Prometo volver entero

El Gucci, estrella de Los Muchachos, no saldrá en Carnaval en 2017 por los compromisos con su banda
Nada de vestido largo: pollerita corta y la panza al aire. Eso le planteó el Gucci al director y a los técnicos de Los Muchachos, el conjunto de parodistas que integra por segundo año, cuando se proyectaba el diseño del vestuario que utilizaría para interpretar a una prostituta en la parodia El curioso caso de Benjamín Button.

"Yo cero drama con eso, había que mostrar la panza, el Teatro de Verano tenía que explotar de carcajadas cuando yo saliera a escena, me llevaron el apunte, salió bien y eso me hace recontra feliz", dijo el cantante a El Observador.

Su primera participación en el concurso de carnaval fue el año pasado, cuando Los Muchachos fueron vicecampeones. Gucci dice que como primera experiencia fue útil para conocer el ambiente. "Fue un aprendizaje, pero este año es otra cosa, realmente lo estoy disfrutando al carnaval y tengo que aprovecharlo".

Esto último tiene una explicación: aunque no hay nada seguro, menos en carnaval, el año que viene verá a sus compañeros desde abajo del tablado porque no participará.

"Tengo clarito que algún día voy a volver, pero tengo que cuidar mi chacrita que es el trabajo con la banda", dijo el Gucci.

"Tengo clarito que algún día voy a volver, porque me encantó, pero tengo que cuidar mi chacrita que es el trabajo con la banda (El Gucci y los asesinos del sabor)", admitió.

El año pasado la descuidó mucho y, cosechada la experiencia, acordó con Edward Yern, director de Los Muchachos, que este año trabajaría con el conjunto sin restricciones de domingo a miércoles, pero los jueves y viernes solo hasta la hora 23 para luego cumplir los contratos con la banda. "Solo dejé claro que toque cuando toque no falto al Teatro de Verano", añadió.

Hay noches, comentó, que cumple con los contratos en tres o cuatro tablados y luego hace cuatro o cinco toques con la banda. "Y... cansa, pero no le aflojo nada porque me gusta y lo disfruto, pero sé que el público del carnaval y la gente que va a los toques merece mi respeto, que les rinda al máximo y para eso tengo que concentrarme en algo", explicó.

El nuevo arreglo generó este año que alguna noche Los Muchachos se presentaran sin el Gucci, por ejemplo pasó en el tablado Barrio Lavalleja, lo que generó malestar en el público. Esto no incide en la calidad del espectáculo, porque para afrontar estas ausencias se decidió que el Gucci tenga un rol protagónico en la primera parodia pero no participe en la segunda (El hijo de la novia), que es la que se exhibe cuando le toca ausentarse.

"Panza al aire, el Teatro de Verano tiene que explotar de carcajadas", dijo el Gucci.

"Fijate que hay padres que a lo mejor no le pueden comprar un juguete a sus gurises y esos tablados tienen la entrada barata y los llevan para que me vean y se saquen una foto, para que yo les de un beso y les diga 'hadouken' (el "grito de guerra" del artista) y pegué el faltazo porque estaba con la banda... Eso me parte el corazón. Pasó de casualidad con este tablado, pero pudo ser otro. Ya vamos a ir y me voy a matar por esa gente, como corresponde", contó.

Para su adiós al carnaval de 2017 también incide el aspecto económico, porque en lo que va de este año "tiró para atrás" una docena de toques con la banda y no quiere convivir con ese perjuicio para el bolsillo de los músicos. En su banda todos lo sienten salvo uno de ellos, Santiago, que también es pianista en Los Muchachos.

Sobre lo que descubrió en el carnaval, fue clarito: "conocí otro Uruguay, uno de colores y alegría, la gente se transforma, lo gris se olvida por un mes".

Sus dotes para actuar, sobre todo para aportar humor, son el detalle que caracteriza a la irrupción del Gucci en el concurso carnavalero. Lejos está de limitarse a cantar, lo que habitualmente sucede con artistas que los directores de conjuntos captan de otros ámbitos.

"A Pablo Cocina seguro que le llena el alma cantar, romperla con un tema romántico por ejemplo; en mi caso lo que más me llena el alma es ver que la gente se ríe de lo que hago, de lo que digo, por eso pongo todo el esfuerzo en aprender de los técnicos, del director del conjunto, de Luisito Carballo que el otro día me dijo que tenía 35 años en el carnaval, que vio de todo. De ver a verdaderos monstruos a quienes ahora yo hago reír; eso es un orgullo terrible", dijo.

Y sobre eso añade: "Soy un atrevido, esa es la verdad. No estudié para actuar y solo veo cosas de los fenómenos que me rodean y el único mérito es animarme, no frenarme, aceptar que soy como un elemento paródico dentro del espectáculo", señaló.

"Tengo que hacer una pausa pero seguro que voy a volver", concluyó el Gucci, un integrante de un elenco con sólidos argumentos para dar batalla por el primer premio de parodismo.


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