¿Por qué hay tan pocas películas uruguayas en Netflix?

Los contratos con el servicio de streaming se firman por períodos acotados y dependen del interés de la empresas por los contenidos. Los productores locales explican mecánica, objetivos y expectativas
Por Cecilia Presa, especial para El Observador

En mayo de 2015, El Observador publicaba una nota en la que mencionaba que en Netflix estaban disponibles los títulos uruguayos 3 millones, Maracaná y 12 horas 2 minutos. Sin embargo, un poco más de un año después, ninguno de estos títulos se pueden visualizar en la plataforma. Solo Gonchi –producida por Medio y Medio Films– es la única película que se exhibe en streaming en Netflix actualmente y es la primera uruguaya que logró estar disponible en todas partes del mundo en diez idiomas diferentes.

"La decisión de Netflix de comprartir los derechos de la película implica una validación internacional de tu producto", había dicho en ese entonces el director Luis Ara en referencia a una de sus producciones: 12 horas 2 minutos.

Netflix es la mayor plataforma de contenidos audiovisuales bajo demanda a través de suscripción (SVOD –subscription based videos on demand– por su sigla en inglés). Su funcionamiento se basa en contenido que se puede ver sin la intervención de un operador de sistemas múltiples –como cable o sistemas de TV satelital– en el control o distribución del contenido.

En su página web, Netflix Inc. explica que "se asocia con proveedores de contenido para obtener las licencias de derechos de transmisión para diversas series y películas", aunque no da mayores detalles sobre este tipo de contrato de licencia. El Observador se contactó con un representante de Netflix para latinoamérica quien prefirió no dar mayores detalles sobre el asunto.

Por su parte el productor de Medio y Medio Films, Federico Lemos, explicó que los contratos se hacen a través de un "acuerdo firmado por un periodo de tiempo", que en el caso de Gonchi fue de un año y medio. Lemos añadió que hasta hace un par de meses atrás, la película 12 horas 2 minutos también era parte de la oferta de Netflix, aunque ahora ya no está más en la cartelera. "Probablemente haya vencido el contrato", explica.

Otro título uruguayo que llegó al gigante del streming audiovisual es Maracaná, el documental sobre la hazaña celeste en el mundial de Brasil de 1950, lanzada en 2014. Su productor Sebastián Bednarik puntualizó que, aunque nunca recibió las cifras oficiales, la película "tenía una medición excelente en cantidad de visualizaciones" de acuerdo con lo que les hacía llegar su agencia de ventas que es la española Latido. Sin embargo, tras los dos años de contrato con Netflix, no se hizo una renovación del mismo. A propósito, Bednarik explicó esto: "Últimamente se están quedando con las novedades, supongo que es por eso". Los planes a futuro siguen siendo seguir colocando títulos ahí: "Vamos a tratar de llegar con la película en la que estamos trabajando ahora que es sobre Hugo Fattoruso", añadió.

En tanto, otros filmes nacionales ya están iniciando negociaciones para entrar en Netflix. Ignacio García Cucucovich, productor de La casa muda y Dios local, explicó que la distribuidora internacional de origen francés Elle Driver compró estos dos filmes e hizo que desde 2011 La casa muda se exhiba a través de HBO Latinoamérica. "Cuando venza el contrato, ellos –Elle Driver– se van a encargar de ponerla o en Direct TV o en Netflix, todavía no sabemos. A nosotros –la producción local– se nos notifica después de terminada la negociación".

Contenidos locales

"Aunque no existe un calendario fijo de compra de nuevo contenido, constantemente se incorporan nuevos títulos para ponerlos a disposición de los suscriptores", dice Netflix en su web. Pero aclara: "No podemos comprar la licencia de una serie o película para una región concreta si nadie la está vendiendo." Aunque Florencia Abbondanza, de la Asociación de Productores y Realizadores del Cine del Uruguay (Asoprod), dijo que el cine independiente en el mundo "carece de agente de ventas" y, sin embargo, hay muchas películas de este tipo de cine en la multinacional audiovisual.

Según Federico Lemos, la productora de Gonchi hace énfasis en la necesidad de que sus películas trasciendan las fronteras y que Netflix fue una buena forma de lograrlo. "Estuvieron muy interesados en obtener el derecho (a ofrecerla)."

La iniciativa de Netflix de ofrecer títulos no tan conocidos parte, por lo general, de distribuidores locales clave que asesoran a la empresa sobre las películas y series que se destacan en cada país. La compañía productora y distribuidora argentina Anima es una de las que filtra los contenidos rioplatenses. Desde esta productora, Julian Rousso aseguró que ellos trabajan de forma independiente y que, así como distribuyen contenidos para TV, también lo hacen para plataformas como Netflix.

Debido a que no todo lo que ofrece Netflix está disponible en todos los países, hay diferentes modalidades de contratos con los proveedores. Depende del tipo de producciones de que se trate y del público potencial de estas que la empresa pueda decidir firmar un acuerdo para que las películas sean exhibidas para el público de un país, un grupo de países o a nivel mundial. Maracaná, por ejemplo, estuvo disponible para Sudamérica y Estados Unidos. "Para llegar al público extranjero era fundamental. En Brasil, por ejemplo, la película tuvo gran repercusión en la prensa, en gran parte gracias a que se podía ver por Netflix", dijo Bednarik.

Una producción uruguaya puede interesar a un público internacional por muchas variables, tanto vinculadas con la calidad de la película como con su contenido. García Cucucovich sostiene que una característica común entre documentales como Maracaná, Gonchi o incluso La casa muda, es que su contenido va más allá de los protagonistas locales y tienen un mensaje fácilmente exportable.

Gonchi para todo el mundo

Aunque hubo varias producciones uruguayas que llegaron a la cartelera de Netflix, el documental sobre el corredor uruguayo Gonzalo Rodríguez –estrenado el año pasado en Uruguay– es la primera película en llegar a todos los lugares donde está Netflix. La historia conjuga el testimonio de su familia y seres queridos con imágenes de la simpatía del protagonista en las diversas carreras y desafíos que afrontó hasta el accidente que le costó la muerte. Así, reúne todas las características de un producto audiovisual de exportación: es protagonizada por una figura internacional carismática que además es un deportista apasionado que lucha por sus sueño a pesar de la adversidad. A todo esto se suma que la película cuenta con un final trágico que, aunque es sabido, conmueve por la calidad de su producción.

"Desde que (Gonchi) está en Netflix recibimos una cantidad innumerable de mails de todas partes del mundo felicitándonos por la película", contó Lemos, quien dice que este éxito también genera entusiasmo por parte de sus colegas uruguayos –como los productores de La casa muda– por llegar al servicio de películas on demand. Sobre esto también incide la paga: "No es lo mismo lo que te paga Netflix para algunos países de Latinoamérica que lo que te paga para que esté disponible en todo el mundo", sentenció.

Lemos adelantó que, debido a sus características, la película DF10 sobre el futbolista Diego Forlán, lanzada a principios de abril, podría ser la segunda uruguaya en llegar al mundo con un solo clic de por medio.

Público uruguayo

"Lo que queremos es la mayor cantidad de ventanas para lo que hacemos, tanto para que nos vean de afuera como para el público local", explicó Sebastián Bednarik.

No solo se apunta a que los usuarios de otros países puedan ver las películas uruguayas, sino que también existe un público local como potencial consumidor de estos contenidos.

Actualmente hay más de 150 mil suscriptores al servicio en Uruguay, según datos proporcionados por Asoprod. Desde mediados de 2014 existe un convenio de alojamiento de contenidos de Netflix con la estatal Antel que permite a los nuevos usuarios de internet Vera acceder de manera gratuita por seis meses a Netflix. Sin embargo, este contrato carece de cláusulas para que el servicio de SVOT tenga en su catálogo cierta cantidad de películas uruguayas.

Además, al igual que lo que sucede con Uber o AirBnb, las empresas que no tienen base física en los países en donde localizan sus servicios están exentas de pagar ciertos impuestos. Por eso desde Asoprod se reclama gravar a Netflix: "Nosotros creemos que sería bueno que una compañía que gana millones de dólares anuales solo con los clientes uruguayos vuelque parte de ese dinero en impuestos para la producción y promoción de las películas nacionales", sentenció Abbondanza.



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