¿Por qué el gobierno decidió hacer una Rendición de Cuentas a un año?

Ante un escenario de incertidumbre económico global, el presidente bajó de tres a un año el alcance presupuestal
En un país acostumbrado a patear la pelota para adelante, el gobierno decidió hacer una Rendición de Cuentas a un año. ¿Pero por qué?

Tres especialistas consultados por El Observador coincidieron en la interpretación de que la acción del gobierno pone de relieve la situación de incertidumbre que se mantiene en el escenario actual.Un déjà vu cuyo momento original es fácil de rastrear.

Cuando el gobierno presentó la Ley de Presupuesto en agosto de 2015 el ministro de Economía y Finanzas, Danilo Astori, hizo la precisión de que la propuesta tenía un alcance estipulado para los primeros dos años de la administración. En ese momento, el gobierno argumentó que una fórmula que contemplara el presupuesto para el 2016-2017 por un lado, y una segunda parte que incluyera los recursos destinados para el 2018 y el 2020 era la mejor respuesta que se le podía dar a un escenario de incertidumbre global. La idea era proyectar a corto plazo y luego barajar y volver a dar en función de la coyuntura.

Casi dos años después de haber tomado esa decisión, el gobierno volvió a optar por el mismo camino y hará una Rendición de Cuentas a un año para volver a ver, a medidos de 2018, dónde está parado. Ese cambio respecto al plan original lo anunció este lunes el presidente Tabaré Vázquez en Ginebra, Suiza, en el marco de la gira que lo llevó también a Austria y Egipto.

"Viene bajando la inflación, vienen aumentando las exportaciones. En consideración de estos hechos, hemos resuelto que, en lugar de presentar un presupuesto por tres años que incluiría el primer año del próximo gobierno, vamos a hacer una Rendición de Cuentas para el año que viene. Y dejar abierto para observar cómo viene la tendencia de estos indicadores económicos (y) la posibilidad de volver a analizar, discutir y enviar un nuevo proyecto el año que viene", señaló el mandatario en rueda de prensa.

Incertidumbre

El economista Alfonso Capurro (CPA Ferrere) señaló que desde el punto de vista macroeconómico algunas "incertidumbres" deben haber llevado al gobierno a hacer una Rendición de Cuentas precavida.

"Creo que hay una percepción general que es equivocada: como Uruguay volvió a crecer el gobierno va recaudar más y el frente fiscal deja de ser un problema, con lo cual hay espacio para cumplir con todas las promesas electorales. Esa percepción es errónea. El frente fiscal sigue representando una fragilidad", dijo el especialista.

Capurro identificó dos razones que explican lo anterior. Por un lado, entiende que no todo lo que está sucediendo a nivel macro es positivo desde el punto de vista fiscal. "La fuerte caída de la inflación determina como resultado que los salarios reales van a crecer este año bastante más de lo esperado y eso tiene un impacto en el costo real de los salarios -que es un costo importante del presupuesto público y también en el costo real de las pasividades-", señaló el especialista.

Además dijo que la mejora del contexto macroeconómico es un poco "frágil" todavía como para tomar decisiones permanentes en materia de gastos, por lo cual, es "razonable" las medidas sean "precavidas". Agregó, por último, que el resultado fiscal del 2016 no fue bueno: "la deuda creció más de lo que se esperaba".

El economista Aldo Lema entiende que es posible que el gobierno apunte durante 12 meses a la consolidación fiscal ante diferentes indicadores que mantienen un importante grado de incertidumbre. El especialista lo ve como un "planteo estratégico" para el corto plazo que seguramente cambie de dirección cuando se avecinen los tiempos electorales.

El economista Ignacio Munyo vio con buenos ojos que en un escenario de incertidumbre el gobierno no se comprometa con un presupuesto a largo plazo. "El presupuesto a un año tiene la flexibilidad para adaptarse a un entorno que la constante que tiene es la incertidumbre. Y nada indica que esto vaya a cambiar en los próximos años", señaló el especialista. "Creo que es más digerible no aumentar gastos por este año que congelarlos por tres", agregó.

En este sentido, es factible que con una Rendición de Cuentas a un año el gobierno tenga un mayor margen de negociación con la fuerza política.

Sin embargo, los tres expertos consultados afirmaron que es difícil pensar que el gobierno pueda mantener esa conducta de cautela hasta el fin del periodo. "La historia uruguaya muestra que las decisiones fiscales en años electorales o preelectorales no son necesariamente aseguradoras de la estabilidad", dijo Capurro.

"En el fondo el problema es que genera un escenario de cabildo abierto permanente para presionar por mayores recursos", dijo Munyo en referencia a los constantes pedidos de reformas tributarias.

PIT-CNT conforme

El presidente Tabaré Vázquez se reunió con la delegación del PIT-CNT en Ginebra este lunes para informarles del cambio. Según contó a El Observador el presidente del PIT-CNT, Fernando Pereira, la explicación que dio Vázquez fue que si bien se percibe una tendencia a la baja de la inflación "aún no se puede decir que hay estabilidad", por lo que optó por definir que el presupuesto sea para un año.

"Se espera que haya una proyección más clara de la que hay hoy", indicó. En tanto, el secretario de Relaciones Internacionales del PIT-CNT, Fernando Gambera, dijo que para la central obrera el fundamento del presidente fue "razonable" pero aseguró que el tema dará inicio a "un proceso de diálogos multilaterales al regreso". "Esto lo vamos a trasladar a Montevideo, porque quienes negocian están allá", agregó Pereira.

De todos modos, la central obrera pidió al mandatario que se convoque cuanto antes la negociación colectiva del sector público ya que su convenio salarial depende de la Rendición.

Populares de la sección

Acerca del autor