Precio del petróleo permanecerá bajo pese a esfuerzos de la OPEP

La empresa australiana Schuepbach comienza perforaciones en el norte de Uruguay
El mismo día en que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) acordó extender hasta marzo de 2018 la reducción de la oferta de crudo, el precio subió levemente. Esa situación ayuda a ilustrar los esfuerzos de una industria que apela a todas las técnicas posibles para apuntalar los precios, pero, paradójicamente, no logra sacarlos del pozo en el que se encuentran desde hace dos años.

"La gran incógnita en este momento es quién puede más, si la OPEP restringiendo la demanda o los productores de no convencionales en Estados Unidos aumentando su producción", explicó a El Observador Andrés Tierno, expresidente de ANCAP y presidente del Comité Nacional Uruguayo del Consejo Mundial de Petróleo.

Y esa "guerra", como la describe Tierno, la viene perdiendo la OPEP. "Los productores de no convencionales siguen aumentando su productividad y capacidad. Son capaces de producir con menos costos de los que tenían cuando comenzó el problema hace dos años", sostuvo Tierno.
Si antes había cierto consenso en que la situación se normalizaría a mediano plazo, ahora aparecen visos de incertidumbre. La demanda no crece como antes, en parte por sustituciones y por el aumento importante de la eficiencia con que están usando los productos petroleros.

Jorge Ciacciarelli, secretario ejecutivo de la Asociación Regional de Empresas de Petróleo (Arpel), opina que "se han dado cambios estructurales en el mercado de hidrocarburos, que nos obligan a pensar en una nueva lógica y dinámica de precios". Según comentó, la "reducción estructural" de los precios del crudo tiene dos efectos que entran en conflicto entre sí: por un lado, el descenso de las inversiones, a raíz de los retornos más bajos, podría generar una reducción en la oferta y eso llevaría a un alza en los precios; por otro, ya ha provocado que la industria mejorara sus niveles de eficiencia y competitividad, reduciendo "notablemente" los costos.

Eso, advierte Ciacciarelli, "puede generar un techo para el aumento de precios" en el entorno de los US$ 60 para el próximo año y medio.

Los efectos en Uruguay

Para la caja registradora de ANCAP, estas no son malas noticias. La empresa estatal, dependiente de las importaciones de crudo para su refinación, ha aprovechado los bajos precios para acomodar sus maltrechas finanzas.

Durante una conferencia el pasado miércoles en el hotel Sheraton, los economistas Alfonso Capurro e Ignacio Munyo estimaron como "poco probable" que el ente baje las tarifas de los combustibles. "No imaginamos, dada la restricción fiscal, levantarnos un día con la noticia de que los precios bajaron", dijo Capurro, quien de todas formas agregó que eso es algo que "debería pasar".

"Ahora lo que hay que pensar es qué mecanismos puede tener el país para que esto no vuelva a ocurrir, pero esta vez ya perdimos", agregó. Al respecto, Munyo acotó que "Uruguay se encargó en los últimos años de desmantelar los mecanismos" que podían asegurar una baja de las tarifas cuando caía el precio del crudo. Según explicó, "la Ursea tenía, hasta el año 2011, un artículo en su ley que decía que si los costos de producción se reducían, tenía que reducir los precios. Eso se eliminó y hoy ya no hay ninguna obligación del ente a ajustar".

Exploración

En este escenario de precios bajos, la exploración se volvió menos rentable, pero los expertos afirman que está habiendo un resurgimiento a nivel global. Frente a los altos costos de la exploración offshore, la perforación tierra adentro se volvió una alternativa más razonable. En eso está la empresa Schuepbach, que ya tiene sus equipos instalados en el departamento de Salto y espera la última autorización de las autoridades para comenzar el primero de cuatro pozos en territorio uruguayo.

Se tratan de perforaciones de "alto riesgo", es decir, con escasas probabilidades de encontrar recursos explotables. En el norte del país ya se realizaron otros pozos a lo largo de la historia, pero ninguno dio los resultados esperados.

Las ilusiones, no obstante, están intactas. Arpel "tiene expectativas puestas en estos pozos exploratorios", según Ciacciarelli y en ANCAP ya valoran la información que proporcionará el proyecto. La única manera de avanzar, dicen los que saben, es hacia abajo.

US$ 49,95

era el precio del barril Brent al cierre del viernes. Desde el 10 de mayo no bajaba la barrera de los US$ 50.

Populares de la sección