PIT-CNT no da tregua al gobierno y ya prepara otro paro y marchas

La central obrera define su plan de acción para el segundo semestre

El paro general de la semana pasada motivó al PIT-CNT lo suficiente como para subir la apuesta en la lucha contra el gobierno por el cambio de las pautas salariales. Tanto es así que a la espera de que el presidente Tabaré Vázquez responda el pedido de reunión "urgente" que la central solicitó esta semana, el movimiento obrero ya delineó un plan de movilizaciones alternativo que incluye un nuevo paro al comenzar agosto, una campaña de recolección de firmas para el segundo semestre del año y el impulso y adhesión a dos marchas masivas contra las medidas del Poder Ejecutivo.

La Mesa Representativa del PIT-CNT se reunió ayer viernes para hacer un balance del paro general y definir el camino a seguir de cara a las reivindicaciones que viene impulsando. Según dijo a El Observador el integrante del Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT, Gabriel Molina, una de las propuestas impulsadas en la mesa apuntó a convocar al nuevo paro parcial con movilización para la segunda quincena de agosto. De concretarse, este sería el tercer paro en lo que va del año y el segundo parcial.

El otro planteo fue la campaña de recolección de firmas que la cúpula de la central sindical sugirió esta semana durante la reunión del Secretariado Ejecutivo. El objetivo es conseguir adhesión popular a la plataforma de reivindicaciones que impulsa el PIT-CNT y luego presentarlo al Poder Ejecutivo y el Parlamento. De este modo, la central quiere demostrar que el millón de personas que asegura que adhirió al paro, es real.

"Las movilizaciones están hechas de cara a la plataforma de la central y las propuestas que el gobierno ha hecho, que son totalmente opuestas", dijo Molina. En ese sentido, la prioridad del movimiento obrero está puesta en el cambio de las pautas salariales y el rechazo a la supresión de partidas del gasto social previstas para el 2017. A esto también se suma el pedido de mejoras en el control de precios y la instauración del Consejo Superior de Trabajo y Producción Nacional que la central acordó con Vázquez en marzo.

El PIT-CNT espera que Vázquez haga caso a su pedido de reunión y los reciba la próxima semana. Aun así, a tres días del pedido, no hubo respuesta. "No nos asombra que hasta este momento no nos haya dado respuesta. Nosotros ya solicitamos la entrevista, si la da o no la da es responsabilidad pura y exclusivamente del presidente", agregó.

Juntos son más

La central también se hará sentir y pondrá toda su gente durante los reclamos de la Federación de Estudiantes Universitarios de Uruguay (FEUU) y de la Organización Nacional de Asociaciones de Jubilados y Pensionistas (Onajpu), sindicatos que considera como "aliados históricos" y a los que acudió para el desarrollo del paro general pasado que la central calificó como "exitoso".

En ese sentido, la integrante del Secretariado Ejecutivo, Tatiana Antúnez, contó a El Observador que el PIT-CNT prevé sumarse a la movilización masiva de la FEUU en rechazo a los recortes presupuestales que el gobierno anunció para la Universidad de la República (Udelar) en el marco del proyecto de Rendición de Cuentas. "Esa pelea nos tiene que implicar a todos, a maestros, profesores, estudiantes, funcionarios no docentes, y trabajadores en general", dijo el presidente del PIT-CNT, Fernando Pereira, al portal web de la central. La marcha será el próximo 9 de agosto hasta el Palacio Legislativo.

Por otra parte, la mesa del PIT-CNT también planea acompañar la movilización que la Onajpu prevé realizar hasta el Ministerio de Economía (MEF) en rechazo al adelanto de $ 200 que el gobierno anunció para el aumento de las pasividades de las jubilaciones más bajas.

Además de las movilizaciones, el movimiento obrero también acordó gestionar una mesa de negociación para destrabar el conflicto entre la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) y la Federación de Funcionarios de Salud Pública (FFSP) por conflictos en la cocina del Centro Hospitalario Pereira Rossell.

Semanas atrás, un grupo de trabajadores agremiados ocupó la cocina del centro de salud en rechazo al despido de 11 trabajadores y el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social terminó por decretar la esencialidad del servicio, al entender que no podían asegurar que la comida se sirviera a los pacientes.

El paro, la campaña de firmas y el respaldo a las movilizaciones suman elementos de presión sobre el gobierno, que hasta el momento se ha mostrado firme en mantener su decisión sobre las pautas salariales

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