Productos orgánicos: sustentables y saludables

Atraen cada vez más consumidores con la promesa de una dieta libre de químicos y una producción que respeta el equilibrio medioambiental
Productos orgánicos: la promesa de una dieta saludable y ecológica

La producción y el consumo de alimentos orgánicos no es algo nuevo en Uruguay. Los pequeños y medianos productores que se dedican a esta forma de cultivo, así como aquellos puntos de venta especializados que existen en Montevideo y en otros departamentos (además de internet), comienzan a asentarse en el mapa comercial nacional. La mayoría de las personas vinculadas a este mercado concuerda que la gente está más atenta: se interesa, se asesora y busca entender más de ese mundo que promete una alimentación sin químicos y pesticidas, y que año a año gana adeptos. Pero ¿qué es un alimento orgánico? ¿Se producen en Uruguay todos los productos que se ven en los comercios? ¿Cómo se certifica que un alimento es realmente orgánico?

Un producto es orgánico cuando no ha sido cultivado ni fabricado con elementos químicos (ya sean plaguicidas, pesticidas, fertilizantes químicos o agrotóxicos) o cuando no ha sido modificado genéticamente. Debido a su producción más ecológica, estos alimentos colaboran con una dieta más sana y además cumplen una función de preservación del medio ambiente, dado que protegen los recursos naturales y el suelo donde se los cultiva. Los alimentos orgánicos no solo son frutas, verduras y hortalizas; también hay ganadería orgánica, apicultura y otro tipo de insumos.

En Uruguay, la producción de orgánicos es principalmente de frutas, verduras y hortalizas, aunque también se pueden encontrar productores abocados a la apicultura y a la ganadería. De todos modos, según explicó el ingeniero Agrónomo Sebastián Elola, que entre otras cosas se encarga de asesorar a productores para lograr la certificación orgánica, en el país todavía hay ciertos problemas de desarrollo que impiden una apertura mayor del mercado.

«Algunas empresas familiares se han expandido, tienen empleados y han trascendido esa definición»

"Todavía padecemos de falta de insumos. Eso en algunos rubros es más complicado", explicó Elola. Sin embargo, también aseguró que estos insumos –semillas, productos orgánicos para la producción– de a poco van apareciendo, lo que ha permitido que algunos productores que tenían negocios más familiares pasaran a contratar empleados y expandieran las fronteras comerciales.

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Al alcance de la mano

A pesar de que la producción de orgánicos no es extremadamente amplia, estos productos pueden encontrarse en varios lugares de Montevideo, gracias a locales que se han dedicado a su comercialización, además de muchos supermercados donde también están presentes.

Uno de ello es Mercado Verde, un proyecto que nació hace seis años y que hoy cuenta con cuatro locales y la inminente apertura de un quinto. Allí se pueden encontrar productos que no sólo se enmarcan en el concepto de lo orgánico, sino que también incluyen alimentos naturales en general, y para celíacos. Su mecanismo de trabajo se basa en la cooperación con los productores, a quienes les compran y les sugieren nuevas innovaciones en la forma de producción de orgánicos.

Según su creadora, Valentina Borrazás, la gente se muestra más interesada en su consumo, lo que motiva que el mercado se desarrolle. Esto hace necesario también que se guíe a los consumidores en sus compras, porque más allá de que un alimento orgánico puede ser algo tan común como una lechuga, también existen productos importados relativamente desconocidos para los clientes.

«Tratamos de ofrecer productos de estación, porque trabajar contraestación es ir contra la naturaleza»

"Asesorar e informar ha sido siempre nuestro rol. Hay mucho producto nuevo y es nuestra responsabilidad guiar al consumidor, porque la gente viene a buscar eso: información. Tenemos que saber y por eso nos capacitamos todo el tiempo", explicó Borrazás.

Del productor al consumidor

Uno de los emprendimientos más longevos de este rubro es Ecotienda, que fue creada en 2005 por iniciativa de la Cooperativa Ecogranjas de la Asociación de Productores Orgánicos del Uruguay, y con el apoyo de la Organización de Consumidores Agroecológicos del Uruguay. Ecotienda fue pionero al proponer lo que varios de los emprendimientos similares incorporarían más tarde: la conexión directa entre el productor orgánico y el consumidor.

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Ese vínculo se fortaleció aún más luego de comenzar una relación con Purorgánico, un proyecto que propone delivery semanal de canastas orgánicas suministradas por Ecotiendas, que ha logrado afirmarse en el mercado local.

Rik Kestier es uno de los productores asociados a Ecotiendas que posee su propia producción. En su establecimiento cultiva frutas, verduras y otras hortalizas, pero también se dedica a la producción animal orgánica, que en su caso incluye cerdos, gallinas y conejos, así como los productos derivados de ellos.
"Para nosotros el equilibrio es el factor más importante de la producción. Por ejemplo, tratamos de equilibrar los insectos buenos y los malos para los cultivos. Siempre tratamos de llegar a la equidad", explicó Kestier, que llegó a Uruguay desde Bélgica en el año 1988 junto a su esposa, para dedicarse al rubro.

"Tratamos de vender el producto final al consumidor lo más directamente que se pueda, haciendo lo que antes se llamaba 'cadena corta de comercialización'. Tiene doble ventaja: el contacto más directo para el consumidor y un precio más justo para el productor."

«Así se evita que ingresen en tu cuerpo pesticidas, metales pesados, químicos, cosas que está comprobado que hacen mal»

Además de Ecotienda, Kestier también ofrece sus productos en la feria del Parque Rodó todos los domingos, y en su propia chacra en la zona de Melilla (Arioste Fernández 2434 esquina camino La Renga); allí los clientes pueden conocer el lugar de origen de sus alimentos.

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Precios variables

El precio es una cuestión importante en lo que refiere a productos orgánicos. Por su producción, que requiere de más cuidados y de un seguimiento menos industrializado, la percepción es que estos alimentos son caros. En parte, la premisa es verdadera: algunos productos presentan precios más elevados respecto a, por ejemplo, los vegetales convencionales. Sin embargo, por la falta de intermediario entre productor y consumidor muchas veces estos costos terminan abaratándose.

"Si la gente realmente se informara, el precio no sería una barrera para comprar estos alimentos. Es más que nada un tema de preconceptos. En general el consumidor está acostumbrado a que lo orgánico es más caro. Y en realidad depende: hay veces que sí y hay veces que no. Cuando le comprás al productor directamente podes abaratar los precios por todo los intermediarios que te ahorrás; así te va a salir más barato que la verdura convencional del supermercado, por ejemplo", explicó Borrazás.

De todos modos, según Elola, los orgánicos en promedio suelen costar generalmente entre un 15% y 20% más si se los compara con los alimentos convencionales, y esto se da sobre todo por las cantidades que se producen (ver comparación).

Aun si se tiene en cuenta el precio, productores, vendedores y distribuidores concuerdan en que el hecho de incorporar alimentos orgánicos a la dieta diaria implica la elección de un estilo de vida sustentable y saludable. "Hay que tener conciencia del mundo del que somos parte, y si consumimos alimentos orgánicos ya estamos aportando", aseguró Borrazás.

Cómo se certifica que un producto es orgánico

A nivel nacional, la certificación corre por cuenta de la Red de Agroecología, una organización civil habilitada por el Sistema de Certificación de Producción Agrícola del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca. Este sello permite solo la comercialización dentro de Uruguay y exige una auditoría anual para su renovación. En este sistema se utiliza lo que se conoce como Certificación participativa, que involucra en el estudio a consumidores, técnicos y productores por igual, lo que hace que el producto sea testeado por todos los miembros de la cadena de comercialización. Para exportar, el productor debe certificarse bajo los requisitos que el país de destino requiere.

Delivery

La conexión entre el productor y el consumidor mejoró con la incorporación de deliverys de productos orgánicos. Uno de estos servicios es Purorgánico, que propone la entrega de cuatro canastas mensuales, una por semana. Estas están compuestas por productos de Ecotienda, que a su vez le compra a los productores que conforman la cooperativa. También se pueden agregar otros productos a la canasta, con un costo adicional. El servicio cuesta $ 2.400 por mes; se envían unos 10 productos cada vez y se renuevan cada semana

Comparación de precios

Lechuga
$54 Orgánica / $24 Convencional

Acelga
$56 Orgánico / $52 Convencional

Berenjena
$96 Orgánico (1/2 kg) / $82 Convencional (1/2 kg)

Calabacín
$52 Orgánico (unidad) / $59 Convencional (kg)

Cebolla
$55 Orgánico (kg) / $59 Convencional (kg)

Papa
$67 Orgánico (kg) / $65 Convencional (kg)

Zanahoria
$46 Orgánico (kg) / $36 Convencional (kg)

Repollo
$98 Orgánico (unidad) / $104 Convencional (kg)

Limón
$33 Orgánico (kg) / $53 Convencional (kg)

(Producción y video: Katya Nántez)

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