Portugal, el hermano tímido

Extrañamente, Portugal es todavía un destino poco frecuente a pesar de su fantástica gastronomía, su temperatura, sus playas y sus ciudades históricas
Por Fernanda Kosak, especial para El Observador

Cuando se piensa en un viaje a Europa, Portugal es un país a menudo omitido, ya sea por su ubicación –un poco a trasmano si se quiere ir a otros países europeos– o porque simplemente carece del marketing que ostentan los lugares más icónicos del viejo mundo. A los uruguayos un viaje a Europa nos supone un gasto considerable; solo el pasaje suele ser una inversión de por sí grande, por lo que cuando nos aventuramos hacia allí solemos hacer los recorridos clásicos. No nos animamos a innovar demasiado y en consecuencia son muchos menos los uruguayos que visitan Portugal que los que se deciden a recorrer Francia, Italia o España. Aquí recopilo algunas razones por las que debería agregar este país a su próximo viaje a Europa.

Es más barato que España


Y muchísimo más que Uruguay. Eso lo hace un destino ideal para las compras. Hay una cantidad de shoppings y marcas para darle rienda suelta a la tarjeta de crédito. Basta entrar a un supermercado portugués para quedar pasmado con la diferencia de precios. Para tener una referencia, la Coca Cola de dos litros, que ronda los $ 100 en Uruguay, en Portugal cuesta $ 37. El alojamiento y el transporte también son más baratos que en el país vecino, aunque, como en toda Europa, el transporte urbano es caro para los uruguayos. El boleto de metro simple está a € 1,20, o $ 39, pero también está la opción de comprar por unos € 8 (esto varía de ciudad en ciudad) un boleto que se puede usar cuantas veces sea necesario por 24 horas. Los taxis también son notoriamente más baratos que en Uruguay y también hay Uber.

Comer en un restaurante cuesta en promedio unos € 11, pero para los viajeros que buscan economizar hay una variedad de lugares en los que se puede comer hasta por € 3. Las entradas a lugares turísticos también son más baratas que en otros destinos de Europa.

El clima es ideal

Coimbra

De hecho, es bastante parecido al de Uruguay pero con la diferencia de que varía de norte a sur. En Oporto, al norte, se puede hacer playa en los meses de verano, mientras que en el sur, en Algarve, el período de tirarse al sol se extiende unos meses más.

No tiene temperaturas demasiado frías ni tampoco llega al calor asfixiante de Madrid en verano. Esto quiere decir que casi todo el año es agradable recorrer sus ciudades a pie.

Historia, cultura y arquitectura


La cultura portuguesa se ha alimentado de elementos de distintas civilizaciones a lo largo de su historia, por lo que es posible ver tanto edificios con mansardas francesas como fachadas de azulejos moriscos. Portugal vivió una época dorada en la que fue uno de los imperios más poderosos del mundo y, con la riqueza que se llevó de sus colonias, construyó edificios, iglesias y castillos que todavía hoy pueden visitarse. En el centro del país se puede visitar la Universidad de Coimbra, que fue fundada en 1290 y es una de las más antiguas del mundo, además de la más grande del país.

No hay que dejar de ir a las tabernas portuguesas a escuchar fado, la música típica de Portugal, y una de las formas que tenían los portugueses de rebelarse contra la dictadura que azotó el país durante 48 años.

Además, para los fanáticos de la lectura, el país de Saramago y Fernando Pessoa se caracteriza por su gran cantidad de librerías. Bertrand, en Lisboa, es la librería en actividad más antigua del mundo. Y en Oporto está Lello, que se hizo famosa por inspirar a JK Rowling, escritora de Harry Potter, cuando se imaginó Hogwarts.

Sus hermosas playas


Pero no todo en Europa es visitar museos y puntos históricos; se puede combinar el viaje cultural con una escapada a la playa. A unos minutos de Lisboa se erigen balnearios con playas hermosísimas. Cascais y Estoril, por ejemplo, son dos sitios imperdibles a unos kilómetros de Lisboa. En el sur están los balnearios más conocidos, Algarve y Albufeira, con calles pintorescas con reminiscencias árabes. Cuanto más al sur se ubique el destino de playa, más caluroso será. Pero, cuidado: son playas del Atlántico, de agua en general fría.

Su gastronomía y sus vinos


El famoso vino de Oporto lleva el nombre de su ciudad natal, pero no es la única especialidad. Tanto en Oporto como en Lisboa hay una gran variedad de oferta de cata de vinos, que en precios van desde los € 5 (las muy básicas) en adelante. Portugal es un must para los amantes de la vinicultura, y, para los que no lo son tanto, la gastronomía local también tiene mucho que ofrecer.

Hay que probar los infinitos tipos de pescado –sobre todo el bacalao–, los frutos de mar, las variedades de sopas y el plato típico que se puede encontrar en casi cualquier lado, la "francesinha", que sería una versión portuguesa y muy distinta del chivito, pero con otro tipo de carne y con una salsa especial por encima.

Por ser un país tan vinero es un lugar donde se consumen muchos fiambres y quesos. Y también, como en España, se puede salir de tapas. Si usted quiere hacer turismo gastronómico y dedicarse a conocer en serio la comida de este país, necesitará varios días, ya que, como eximperio que es, se nutrió de todos los rincones del globo para formar el crisol de sabores que hoy conforman su gastronomía.
No tan a trasmano como se cree.

Madrid y Lisboa están a menos de seis horas en auto, una distancia relativamente corta, y muchas ciudades portuguesas y españolas están incluso más cerca. A modo de ejemplo, Algarve y Sevilla están a tres horas y Oporto y Santiago de Compostela a dos. Pero también está bastante cerca de Francia y, al sur, de Marruecos. Una exótica y diferente opción para agregar a su viaje por Europa.

País acostumbrado al turismo

Algarve

Que los uruguayos no visitemos Portugal a menudo no quiere decir que el país no goce de un flujo constante y abundante de turistas europeos y del resto del mundo.

Cuando se llega al aeropuerto lo reciben con un mapa, y en las ciudades grandes hay puntos de ayuda a turistas donde se puede pedir información y ayuda. Hay wifi en la calle en muchos lugares y por supuesto en todos los bares, cafés y restaurantes. También el sistema de transporte urbano está claramente señalizado y es fácil de usar. El metro y el ómnibus indican en cada parada dónde están y hacia dónde van. Pero si tiene algún problema a pesar de todo esto no hay que preocuparse: todos los portugueses hablan español.

Populares de la sección