Polémico despido de jefe del FBI reaviva debate por nexo con rusos

Investigación sobre supuesta interferencia en elección presidencial continúa pese a salida de Comey
La onda expansiva de la detonante decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump de cesar esta semana al jefe del FBI todavía resuena, sobre todo al más alto nivel en Washington.

Mientras el jefe saliente, James Comey, comparecerá el martes próximo ante el Congreso para dar su visión de los hechos, las explicaciones sobre su salida del cargo siguen sin estar claras.

La Casa Blanca objetó públicamente la forma en que Comey llevó adelante la investigación sobre los correos electrónicos de la excandidata demócrata, Hillary Clinton.

Pero el argumento es poco creíble, porque Trump y varios miembros de gobierno habían elogiado con anterioridad esa actitud hacia Clinton. La razón subyacente es la investigación a miembros de su comité de campaña por contactos ilegales con las autoridades rusas.

Una hipótesis manejada con insistencia en los últimos meses establece que Rusia interfirió en el desenlace de las elecciones presidenciales en Estados Unidos con un propósito excluyente: beneficiar al político republicano.

La investigación del FBI y otra de una comisión del Congreso estudian el punto, pero varios legisladores y piden una comisión independiente, con el argumento que el cese de Comey demuestra la dificultad de tener una investigación que escape a los impulsos autoritarios de Trump.

Flynn al Congreso

Con la intención de echar luz sobre un asunto nada claro, la Comisión de Asuntos de Inteligencia del Senado citó al antiguo consejero de Seguridad Nacional, general Michael Flynn –al que Trump solo mantuvo en el cargo 24 días– para que presente los documentos que lo vinculan con Rusia.

Flynn dimitió el 13 de febrero cuando se supo que mintió sobre el alcance de sus reuniones con el embajador ruso en Washington, Serguei Kislyak. Había sido invitado a la comisión parlamentaria para que declarada voluntariamente, pero al no asistir, se lo obligó a que concurra.

Investigación

Mientras tanto, el director interino del FBI aseguró ayer al Congreso que la investigación sobre la injerencia de Rusia en las elecciones de 2016 en Estados Unidos sigue en marcha.

"El trabajo del FBI continúa a pesar de los cambios en las circunstancias. No hubo ningún esfuerzo para impedir nuestra investigación", dijo Andrew McCabe ante la Comisión de Asuntos de Inteligencia del Senado.

De acuerdo con el director interino de la policía federal, "nadie puede impedir que los hombres y mujeres del FBI hagan lo correcto, proteger a los estadounidenses y defender la Constitución". McCabe elogió la gestión de Comey y dijo mantener respeto por su capacidad e integridad.

La Casa Blanca negó que la decisión de Trump guardara relación con esa investigación y argumentó que el presidente había perdido la confianza en el jefe de la policía federal.

No obstante, funcionarios del gobierno aseguraron a influyentes periódicos que Comey fue despedido poco después de iniciar los trámites para pedir al Departamento de Justicia más fondos para su investigación sobre Rusia.

Pero Comey "disfrutó" de un amplio apoyo en el FBI y aún lo mantiene, explicó McCabe.

Motivos difusos

Para complicar más la situación, no quedó claro si el fiscal general adjunto, Rod Rosenstein, tomó la iniciativa de recomendar el despido de Comey, o si presentó su recomendación al atender un pedido concreto de la Casa Blanca.

En declaraciones a la cadena de televisión NBC, divulgadas este jueves, Trump aseguró que de todas formas ya había decidido dejar de contar con Comey.

"Lo iba a despedir sin importar las recomendaciones", aseguró el presidente, para quien Comey "es un fanfarrón" que dejó al FBI sumido en un caos.

También admitió que llegó a preguntarle a Comey si era investigado por el FBI. "De hecho le pregunté, sí. Dije: '¿es posible que me diga si estoy bajo investigación?'", señaló el presidente, al recordar una de las tres conversaciones que sostuvo sobre el asunto con Comey, dos por teléfono y la otra durante una cena. "Él dijo: 'Usted no está bajo investigación'", señaló Trump.

Comey tenía previsto participar ayer, junto a otros responsables de la inteligencia estadounidense, de la sesión de la comisión del Senado, pero fue sustituido de emergencia por McCabe, quien ocupa la dirección del FBI hasta que sea designado otro director.

La sesión en la comisión de inteligencia del Senado, agendada hace varias semanas, debía enfocarse en las amenazas a la seguridad estadounidense, pero la conmoción política causada por la súbita salida de Comey se transformó en tema dominante.

Además de McCabe participaron en la sesión de ayer Daniel Coats (director nacional de inteligencia), Michael Pompeo (director de la CIA) y el almirante Michael Rogers (jefe de la Agencia Nacional de Seguridad).

Excongresista candidato a ocupar el cargo

Un funcionario de alto rango de la Casa Blanca dijo que el excongresista republicano Mike Rogers es considerado como candidato para reemplazar como director del FBI a James Comey, quien fue despedido el martes por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Rogers integró brevemente en el equipo de transición de Trump y fue asesor de seguridad nacional para la campaña del magnate republicano. Es un expresidente de la comisión de inteligencia de la Cámara de Representantes y fue agente del FBI en Chicago cinco años antes de retirarse en 1994 para comenzar su carrera política.

Después de su controvertido cese, Comey se mantuvo en silencio, aunque trascendió un mensaje que envió a sus subordinados.

"Siempre he creído que un presidente puede despedir a un director del FBI por cualquier motivo e incluso sin motivo. No voy a perder el tiempo en ello", aseguró.

Y con su actitud, el presidente demostró quien manda.

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