Privados expectantes a cambios en transferencias patrimoniales

Promotores de la Construcción consideran que suba impositiva sería "negativa" para la inversión en inmuebles

La Asociación de Promotores Privados de la Construcción (Appcu), está expectante sobre el alcance de eventuales modificaciones en el Impuesto a las Trasmisiones Patrimoniales (ITP). De cara a la Rendición de Cuentas el MPP impulsa en la Comisión de Programa de la coalición introducir tasas crecientes para ese tributo, aunque todavía no se conocen detalles.

En diálogo con El Observador, el presidente de la gremial Eduardo Steffen sostuvo que aunque en primera instancia el cambio podría estar más dirigido a las herencias y no en forma genérica a todas las trasmisiones patrimoniales, en caso de que alcanzara también a las compraventas sería una señal "negativa" para el sector. "Sería un freno más a todo tipo de transacción. (...) Me parece que es una medida muy negativa en cuanto a fomentar las inversiones en inmuebles", dijo.

De hecho, desde hace varios años Appcu insiste sin éxito ante el Ministerio de Economía (MEF), para que se elimine el ITP sobre los inmuebles en la primera venta. La exoneración ya está vigente para el régimen de Vivienda Social (VIS), y se entiende conveniente extenderlo a la promoción tradicional como forma de estímulo. Además, se considera que es un impuesto que no debería estar porque a partir de la reforma tributaria la primera venta está gravada con un 10% de IVA, de manera que son dos impuestos a la primera venta. El ITP grava con 2% al comprador y otro 2% al vendedor de inmuebles de usufructo, y la base de cálculo es el valor catastral.

Entre 2007 y 2016 el gobierno recaudó por concepto de ITP unos US$ 616 millones, según datos de la Dirección General Impositiva (DGI). Este impuesto grava los siguientes actos y hechos: las enajenaciones de bienes inmuebles y de los derechos de usufructo; las promesas de las enajenaciones y las cesiones de dichas promesas; las cesiones de derechos hereditarios y las de derechos posesorios sobre bienes inmuebles; las sentencias declarativas de prescripción adquisitiva de bienes inmuebles; y la trasmisión de bienes inmuebles operada por causa de muerte o como consecuencia de la posesión definitiva de los bienes del ausente.

Los hechos gravados por el impuesto tributan de acuerdo con las siguientes tasas: enajenante 2%, adquirente 2% y los demás contribuyentes el 4%, excepto los herederos y legatarios que están gravados con 3%.

Mientras el equipo económico espera expectante que el Frente Amplio depure el paquete impositivo impulsado por sectores ajenos al astorismo, en la coalición de izquierda consideran que las alternativas con mayores posibilidades de concretarse en el marco de la próxima Rendición de Cuentas son las de gravar a los juegos de azar y aplicar tasas progresivas en el impuesto a las transmisiones patrimoniales.

La semana pasada sectores del Frente Amplio como el Partido por la Victoria del Pueblo, Casa Grande y el Partido Socialista plantearon discutir la no devolución del excedente aportado al Fondo Nacional de Salud (Fonasa), elevar la tasa del Impuesto a la Renta de las Actividades Económicas (IRAE) y del Impuesto al Patrimonio, además de aumentar el tributo que se aplica a las transmisiones patrimoniales.

En el marco de la Comisión de Programa del FA el MPP planteó recaudar más a partir de los juegos de azar y también impulsó un debate sobre gravar las "herencias". "En Uruguay el impuesto a las herencias existe y es plano. Podes heredar una casita en Playa Pascual y tiene el mismo porcentaje que si heredas una mansión en José Ignacio. Creemos que hay que estudiar una forma de hacerlo progresivo y más proporcional al bien", dijo la senadora Lucía Topolansky. Cuando la senadora habla de herencias se refiere al impuesto que grava el pasaje de un inmueble de una persona a otra por causa de muerte.


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