Primeros casos sospechosos de leishmaniasis en personas

El MSP comenzó a capacitar a los médicos porque no conocen la enfermedad
La leishmaniasis es una enfermedad desconocida para los médicos uruguayos ya que hasta el momento solo está instalada de forma masiva en perros en el país, pero puede ser contagiada a los humanos a través de una mosquita que oficia como transmisor. Es una zoonosis muy peligrosa porque es altamente mortal si no se recibe un tratamiento adecuado y, aún así, entre los que se atienden fallece el 10%.

Los médicos de Salto están en "alerta" porque comenzaron a detectar casos sospechosos de esa enfermedad en personas. Si bien hasta el momento todos los resultados han sido negativos, se espera que eso cambie. "Ya empezarán a aparecer positivos", dijo a El Observador la subdirectora general de salud, Raquel Rosa.

La cantidad de perros infectados casi se duplicó desde febrero, cuando se detectaron 63. Ahora hay cerca de cien caninos con leishmaniasis –de los 1.800 que fueron analizados–, informó a El Observador el veterinario León Iribarne, integrante de la Comisión de Leishmaniasis de la Facultad de Veterinaria, radicado en Salto. Estiman que 1% de los perros del departamento tiene la enfermedad, lo que significa que serían unos 300.

Médicos sin conocimiento

Al ser una enfermedad que el personal de salud no estaba acostumbrada a ver y que necesita ser identificada rápidamente para ser tratada, el Ministerio de Salud Pública (MSP) comenzó a capacitar a los médicos con expertos de Argentina para que conozcan la manifestación de la enfermedad y así puedan "sospechar de más".

En humanos los síntomas iniciales son fiebre, pérdida de apetito, diarrea y vómitos. Los efectos tardíos son disminución de peso, aumento del tamaño del abdomen por agrandamiento de bazo e hígado, anemia, infecciones y sangrado.

Si el canino presenta caída del pelo –especialmente alrededor de los ojos y las orejas–, fatiga, pérdida de peso, caspa, crecimiento exagerado de las uñas, hemorragia nasal o sangrado en la materia fecal o fiebre, se recomienda llevarlo al veterinario porque son los principales síntomas de la leishmaniasis.

"La gente está haciendo la plancha porque todavía no apareció un caso en humanos, que sería muy grave"

Existe una cantidad de perros infectados que para los expertos presupone que hay circulación de la infección en humanos, y Salto está en el límite, aseguró Rosa, por lo que podría haber personas con leishmaniasis. Pero eso no quiere decir que estén enfermos, porque del gran porcentaje de personas infectadas, solo algunas contraen la enfermedad, en general niños chicos, adultos mayores, o quienes no tienen inmunidad que responda.

Los sacrificios

"La gente está haciendo la plancha porque todavía no apareció un caso en humanos, que sería muy grave", dijo Iribarne.

Hasta el momento las autoridades sanitarias recomiendan que los perros infectados sean sacrificados porque no existe un tratamiento que los cure. Aún en el caso de que se logre minimizar el malestar al perro, no corta el ciclo de transmisión, por lo que sigue siendo portador de la enfermedad y se elevan las probabilidades de que se extienda.

Hasta ahora, 41% de las personas no accedieron a sacrificar a los perros portadores y se les aplicó una medida más "coercitiva" de enviarlos a la justicia, porque "es un asunto de salud pública".
Pero "lo que importa es que la gente tome conciencia porque si le matás al perro sin que quiera, la persona se compra otro, no toma los cuidados del ambiente necesarios y es un cuento de nunca acabar", dijo Rosa.

A diferencia del Aedes aegypti, mosquito transmisor del dengue, el flebótomo que transmite la leishmaniasis no se reproduce en el agua, sino en tierra húmeda, en suelo con restos orgánicos, hojas o restos de leña. La recomendación es que los perros utilicen collares repelentes con deltametrina y se eliminen los restos orgánicos de los alrededores de las viviendas.

Desconocimiento general

Los casos de enfermedades naturalmente tropicales que se han hecho presentes en Uruguay se han dado de forma "rara", aseguró la subdirectora general de salud. Así como las autoridades de la salud y expertos en el tema suponían que el dengue se iba a manifestar de forma explosiva, algo que en su primeros ciclos autóctonos no ocurrió, tienen un "desconocimiento grande" de cómo se expandirá la leishmaniasis.

Falta de recursos humanos

Un veterinario integrante de la Comisión de Leishmaniasis de la Facultad de Veterinaria radicado en Salto, León Iribarne, aseguró a El Observador que cuentan con pocos recursos humanos, lo que dificulta el trabajo sobre la enfermedad. Por otro lado, reclamó por la falta de apoyo del Ministerio de Ganadería, a quien le han pedido que reglamente la vigilancia de salida y entrada de los perros en los principales ingresos al departamento, es decir que se les pida una prueba negativa a leishmaniasis. "Si no tomamos medidas mañana va a aparecer en Paysandú", aseguró.

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