Problemas de OSE impulsaron la venta de purificadores

Proveedores sostienen que hay incremento desde hace al menos tres años
Con cada nuevo episodio de agua turbia, las ventas de purificadores domésticos se disparan. Y a pesar de que los últimos episodios han ocurrido en Maldonado y Montevideo, desde las empresas proveedoras de estos productos aseguran que el incremento ha sido en todo el territorio. El final del 2015 y el inicio del año siguiente estuvo marcado por problemas graves vinculados a la accesibilidad y calidad del recurso.

La ausencia de agua en Maldonado por la rutura de un caño y el bloqueo de filtros que se extendió de diciembre a enero de este año, así como los posteriores episodios de agua turbia que luego se replicaron en la zona balnearia de Canelones y Montevideo, son solo los casos más recientes. Sin embargo, la preocupación del público parece remontarse a tres años antes cuando se detectó que el agua que salía de las canillas presentaba mal olor y sabor como consecuencia de un alga en el río Santa Lucía. El hecho despertó dudas sobre la calidad del agua de OSE, luego de décadas de ser considerada como buena. "Con los primeros problemas de agua en febrero de 2013 y desde entonces ha sido creciente la demanda con impulsos cada vez que hay esos problemas de turbiedad y la tendencia no baja en invierno", dijo a El Observador Francisco Menéndez, socio de la empresa Agua Pura. Su empresa ha tenido un incremento "sustancial" en las ventas en torno al 30% "por encima del presupuesto esperado" y esto es así desde los últimos tres años.

Si bien la compañía se dedicaba "casi exclusivamente" a la venta de purificadores para uso empresarial, Menéndez dijo que en el último tiempo la empresa tuvo que cambiar de rumbo y comenzar a importar nuevo equipamiento ya que la demanda se trasladó para los purificadores de uso doméstico. Algo similar planteó Leonardo Altuna, gerente de ventas de la empresa Agua Sana, quien sostuvo que en los últimos seis meses sus ventas incrementaron más de un 50%. La capital abarca el 80% de dichas ventas, seguido de Maldonado que representa el 15%. El resto es el interior del país, aseguró.

"Hacemos un feedback con los clientes y promociones con diferentes entidades, pero más que nada (las ventas crecen) por la noticia constante en los medios. A la hora de decisión del cliente, es un disparador", agregó. "La gente adopto un grado de conciencia ahora de querer tener el agua pura para todo, no solo para tomar", dijo Carolina Goldes, responsable de la empresa Dvigi, quien sostuvo que su empresa ha experimentado un "abundante aumento" de las ventas desde el año pasado.
Pero si bien Maldonado y Montevideo son los departamentos que acaparan la demanda (por ser las zonas que suelen estar afectadas pero también por el número de población), los proveedores recalcaron que el incremento se visualiza a nivel nacional. Lugares como Salto, Canelones, Bella Unión, Río Branco, Vichadero (Rivera) y Young (Río Negro), fueron otros de los destacados.

Para otros proveedores, "más que las ventas lo que ha incrementado es el interés de los clientes" en el producto, opinó Camilo Taborelli, director de Osmoaqua. "Básicamente te consultan sobre qué está compuesto el purificador, qué filtra y si mantiene metales pesados, venenos químicos o cloro. Buscan algo de calidad", agregó Altuna. Algo similar contó Andrés Araujo, encargado de mantenimiento de la empresa Crystal Waters. Su empresa no vende purificadores pero sí filtros y en el último tiempo comenzó a recibir pedidos de sus clientes para cambiar el filtro varias veces en el año, cuando lo habitual es que se haga uno por año.

Economía y calidad


Si bien siempre se parte de que los purificadores trabajan con agua ya potabilizada por OSE, los proveedores sostienen que parte de su atractivo para el cliente es el nivel de eficiencia que tienen al limpiar el agua. "Los niveles de reducción de cloruro, fosfato y nitrato siempre están por encima del 95%. Dependiendo de la claridad de agua y demás, llega al 98%", aseguró Menéndez. Por su parte, Goldes sostuvo que los productos tienen una eficacia de hasta un 99% para retirar "metales pesados, venenos químicos, pesticida y herbicidas".

También es la economía y el cuidado medioambiental al limitar la compra de bidones y botellas plásticas. En modalidad arrendamiento el costo ronda los $ 400 y $ 800 mensuales, según el tipo de purificador elegido. Esto es lo que se gastaría en la compra de 6 u 11 bidones. En modo de compra, los costos pueden variar alrededor de los $ 6.000 y $ 9.000. l

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