¿Por qué El Observador no nombra a los uruguayos con offshore?

Una explicación para los lectores, sobre el tratamiento periodístico elegido sobre Panamá Papers

Una vez que el semanario Búsqueda publicó este jueves la lista de uruguayos con empresas offshore creadas por el estudio Mossack Fonseca en Panamá, el debate periodístico se disparó en la redacción de El Observador y los grupos de whatsapp de sus periodistas. ¿Debemos tomar esa lista y difundirla a nuestros lectores?

Desde el domingo, cuando se conoció la filtración y el resto de los 100 medios que forman parte del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) empezaron a divulgar datos, gran parte del sistema político, empresarial y periodístico del país estaba esperando las revelaciones de Búsqueda sobre la plaza local. Había ansiedad por conocer esos datos, seguramente también entre muchos de nuestros lectores.

Luego de un debate periodístico, la conclusión a la que llegamos es que no la publicaremos. Es una decisión que tiene que ver con la responsabilidad que tenemos como periodistas y con una consideración sobre cuáles datos son de interés público y cuáles no.

Una cosa es lo que le interese al público -y seguramente a muchos de nuestros lectores les gustaría saber con qué dinero cuentan determinadas personas y dónde lo tienen guardado- pero eso es esencialmente una cuestión de interés privado. La plata de los hombres públicos o privados debería ser un asunto público solamente cuando hay de por medio algo que lo amerite.

¿Cuál puede ser el interés público? Si hay eventuales delitos, intención de lavar dinero con esas empresas offshore o de evadir impuestos.

El Observador ha investigado siempre que pudo en los últimos años los asuntos relativos al lavado de dinero. Publicaciones de este medio fueron insumos en varias oportunidades para que la Justicia avanzara y para que la Secretaría Antilavado buscara información.

En el medio de ese trayecto hemos cometido errores y hemos aclarado cuando ha sido necesario. Pero no hemos dejado de informar cuando consideramos que tenemos elementos contundentes.

La decisión de hoy no tiene que ver con bajarle el perfil a Panamá Papers, sin duda un asunto que hará historia en materia periodística. Por el contrario, varios de los datos que surgieron de la filtración fueron publicados por este medio desde el domingo hasta hoy e incluso seguidos y contextualizados con información propia.

No nos negamos a dar nombres de la lista. Por el contrario, si en nuestro trabajo detectamos contradicciones, elementos que conduzcan a conductas sospechosas o que ameriten indagar más, lo haremos con el mismo rigor de siempre. Daremos nombres si eso sucede.

El argentino Hugo Alconada Mon, uno de los principales periodistas de investigación de ese país y que está desde hace un año trabajando con los Panamá Papers, escribió aquí al respecto (ver puntos 10 y 11).

¿Es legal tener una offshore?

Otro de los elementos de peso por el cual El Observador decidió no publicar la lista de uruguayos con empresas offshore es porque tener una compañía de este tipo no constituye de por sí una ilegalidad.

Como ya se informara en estos días, una offshore es una sociedad que se constituye en un país pero para ser usada en otra jurisdicción. "En Uruguay son totalmente legítimas y son algo bastante común", explicó el abogado experto en derecho tributario, Leonardo Costa.

En esta nota se pueden ver algunos usos legales de empresas offshore. Pueden usarse para tener "inversiones pasivas" (un inmueble, por ejemplo), para realizar negocios en terceros países o para planificar sucesiones.

Sin embargo, desde el domingo hasta hoy, cada nombre que aparece en los medios del mundo queda con una mancha que lo rodea y lo obliga a salir a dar explicaciones.

La pregunta cantada es: ¿por qué nombramos a personalidades mundiales como Putin, Messi, Macri o el primer ministro de Islandia, que forman parte del listado de Panamá Papers, y no a personalidades locales?

Más allá de errores que podamos haber cometido, en cada uno de los casos internacionales hay una explicación. Messi abrió las sociedades en Panamá luego que la justicia española lo empezara a indagar por presunta defraudación tributaria. El presidente de Islandia no terminó dimitiendo simplemente por tener cuentas de este tipo en Panamá, sino por usarlas para esconder dinero. Detrás de las empresas offshore de los colaboradores de Putin se investiga lavado de dinero.

Quizás el caso más polémico es el del presidente argentino Mauricio Macri. Al mandatario argentino se lo acusó de integrar algunas empresas offshore, aunque en principio no parecía configurarse un ilícito. Pero el escándalo –como sucede habitualmente en un país tan polarizado- derivó también en fuertes ribetes políticos, lo que convierte al tema en noticia. Además, tratándose de un presidente, Macri debió incluir esas sociedades en las declaraciones juradas, razón por la cual este jueves la Justicia lo empezó a indagar.

En periodismo no hay fórmulas monolíticas y además puede haber diferencias totalmente válidas de criterio. Con esto no queremos decir que lo que hace El Observador está bien y las decisiones de otros medios están mal. Simplemente contarle a los lectores cuál fue el recorrido del medio para tratar este asunto.


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