PP de Rajoy salió robustecido y, sin mayoría, tendrá que acordar

Se vuelve a definir un escenario de gran fragmentación política
El Partido Popular (PP) , del jefe del gobierno español saliente Mariano Rajoy, salió reforzado de las elecciones legislativas de ayer, pese a no obtener mayoría absoluta para gobernar en solitario. Se trata de un resultado muy similar al de diciembre.

Convocados a las urnas por segunda vez en seis meses, los españoles estaban llamados a romper el bloqueo político que mantiene a la cuarta economía de la Eurozona con un gobierno interino desde diciembre. La incapacidad de los partidos para cerrar pactos –solo hubo uno entre PSOE y Ciudadanos que resultó insuficiente– llevó a la repetición de los comicios.
Sin embargo, se volvió a pintar un paisaje político con gran fragmentación entre cuatro formaciones.
El PP, que hizo campaña presentándose como garante de “estabilidad” ante los desafíos que planteará la salida del Reino Unido de la Unión Europea, tendrá que conseguir el apoyo de al menos otros dos partidos para retener el gobierno.

“Reclamamos el derecho a gobernar porque hemos ganado las elecciones”, dijo Rajoy anoche a los simpatizantes congregados en la sede de su partido en Madrid.
Con el 99,89% escrutado, el PP logró 137 escaños, 14 más que en las elecciones de diciembre, por delante de los socialistas (PSOE), que con 85 perdieron cinco. La coalición de izquierda Unidos Podemos obtuvo 71 escaños, los mismos que por separado lograron sus partidos hace seis meses y los liberales de Ciudadanos (los grandes perdedores) obtuvieron 32 diputados, ocho menos.

En un caluroso día de verano y con las vacaciones escolares ya iniciadas, una de las principales incógnitas fue la participación. Sin embargo, fue ligeramente inferior al 70%, prácticamente igual que hace seis meses.

Las elecciones confirmaron que se superó el tradicional bipartidismo basado en PP y PSOE con la inclusión de dos nuevas fuerzas, Podemos y Ciudadanos. Supusieron además un retroceso de las fuerzas de izquierda, mientras que los nacionalistas catalanes –partidarios de la independencia de esa región respecto a España– repiten resultados y los vascos, más moderados, pierden un escaño, al pasar de seis a cinco.

La nueva legislatura se abrirá el 19 de julio y el rey tendrá que hacer una ronda de contactos entre los líderes antes de proponer un candidato a la Presidencia del gobierno. Hasta entonces los partidos tendrán tiempo para evitar el negativo espectáculo de unas terceras elecciones consecutivas.
Rajoy ha venido apostando de manera genérica por una “gran coalición” con los socialistas, sin concretar acuerdos, y el PSOE reiteró su rechazo a ese planteo.

El PSOE resiste

El PSOE vio con alivio que mantiene su liderazgo en la izquierda española, a pesar de que todas las encuestas auguraban que sería superado por la coalición Unidos Podemos.
Esta fuerza, que en marzo pasado rechazó la investidura como jefe del Ejecutivo de su líder Pedro Sánchez, sufrió un grave traspié, porque se veía ya como alternativa al PP. Pese a que Sánchez, de 44 años, haya asegurando una y otra vez durante la campaña que no votaría por un gobierno conservador, la situación política podría llevar a los socialistas a permitir con su abstención un ejecutivo del PP en minoría.

De momento, Sánchez logró evitar la gran amenaza que pendía sobre su cabeza: que la coalición radical Unidos Podemos le arrebatara el liderazgo de la izquierda española.

Sánchez culpó a Pablo Iglesias, líder de Podemos, de la “mejora de los resultados de la derecha”, según consignó el diario español El País. “A pesar de las dificultades extraordinarias y augurios que pronosticaban un fuerte descenso y la pérdida de pujanza, el PSOE volvió a reafirmar su condición de partido hegemónico en la izquierda española”, señaló Sánchez.
Ahora los socialistas tendrán que decidir qué actitud tomar y se ven abocados a un fuerte debate interno. El resultado vaticina entonces una nueva y complicada negociación a partir de hoy.

“Espero que lo hagan mejor y que sean capaces de dejarse de egoísmo y formar un gobierno”, dijo a AFP Justina Zamora, jubilada de 65 años, tras votar a los socialistas en L’Hospitalet de Llobregat, cerca de Barcelona.

Espero que “estén obligados a negociar y pactar”, deseaba también Cristina Jiménez, profesora de 38 años.

Fuente: EFE y AFP

Populares de la sección