Producción de leche en Nueva Zelanda caerá por tercer año

Técnicos del USDA consideran que el repunte de precios no sería suficiente para evitar un marginal descenso en la oferta
Por Blasina y Asociados, especial para El Observador

La producción de leche en Nueva Zelanda caería por tercer año consecutivo en 2017, pese a la importante recuperación de precios registrada en el segundo semestre de este año.

Una oferta limitada en uno de los principales exportadores mundiales ayudará posiblemente a mantener los precios, ya que comportamientos similares se podrán ver en otros bloques productores. A ello se suma la mejor capacidad de importación de los países petroleros si se confirma el reciente salto en los precios del crudo el año próximo.

El martes 6 se dio el cuarto aumento consecutivo de precios en el remate de GlobalDairyTrade, con un incremento de 3,5% en el valor global. El promedio para la leche en polvo subió casi 5% a nuevos máximos desde junio de 2014.

Los técnicos del USDA en Nueva Zelanda divulgaron en los primeros días de diciembre su primera proyección sobre la producción de leche en ese país para 2017. Aunque el descenso será marginal respecto a este año –0,6% hasta 21,2 millones de toneladas– será la tercera caída anual consecutiva en la producción. El stock de vacas se estabilizaría en torno a 4,9 millones de cabezas, 1% menos que en 2016. La producción de leche en polvo entera caería 0,4% con un descenso de 0,8% en las exportaciones. Y la oferta de leche en polvo descremada se contraería 5% respecto a 2016.

En el informe se destaca que, dadas las señales más positivas de precios, 2017 marcará un piso de producción de leche en Nueva Zelanda. El modelo utilizado por los técnicos del USDA asume que en el primer semestre de 2017 la producción será inferior a un año atrás con un menor número de vacas y condiciones normales de pasturas. Para el segundo semestre se prevé un nivel de producción diario por vaca dentro del promedio de los cinco años anteriores.

Una de las principales restricciones a la recuperación de la oferta será la difícil condición financiera que arrastran los productores neozelandeses, tras dos campañas con precios por debajo del nivel de equilibrio.

"En la medida que regresa la rentabilidad, el repago de las deudas financieras tendrá prioridad sobre la inversión –compra de animales o más uso de suplementos– factor clave para incrementar la producción", señala el reporte.

Según los números manejados por el USDA, en 2015/2016 (junio-mayo) el resultado financiero de los productores de leche –en promedio– fue el peor desde 2003/2004. Se estima una pérdida financiera equivalente a N$Z 1,31 por kilo de sólidos. En base a la medida de producción de sólidos, la pérdida promedio de los productores fue cercana a N$Z 196.000, equivalente a US$ 143.000 al tipo de cambio sobre fines de noviembre.

En el mediano plazo –dos a cinco años– los técnicos del USDA esperan que la producción neozelandesa de leche crezca entre 1% y 2% anual. "Probablemente tome entre dos y tres años antes que la producción vuelva a los niveles alcanzados en 2014".

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