Policía busca a sospechoso por homicidio en Carrasco Norte

Vecinos afirman que en esa zona las rapiñas son frecuentes
En la madrugada del sábado, mientras intentaba ayudar a una amiga a escapar de una rapiña, Heriberto Prati Pittaluga cayó fulminado. Recibió un disparo en la cabeza que lo mató en el acto. Una noticia escandalosa para los vecinos de Carrasco Norte, que aseguran, sin embargo, que las rapiñas allí son moneda corriente y que aunque todos saben quiénes son los responsables, las soluciones de seguridad no llegan.

Los dichos de los vecinos parecen coincidir con los de la Policía. Según dijeron a El Observador fuentes policiales hay un sospechoso identificado, conocido por la Policía en la zona, y lo buscan en un asentamiento cercano. Se trataría de un hombre que solía andar en bicicleta rapiñando, pero que hacía un tiempo había desaparecido de la zona que frecuentaba, por lo que la Policía ya lo buscaba.

"Ayer, frente a mis narices y para robarme la cartera que tenía $ 300 y mi cédula, mataron a sangre fría a un íntimo amigo que muy amablemente me dejaba en mi casa", contó María Laura Methol en su cuenta de Facebook luego del suceso. Según relata, cuando descendió del auto en el que Prati y su esposa la llevaron a su casa, fue abordada por un hombre que quiso robarle la cartera. En medio de un forcejeo, su amigo se bajó del auto para ayudarla, pero el atacante sacó un arma, y pese a los pedidos de Methol, le disparó. Las llamadas al 911 encontraron del otro lado solo un contestador.

Marcos (nombre ficticio), que vive a dos casas de donde ocurrió el homicidio, dijo ayer a El Observador que la situación de inseguridad en el último tiempo ha empeorado. Si bien escuchar de robos no es algo extraño, afirmó, el asesinato "fue un escándalo". Y aseguró que la inseguridad de esa zona se refleja hasta en el precio de las viviendas. "Si esta casa vale 10, unas cuadras más adelante (hacia la Scuola Italiana) vale 100. Eso es 100% inseguridad", afirmó el vecino.

Tal es la situación que hace unos años los vecinos de la cuadra instalaron una garita de vigilancia.
"Toditas las noches hay rapiñas, yo viví toda la vida ahí", dijo Washington Cabrera, que realiza la vigilancia sobre el asentamiento Asociación Civil Esperanza que queda a pocas cuadras del lugar.

"Desgraciadamente saben todos perfecto quiénes son", dijo, "a mí me respetan y logro salvar algo", agregó, pero "no tenemos armas" y no podemos hacer nada.

La Seccional 14, que opera en el barrio, pidió los datos y foto del sospechoso para cotejar con los testigos. En tanto, los vecinos realizaban anoche una marcha en reclamo de seguridad.

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