Policía teme que Punta del Este sea escenario de guerra de narcos

El mexicano detenido en Uruguay vino huyendo de bandas rivales
Huella del narco en Uruguay - Parte1

Primero la Policía dijo que con lo quemados que estaban en las naciones productoras de drogas, los narcotraficantes comenzarían a utilizar países como Uruguay para sacar la sustancia hacia Europa. Y ocurrió. Luego advirtió que con la implementación del Plan Colombia y otras medidas represivas en la zona del Pacífico, se incrementaría la acción de los narcotraficantes en la zona del Atlántico en busca de precursores y otras necesidades. Y pasó. También alertó que de país de tránsito Uruguay se convertiría en uno de consumo, básicamente de marihuana y pasta base. Y hoy es un hecho. En esa línea, avisó que estas plazas eran convenientes para el lavado de dinero proveniente de la droga. Y surgieron casos. Por último, dijo que con lo complicadas que se le estaban poniendo las cosas a algunos barones de la droga en sus países, vendrían hacia el sur en busca de un poco de tranquilidad. Y empezaron las detenciones de colombianos, mexicanos y otros extranjeros.

A la Policía se le podrá cuestionar su accionar contra el narco, lo que nadie puede señalarle es su capacidad de previsión. Ahora, los investigadores lanzan las últimas de sus advertencias: esta migración de capos hacia lugares donde pueden lavar dinero comprando empresas y propiedades y encontrar paz en las luchas contra clanes rivales, puede degenerar en que lugares selectos de Uruguay –léase Punta del Este- se conviertan en un campo de batalla de mafias extranjeras.

Un oficial relató a El Observador que, como vienen de un grupo y de otro, huyendo en ocasiones de las guerras que tienen entre los propios narcos, terminan viéndose en Uruguay. Y por eso plantean que las consecuencias pueden ser graves y es necesario preverlas.Agregó que en zonas como Punta del Este, además, este tipo de turista suele asistir a lugares similares: hoteles de lujo o casinos, entre otros.

Contó también que hace unos años se planteó una situación tensa cuando varios paraguayos sospechados de pertenecer a cárteles de la droga se cruzaban en Punta del Este y la información que llegaba del exterior era que se estaban amenazando unos a otros.


Huella del narco en Uruguay - Parte2

Otros ejemplos

Acapulco, uno de los balnearios mexicanos que se creía al margen de la realidad violenta de ese país, ya está viviendo una situación muy comprometida.

La afluencia de narcotraficantes terminó convirtiéndolo en un coto ya no de descanso, sino que trasladaron hacia allí algunos de sus negocios, como el cobro de peajes a comercios para que reciban protección. Al menos así lo denunció la presidenta de la Asociación de Comerciantes Establecidos de la Costera Miguel Alemán, Laura Caballero.

La empresaria "rogó" a los criminales ponerse de acuerdo para que no les cobren dos veces y que se repartan las zonas. "Hacemos un llamado respetuoso a los tres órdenes de gobierno para que condonen los impuestos, el total de los impuestos, para que así todos los guerrerenses podamos pagar la cuota que la delincuencia organizada nos está pidiendo", declaró Caballero al diario Reforma.
Contó que en el lujoso balneario se han registrado muchas muertes porque no pueden hacer un doble pago. Unos 200 negocios en la zona turística han cerrado en los últimos dos años por presión de la delincuencia.

La situación amenaza convertirse en una condena de muerte para Acapulco como balneario digno de venderse internacionalmente.
Algo parecido pasa en los balnearios de la costa mediterránea europea. Marbella, por ejemplo, está siendo escenario en los últimos meses de disputas entre narcotraficantes irlandeses que se habían instalado allí en busca de placer. La lucha entre los clanes Kinahans y Hutches ya han provocado varias ejecuciones.

La llamada Costa del Sol viene lidiando desde 2008 con este fenómeno que tiene ahora un repunte. La Policía española ha dado cuenta de otras muertes en diferentes zonas de Málaga atribuidas a los grupos irlandeses.

Hace unos meses en un hotel de Marbella se celebraba un foro empresarial cuando un grupo irlandés mató a pocos metros de allí a un rival de doce tiros.

Huella del narco en Uruguay - Parte3

Punta y los mexicanos

La investigación realizada en torno al caso de lavado de dinero que el cartel mexicano de los Cuinis realizó con bienes y propiedades en Punta del Este tiene sus bemoles en esto de la violencia entre narcos.
En el operativo fue detenido el hermano de Abigael González Valencia, líder de este grupo del que la Policía uruguaya casi no tenía información pero que la DEA (agencia antidrogas de EEUU) considera uno de los más poderosos del mundo. Su creación surgiría de una escisión del llamado cartel Jalisco Nueva Generación, que desplazó del liderazgo en México al de Sinaloa dirigido por Joaquín Guzmán Loera, el Chapo. Los Cuinis serían igual de poderosos aunque más reservados.

El narco no solo estaba aquí lavando dinero sino que se había afincado en Uruguay.
Hace unos años, en 2011, el prosecretario del Interior, Jorge Vázquez, generó una pequeña tormenta política cuando alertó que narcotraficantes brasileros pudieran asentar sus bases en Punta del Este.
"Probablemente Punta del Este en el verano sea un gran centro de planificación de delincuencia", había dicho Vázquez,

En el caso de este mexicano, su nombre apareció en la filtración de cuentas offshore panameñas denominada Panamá Papers y la Policía local puso sus ojos sobre él, lo siguió y le sacó fotos. Cuando exhibieron esas fotos a agentes de la DEA estos confirmaron de quien se trataba.
En el momento en el que fue detenido el narco iba a abandonar el país.

Uno de los hijos más pequeños del narcotraficante mexicano contó a los policías uruguayos que su familia había venido a Uruguay luego de que una mujer le avisara a su padre que todos iban a ser ejecutados, presuntamente por un cártel rival. Huyendo llegaron a Uruguay. Fue una suerte para todos que la Policía los detectara antes de que lo hicieran sus adversarios en el negocio del narco.

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