Preguntas de examen para el Frente

Sin un factor determinante que pueda convertirse en factor de derrota, la izquierda tiene múltiples flancos débiles
La percepción de que el Frente Amplio y el gobierno atraviesan un momento difícil, derivado de la pérdida de la mayoría automática que le permitió gobernar a piacere desde 2005, alimenta las expectativas opositoras de ganarle a la izquierda en la próxima contienda.

A pesar de que sigue siendo válida esa interpretación de coyuntura, comienzan a aparecer algunas señales positivas, caso del crecimiento económico con cifras sorpresivamente mayores a las esperadas.

Y los exabruptos del presidente Nicolás Maduro también permitieron al gobierno romper con el régimen venezolano, lo cual dejó en off side al dirigente sindical Marcelo Abdala.

¿Entonces, cuáles serían los motivos que podrían limar el apoyo electoral en el lejano 2017?
Van algunas interrogantes en el terreno económico: ¿El crecimiento y la coyuntura internacional permitirá eliminar la aprehensión que todavía reina en la plaza? ¿Esa coyuntura permitirá mantener los equilibrios macro y bajar el déficit?


¿Podrá el gobierno aflojar la cincha impositiva y al menos eliminar los adicionales del IRPF de cara a la elección? ¿Se concretará el acuerdo con UPM sobre la instalación de la segunda planta en términos económicos aceptables para el Frente Amplio, la oposición y los sindicatos?

Y hablando de Roma: ¿La resistencia sindical a regular las ocupaciones, los piquetes y a facilitar la instalación de UPM será un factor negativo desde el punto de vista político para el Frente Amplio?

Y en cuanto a la gestión del gobierno y su significación política: ¿La caída en la cantidad de delitos revertirá a tiempo la sensación de inseguridad reinante? ¿El presidente mantendrá al ministro del Interior, Eduardo Bonomi, cuya imagen es negativa, independientemente de su desempeño? ¿Seguirá el actual gabinete hasta el final?

¿Tendrá suerte con algunos de los proyectados tratados de libre comercio caso el de China? ¿El mandatario tiene algún as en la manga del tipo Plan Ceibal? ¿Podrá revertir la ausencia de dinamismo general en el gobierno?

Y en la política: ¿Del cúmulo de investigaciones judiciales sobre las pérdidas de ANCAP, los negocios de Aire Fresco en Venezuela y otras por venir surgirá algún episodio de corrupción al estilo Lava Jato en Brasil? ¿Aunque no haya evidencia de ello la oposición logrará instalar un clima de sospecha?

¿Habrá algún plan serio para encauzar la educación y el inevitable enfrentamiento con los gremios del sector? ¿Las dos alas del Frente Amplio lograrán enfrentar unidas los embates opositores en la Cámara de Diputados?

¿Las diferencias internas entre socialdemócratas y fuerzas de izquierda tradicional, enfrentadas en cuestiones cruciales relacionadas con el gasto y los impuestos, ahuyentarán a votantes de centro?
¿Será el intendente Daniel Martínez el candidato del ala moderada de la coalición?

¿El expresidente José Mujica lo enfrentará en una interna por la postulación? ¿Si no es él, entones quién? ¿Habrá fórmula acordada sin interna? ¿Mujica es la aplanadora electoral de siempre o sufre el desgaste de una gestión que ahora su círculo interno se ve obligado a defender?

El Frente tiene tiempo para responder. Aunque no haya un error garrafal, muchas respuestas malas hacen perder un examen.

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