no deben interpretarse como un deseo del movimiento sindical de volver "a la derecha", sino que se trata de remarcar a la izquierda cuando se aleja de los trabajadores.

"Cuando el gobierno se va para la derecha actuamos firme para poner las cosas en sus ejes", agregó el dirigente del PIT-CNT.



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