Posición de Trump abre puerta a China para rediseñar el comercio

El gigante asiático busca tratados que le den ventaja en el mercado
Mientras en los últimos años China y Estados Unidos lucharon por imponer su visión diplomática en el mundo, la decisión de Donald Trump de retirar al país norteamericano del Acuerdo Transpacífico (TPP), un tratado comercial entre los países de la zona Asia-Pacífico que lleva años negociándose, abre la puerta al gigante asiático para rediseñar el mapa del comercio mundial.

La prensa oficial china celebró el anuncio del presidente electo de Estados Unidos, Trump, de retirarse de un texto que era considerado como un intento de la Casa Blanca por reforzar su influencia en Asia en detrimento de los intereses de Pekín.

El gobierno chino, que quiere ser considerado una potencia, acorde con su economía, aboga por un "nuevo modelo de relación entre las grandes potencias", poniéndose implícitamente a la altura de Estados Unidos.

Según el People's Daily, el diario que actúa de vocero del Partido Comunista chino, el objetivo del TPP es "establecer el dominio económico de Estados Unidos, excluyendo y suprimiendo a China".

Por su parte, el diario Global Times, conocido por su nacionalismo, considera que "China se beneficiará del aumento del proteccionismo estadounidense", lo que según la publicación representa una oportunidad para la segunda economía mundial de "liderar el libre comercio" en el mundo.

El duelo

La campaña de Trump se construyó en gran parte con la denuncia de los tratados de libre comercio, que según el magnate destruyen empleos en el corazón industrial de Estados Unidos.

El TPP, promovido por Estados Unidos durante la presidencia de Barack Obama, fue firmado en 2015 tras años de negociaciones entre 12 países con acceso al Pacífico que representan el 40% del Producto Interior Bruto mundial, pero entre los que no está China.

Los aliados asiáticos de Estados Unidos, que pasaron años convenciendo a sus votantes de los beneficios del tratado con la esperanza de que sirviera también para acercarse a la Casa Blanca, ahora están decepcionados.

El TPP era un instrumento de la política de acercamiento a Asia de Obama. "El TPP sin Estados Unidos no tendría sentido", dijo el primer ministro japonés, Shinzo Abe, tras el anuncio de Trump.
China va por nuevo tratado

"Si Estados Unidos se va del TPP podría abrir la puerta a China para desarrollar su propia zona de libre comercio en Asia", advirtieron en un documento los analistas de IHS Global Insight.

Varios países, entre ellos Australia, ya mostraron interés en tratados comerciales alternativos como la Asociación Económica Regional Integral (RCEP), un proyecto parecido al TPP impulsado por China. El RCEP incluye por el momento a los diez miembros de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean), así como a China, India, Japón, Corea del Sur, Australia y Nueva Zelanda, pero no a Estados Unidos.

También en su reciente visita a América Latina, el presidente chino, Xi Jinping, aseguró que el RCEP podría ser el primer paso de un acuerdo más amplio para construir una gran zona de libre comercio Asia-Pacífico.

¿Apertura?

Pero a pesar de su aparente defensa del libre comercio, China sigue aplicando restricciones dentro de su país para impedir la competencia de compañías extranjeras, obligándoles en muchos casos a aliarse con compañías locales y a compartir su tecnología.

China también usó el comercio como arma política, como en el caso de la prohibición de importación de bananas de Filipinas por una disputa sobre la soberanía de un banco de arena situado en el Mar de China Meridional.

El vocero del ministerio de Exteriores, Geng Shuang, dijo el miércoles que China "seguirá adelante con el proceso de integración económica" en la región Asia-Pacífico. El funcionario aseguró que el gobierno que integra no tiene motivos políticos para ello, a pesar de sus reivindicaciones territoriales en el Mar de China Meridional, una zona muy rica en recursos naturales.

"Tenemos que evitar politizar los acuerdos de libre comercio y esperamos que todos los países pueden dejar de interpretarlos desde su propia perspectiva geopolítica", concluyó.

Fuente: AFP

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