Policía vigila bandas de narcos para evitar nuevos ajustes de cuentas

Familia de presunto sicario se debilita en el 40 Semanas y temen un contraataque
Cuando el miércoles 29 de marzo un joven de 20 años fue asesinado de un disparo a plena luz del día en avenida Italia y bulevar Batlle de Ordóñez, los ojos de la Policía miraron a Luis Alberto "Betito" Suárez como principal sospechoso. Lo mismo sucedió cuando ese mismo día, horas después, un adolescente de 18 años también fue asesinado por dos hombres en el barrio Marconi. El Betito, considerado uno de los delincuentes más peligrosos de los últimos años, había salido en libertad tan solo cuatro días antes.

Sin embargo, poco bastó para que Suárez fuera descartado como sospechoso de ambos crímenes. El joven de 20 años fue identificado algunas horas después de su muerte, y la principal hipótesis del Ministerio del Interior pasó a ser un enfrentamiento entre bandas de familias de narcotraficantes. De hecho, el fallecido era considerado por la Policía como un presunto sicario vinculado a varios homicidios, entre ellos el de Wellington Segade, alias el Tato, exlíder de la barrabrava de Peñarol y del barrio 40 Semanas. Es esa zona de Montevideo donde la familia del joven asesinado hace casi una semana se disputa el liderazgo con otra familia. El sábado de madrugada un hombre confesó ser el autor del crimen y fue detenido, aunque la Policía duda de su responsabilidad en el caso ya que la línea de investigación apunta a un sicario que ya fue procesado por otros homicidios.

La disputa por el territorio y por cuál es la banda más fuerte fue la que, según información manejada por el Ministerio del Interior, derivó en la muerte del joven. Fuentes vinculadas al caso informaron a El Observador que eso llevó a que, desde el homicidio, el área de Inteligencia de la Policía siga de cerca los pasos de su familia y de la que desde hacía tiempo era su principal enemiga.

La banda de la familia del joven asesinado el miércoles ha sufrido otros golpes en los últimos meses y es probable que los siga sufriendo. En las redes sociales hay varios ejemplos al respecto. Por ejemplo, el Ministerio del Interior dio con una publicación de Facebook en la que aparece el muchacho asesinado junto a otra persona. En esa publicación la foto es acompañada de un texto que señala a ese otro joven como "el que sigue". "Esto es entre bandas del 40 Semanas", agrega la publicación a la que accedió El Observador. En ese post también se hace referencia a la banda de Tato, el exlíder aurinegro asesinado en 2015.


La principal preocupación de la Policía es que cuando las bandas familiares comienzan a debilitarse buscan cualquier alternativa para sobrevivir, lo que las vuelve más peligrosas. Es por ese motivo que la zona Norte de Montevideo –donde la familia del muerto supo tener el dominio– está siendo vigilada de cerca por la Policía.

Por el crimen ocurrido en avenida Italia hubo dos detenidos, pero ninguno era el responsable del homicidio, que quedó registrado en cámaras de esa esquina.

Un monitoreo policial más cuidadoso también se está dando por estos días en la zona del barrio Marconi, tras la muerte del joven de 18 años. En ese caso, los asesinos habían sido emboscados pero, finalmente, fueron ellos los que dispararon primero y con mejor puntería, informaron fuentes vinculadas al caso a El Observador.

Los dos homicidas fueron heridos y están internados aunque fuera de peligro.

Presunto homicida

El sábado 1 de madrugada, la Policía recibió información de que el presunto homicida del joven de 20 años asesinado el miércoles 29 se encontraba en una whiskería. Efectivos se trasladaron al lugar, lo rodearon y dieron con el supuesto responsable. El hombre admitió haber cometido el crimen pero se resistió a ser detenido y golpeó a un policía. En el Ministerio del Interior dudan de su responsabilidad en el caso.

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