Prevén que el Brexit presione el dólar al alza

A nivel comercial, expertos no esperan grandes impactos sobre las exportaciones uruguayas
Los efectos directos de la salida del Reino Unido de la Unión Europea (brexit) serán acotados en el corto plazo para Uruguay. El país no tiene un gran vínculo comercial ni de inversiones con ese destino. Sin embargo, una economía pequeña y abierta no escapa a los vaivenes y la incertidumbre que ocurren en los grandes mercados con un desplazamiento a instrumentos de inversión más resistentes, como el dólar. De hecho, Uruguay no escapó ayer a la caída de las monedas de todas las economías emergentes frente a la divisa más fuerte del mundo, tendencia que podría acentuarse a futuro.

La divisa estadounidense tuvo un salto diario de 0,9% y dejó el promedio de la operaciones interbancarias orillando los $ 31. En la pizarra del Banco República, el billete verde saltó 25 centésimos para quedar a $ 30,35 para la compra y $ 31,55 para la venta. Además, el apreciación de ayer sirvió para cortar una racha de cinco semanas consecutivas a la baja del billete verde, con un repunte semanal de 1,1%. Entre la operativa del jueves y la de hoy, en total se transaron casi US$ 83 millones en el mercado mayorista de Bevsa, un volumen relativamente abultado para el ritmo de los días previos.

El gerente senior del Departamento de Economía de CPA, Alfonso Capurro, dijo a El Observador que aún es prematuro cuantificar los impactos económico y políticos del brexit porque el mercado en lo previo "no estaba considerando" ese desenlace como probable.
De todas formas, el analista anticipó para el futuro un "ruido mayor" para la cotización del dólar, algo que seguramente se traducirá en una nueva presión alcista, como la que se registró desde fines de 2015 hasta febrero de este año.

"Esto (por el brexit) puede marcar el inicio en los movimiento globales de los capitales por la volatilidad financiera, que lleve a que los inversores quieran refugiarse en una moneda firme como el dólar", explicó. Agregó que ese comportamiento puede generarles una presión adicional a los emergentes sobre el tipo de cambio. En Uruguay, desde marzo hasta la fecha el dólar parecía estar "planchado" en el eje de los $ 31. Una nueva oleada alcista sobre el tipo de cambio sería una mala noticia para el objetivo que persigue el gobierno de llevar la inflación –en los 12 meses a mayo cerró en 11%– a una suba promedio de un dígito para el cierre del año.

En comercio y el futuro


El Reino Unido no es un socio comercialmente relevante para Uruguay. En 2015, quedó por fuera del top 20 con ventas por US$ 64,4 millones. Un poco más del 40% de ese monto correspondió a carne vacuna, 17% a madera y 6% a arroz. Tampoco hay empresas británicas con grandes inversiones en el país. La principal referencia es el frigorifico BPU Uruguay.

En entrevista con El Observador TV, el embajador británico en Uruguay, Ben Lyster-Binns, descartó ayer una crisis económica por la salida de la UE. "Somos una economía muy fuerte, muy grande y eso inicialmente no va a cambiar", aseguró el diplomático. Dijo que se siente confiado en que las relaciones con el resto del mundo seguirán por su cauce natural y descartó un cambio en Latinoamérica.

Por su parte, para Gabriela Castro, directora de Sunny Sky Solutions –empresa que se dedica al comercio entre Reino Unido y América Latina–, puede existir una "ventana de oportunidad" para importar algunos productos británicos que son consumidos en el mercado uruguayo mientras perdura la debilidad de la libra, aunque todo hace pensar que su cotización "se recuperará algo" luego de que pase la tormenta.

Asimismo, también consideró que en materia turística puede abaratarse la opción del Reino Unido para los uruguayos. En las inversiones, la mayor presencia del Reino Unido está centralizada en Colombia y Ecuador, precisó Castro.

Para Nicolás Albertoni, investigador de la Universidad de Georgetown de EEUU y experto en política comercial, los efectos del brexit en Uruguay pueden ser "muy diversos". Uno comercial, otro político y un tercero que denominó "posible efecto contagio".

"Nadie podría afirmar con certeza qué pasará. Hace unas horas le preguntaron a Hillary Clinton y me pareció muy sensata su respuesta: 'Lo único que debemos pedir es calma, porque todo el resto es incertidumbre'. Pero claro que cambiará el tablero mundial. No es lo mismo tener una Inglaterra como parte de la Unión Europea que una Inglaterra compitiendo sola en el mundo. Es un país que supo ser potencia", recordó el especialista. Por otro lado, Albertoni dijo que desde un punto de vista geopolítico "esto tiene efectos en un mundo que cada vez más tiende a ser multipolar. Para Estados Unidos particularmente es un tema relevante ver que la puerta de la desintegración europea se abre", indicó.

En tanto, para el director del Departamento de Negocios Internacionales e Integración de la Ucudal, Ignacio Bartesaghi , el mayor impacto que tendrá el brexit será el de la negociaciones Unión-Europea-Mercosur (ver página siguiente), ya que la agenda de la Comisión Europea debe enfrentar nuevas prioridades.

En tanto, desde el punto de vista global, el impacto de la salida de Reino Unido "es muy relevante", alertó. En ese sentido, consideró que puede llegar a afectar la gobernanza internacional en términos de la importancia que se le otorga a la Unión Europea como modelo político y de desarrollo económico.

"Es una señal que confirma la debilidad de un proceso de integración de referencia internacional, especialmente para América Latina, pero también para otras regiones", indicó. Según Bartesaghi, es esperable "imaginar que se mantengan vigentes muchos de los compromisos que unen al Reino Unido con la Unión Europea, por lo que los impactos son más políticos que económicos, si bien se verán efectos inmediatos por la confianza de los mercados y la incertidumbre que generó en estos la salida de uno de los principales socios". (El Observador y agencias)

Un viernes negro para los mercados globales


"La victoria del brexit es una de las mayores conmociones de los mercados de todos los tiempos", afirmó Joe Rundle, jefe de operaciones bursátiles de ETX Capital. "Es difícil medir el alcance de los daños en los activos, pero, como mínimo, pueden llegar a ser los peores desde Lehman Brothers", agregó, en referencia al colapso del banco de Wall Street que en 2008 precipitó la crisis financiera global. La libra esterlina llegó a caer a su mínimo en 31 años frente al dólar, con una devaluación del 11% (a US$ 1,32).

En tanto, el euro cotizaba por su lado a US$ 1,11, frente al valor de US$ 1,14 al cierre del jueves. La agencia Moody's recortó ayer el panorama para la nota crediticia a largo plazo de Reino Unido a "negativo" desde "estable", pero mantuvo su previsión "estable" para la Unión Europea tras la votación británica para abandonar el bloque.

El viernes negro se inició en Asia, donde el índice Nikkei de la Bolsa de Tokio perdió 7,92%. Luego siguieron las bolsas europeas con pérdidas que superaron el 12% en Milán y Madrid. Finalmente, en EEUU el Dow Jones perdió 611,21 puntos, o 3,4%, mientras que el S&P 500 cayó 76,02 puntos, o 3,6%. El índice Nasdaq Composite terminó con una caída de 202,06 puntos, o 4,12%, a 4.707,98 unidades.


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