Primeros resultados alentadores en proyecto de lechería sostenible

Varias instituciones trabajan en la promoción de sistemas productivos intensivos
Un grupo de instituciones trabaja en una experiencia que procura alcanzar una lechería sostenible y también promover un sistema simple de producción de leche, considerando la calidad de vida de los trabajadores y sus familias en este medio. Los resultados del primer año del proyecto fueron considerados como alentadores.

El emprendimiento liderado por el investigador Pablo Chilibroste involucra a las facultades de Agronomía, Veterinaria y de Ingeniería de la Universidad de la República (Udelar); el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA); el Instituto Nacional de la Leche (Inale); Conaprole y el CRI Lechero del Litoral.

"Se procura promover mensajes claros sobre los modelos de intensificación que son más resistentes desde el punto de vista económico", explicó Chilibroste a El Observador Agropecuario.

Recientemente tuvo lugar una actividad de difusión en la Estación Experimental - Centro Regional Sur de la Facultad de Agronomía en la ruta 5, entre Juanicó y Progreso, en Canelones.

En el lugar hay un tambo y la Red Tecnológica Sectorial tiene instalado un experimento importante de largo plazo –a tres años–, donde se investiga el efecto de la carga animal en la plataforma de pastoreo y sistemas de manejo del pastoreo. En este caso es donde se combinan niveles de carga, con otros dos factores referidos a tipos de manejo del pastoreo.

Se procura evaluar todos los efectos a nivel del sistema, como producción de leche, variación del peso vivo, condición corporal, reproducción, salud, los efectos en la relación suelo-planta, también composición de la dieta, y los costos de las distintas alternativas.

En este proyecto participa también la Dirección de Recursos Naturales (Renare) del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), que monitorea el impacto de las diferentes cargas y manejos del pastoreo en el riesgo de la erosión. Se procura aportar soporte científico a los planes de uso y manejo de suelo del sector lechero, que han comenzado como Plan Piloto y que se extenderán a toda la cuenca lechera, explicó Chilibroste. Agregó que las exigencias para conducir este tipo de experimentos son muy altas.

En la jornada en ruta 5 se presentaron los datos de predios a nivel comercial de Colonia, Florida, San José y Canelones, que son muy buenos en cuanto a la participación de la gente vinculada a la lechería, destacó el líder del proyecto.

El investigador opinó que los resultados preliminares son "muy auspiciosos" y aclaró que los trabajos se fortalecen en la medida que permiten acumular información a lo largo del tiempo. Se trata de información calificada y sostenida en períodos largos, donde se ven efectos directos y residuales, comportamientos de los distintos sistemas en diferentes estados de clima, con exceso o déficit hídrico.

Por otra parte, el veterinario y especialista en nutrición animal, Martín Aguerre, quien participó en la jornada de Juanicó, remarcó a El Observador Agropecuario el objetivo de la experiencia de ver cómo afecta la carga animal y en base a dos tipos de manejo de forrajes, considerando los resultados en cosecha de pasto por parte de los animales (ver nota aparte).

Este aspecto se plantea vinculado a la productividad de esos animales, la producción de pasto por hectárea y cuáles son las exigencias de alimentación para lograr un buen resultado.

Dos propuestas forrajeras

Por otra parte, el veterinario Martín Aguerre comentó que en base a datos del Proyecto de Producción Competitiva de Conaprole se sabe que cuanto más entra el pastoreo en la estructura de alimentación, más contribuye a bajar el costo de producción y mejora la renta.

Por eso importa evaluar a nivel de plataforma de ordeñe dos niveles de carga, con dos vacas por hectárea y una vaca y media por hectárea. Además, dos manejos del pastoreo: uno que es pensando desde la fisiología de las plantas, cuando están en su mejor condición y, el otro, desde la necesidad de los animales, donde predomina la estructura de forrajes, la disponibilidad y la altura.

Aguerre dijo que se busca determinar cómo afecta la carga animal y cuáles son los resultados en cosecha de pasto de los animales, la productividad, la producción de pasto por hectárea y las exigencias de alimentación para lograr un buen resultado. En los resultados quedó demostrado que en julio pasado, donde empezaron a aportar los raigrases, hubo oportunidad de comer más pasto, pero los productores mantuvieron altos niveles de suplementación con reservas y concentrados. Terminaron sustituyendo un alimento de buena calidad y barato como es el pasto, por alimentos más caros, como son las reservas y concentrados.

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