Por iniciativa de Vázquez, Unasur respalda a Rousseff

Nin Novoa advirtió que en Brasil hay "acuartelamientos"

A instancias del presidente Tabaré Vázquez, la Unasur (Unión de Naciones Suramericanas) se apresta a emitir una declaración de respaldo institucional a la presidenta brasileña Dilma Rousseff ante la convulsionada situación política de ese país en donde a las movilizaciones callejeras se le ha sumado un acuartelamiento de tropas dispuesto por el gobierno.

El canciller Rodolfo Nin Novoa dijo este miércoles en el Parlamento que, según las informaciones con las que cuenta, la situación en Brasil es "muy complicada" y causa "mucha preocupación" en el gobierno uruguayo. "Hemos hablado con el Presidente de la República quien, en su condición de presidente de la Unasur, está emitiendo una declaración -que ya está circulando por todos los países- haciendo un llamado y una exhortación a que se respete el orden institucional en Brasil, a que se respete el mandato de la presidente Dilma Rousseff que fue elegida por voluntad popular hasta el año 2019 y hacer un llamamiento a que la situación se solucione lo más rápidamente posible", dijo Nin Novoa tras participar en una reunión de la Comisión de Asuntos Internacionales del Senado convocado por la nacionalista Verónica Alonso para discutir la posición de Uruguay ante la reciente firma del acuerdo Trans-Pacífico.

Consultado acerca de si tenía detalles de lo que estaba pasando en el país norteño, Nin Novoa contestó: "Lo que sé es que hay acuartelamiento de tropas; es una situación compleja y grave".

La presidenta Rousseff juramentó esta mañana como nuevo ministro a su antecesor Luiz Inácio Lula da Silva, en una ceremonia en la que expresó muy duras críticas a los jueces que lo investigan por supuesta corrupción.

"Las circunstancias actuales me dan la magnífica oportunidad de traer al gobierno al mayor líder político de este país", declaró Rousseff en el Palacio presidencial de Planalto, al que acudieron cientos de parlamentarios tanto oficialistas como opositores.

En un clima de abierta polarización entre ambos bandos, Rousseff expresó su "repudio total e integral" a la divulgación por parte del tribunal que investiga al exmandatario de unos audios de una conversación entre ambos, que parece sugerir una maniobra de la mandataria para influir en favor de su nuevo ministro.

"La gritería de los golpistas (...) no pondrá de rodillas" al pueblo brasileño, proclamó la presidenta de Brasil, atribuyendo a tentativas de desestabilización los pedidos de que renuncie a su cargo. "¡No habrá golpe! ¡No habrá golpe!", gritaban los asistentes al acto en el Palacio de Planalto,


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