Plantean obligar a ir al médico a jóvenes que abusen de alcohol

Algunas medidas del proyecto legislativo son consideradas invasivas
En el marco de la elaboración de un nuevo proyecto de ley para regular el consumo de bebidas alcohólicas, legisladores de todos los partidos presentaron un borrador en el que, entre otras cosas, se propone obligar a ir al médico a aquellos menores de edad que sean sorprendidos en la calle bebiendo alcohol en forma "abusiva". Aunque esa iniciativa aún no tiene consenso en todas las colectividades, los parlamentarios pretenden avanzar en las restricciones del mercado, de la publicidad y a cambiar las condiciones de venta y consumo de alcohol, sobre todo para el caso de los menores.
Según afirma un documento borrador al que accedió El Observador, una de las cuestiones a consideración es la prohibición del consumo.

Específicamente se plantea no solo prohibir la venta, sino también el consumo de alcohol a menores de 18 años "en la vía pública o en espacios públicos". Sin embargo, según dijo a El Observador la senadora nacionalista Verónica Alonso, esa propuesta aún no logró consenso y es probable que no prospere.
Si bien la limitación del consumo en la vía pública es una medida que se ha tomado en otros países, algunos legisladores del Frente Amplio se oponen, dijeron fuentes consultadas.

Además de esa propuesta, hay otras medidas que se consideran invasivas, como la que plantea incluir en la nueva ley un artículo que especifique que si un menor de 18 años es encontrado realizando alguna "conducta asociada al consumo problemático, riesgoso o abusivo de alcohol, como medida de protección" deba ser "atendido de emergencia para lo cual será conducido al efector de salud más próximo, con la finalidad de devolverlo a sus padres". Eso podría presentar intrusiones en la patria potestad, afirmaron las fuentes.

También genera dudas la "prohibición de venta, suministro, ofrecimiento o expendio", a quienes "se encuentren en estado de embriaguez o con aparente anomalía psíquica".

El dirigente del sindicato de la Bebida e integrante de la Comisión Multisectorial de la Problemática del Alcohol, Richard Reed, dijo a El Observador que planteó reparos a ese artículo, ya que plantea que sea el cantinero el que determine si la persona está en condiciones sanitarias o no para tomar alcohol, proponiéndolo como una especie de fiscal en ese tema.

El proyecto

La redacción de la nueva ley, que tiene como base un proyecto elaborado en 2008, plantea por otra parte la creación de un registro único y obligatorio de expendedores de bebidas alcohólicas –además de un registro de sanciones e infracciones–, que se tendrá en cuenta a la hora de habilitar o no locales para el expendio de bebidas.

La encargada de fiscalizar el cumplimiento de las disposiciones será la Junta Nacional de Drogas, para lo que podrá contar con un cuerpo inspectivo propio o coordinar con otros actores citando a una Mesa Coordinadora de Fiscalización de Mercado de Bebidas Alcohólicas, integrada por la JND, DGI, BPS, INAU, el Congreso de Intendentes, el Ministerio del Interior y la Prefectura Naval.

Esa mesa de fiscalización tendrá potestades para hacer un plan estratégico y coordinar inspecciones. Alonso explicó que la fiscalización, prácticamente inexistente hasta ahora, es uno de los puntos fundamentales de la nueva normativa porque "de nada sirve tener una ley si no hay quién fiscalice y ponga énfasis en el control".

Las sanciones, en tanto, dependerán de la gravedad de la infracción y si hay menores relacionados, se considerará un agravante. Según detalla el documento, las sanciones pueden ir desde observaciones a multas, o la suspensión temporal o definitiva de la habilitación para vender alcohol, que serán aplicables tanto a personas físicas como jurídicas.

Además de las sanciones monetarias, la JND podrá iniciar acciones para disponer el cese de la publicidad de esos locales u ordenar que exista una contrapublicidad.

Como formas de recaudar se analiza imponer un gravamen mínimo por litro de bebida alcohólica, crear una tasa para estar registrado como local habilitado para expendio o venta de ese tipo de bebidas, imponer un tributo específico o aumentar los ya existentes.

En cuanto a las limitaciones a la venta, además de prohibirla para los menores de edad, se plantea limitar la venta en centros deportivos y de salud,en oficinas públicas por medio de maquinas expendedoras, y en locales no habilitados.

Por otra parte, se acordó prohibir la venta de alcohol entre las 22 y 8 horas. En la actualidad la venta está prohibida entre las 0 y la hora 6.

Publicidad y venta

Entre las propuestas de los legisladores también está la regulación de la forma de venta y exhibición, y la publicidad del alcohol. Una de las propuestas es limitar el espacio destinado a las bebidas alcohólicas para que ocupen solo el 10% del metraje total del lugar. Se analiza prohibir además que estén cerca de las cajas registradoras. En tanto, la publicidad no puede estar dirigida a menores ni lucir en vestimentas deportivas, ni ser engañosa. Tampoco puede pasarse en horarios centrales de televisión.



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