Pronostican leve repunte del consumo para el año próximo

Deloitte alerta de que la caída del dólar puede afectar a la actividad
Tendríamos que esperar un crecimiento moderado del consumo y del crédito, aunque no estamos previendo una dinamización de la economía de una magnitud tal que permita que la industria (del financiamiento) vuelva a crecer al ritmo de años anteriores", dijo ayer Tamara Schandy, economista de Deloitte.

Durante una presentación realizada en el Congreso Nacional de Crédito, Consumo, Riesgo y Recupero organizado por la institución CMS, la economista indicó que luego del freno que experimentó la economía uruguaya este año, en 2017 y 2018 se debería esperar una performance "un poco mejor", tomando en cuenta el progreso del contexto regional e internacional.

Según Schandy, el descenso del dólar (ver recuadro) y la mejora en las expectativas de los distintos agentes podría alentar un mayor consumo de bienes durables. Algunas señales en esa dirección ya se observan en las ventas de electrodomésticos que dejaron de caer, según dijo, y en la comercialización de vehículos –que aunque está por debajo del año anterior se muestra algo más dinámica que meses atrás–.
El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) de los uruguayos mostró una leve retracción en agosto (-2%) respecto al mes anterior dentro de la zona de "moderado pesimismo", pero se mantuvo lejos del mínimo histórico que registró al cierre del primer semestre. Para la economista, la caída en el precio del dólar puede ser una "buena noticia" desde la perspectiva del consumo, pero también es algo que puede "conspirar" para la reactivación de la economía, la mejora del mercado de trabajo y la competitividad de varios sectores, que atraviesan por una situación de recesión.

La experta insistió en que si bien Uruguay está acompañando la caída del dólar que también ocurre en otras partes del mundo, lo hace desde un punto de vista totalmente diferente porque en los meses previos no había tenido una corrección cambiaria tan fuerte como, por ejemplo, la de Brasil y otros emergentes.
"Al no haber devaluado, esta apreciación que estamos teniendo en estos momentos nos deja muy caros en dólares cuando otros no lo están. La competitividad bilateral con terceros mercados está bastante resentida y eso sigue siendo un condicionante fuerte para la reactivación de la economía el año que viene", apuntó.

En ese sentido, agregó que el descenso de la inflación debería dejar "cierto lugar" para que la política monetaria sea menos contractiva en los próximos meses. Con relación al crédito al consumo, Schandy sostuvo que aunque dejó de crecer "fuertemente" como en años anteriores mantiene su nivel de actividad. El stock de crédito al consumo superó los US$ 4.000 millones en el acumulado a setiembre.

Añadió que los niveles de rentabilidad de las financieras siguen siendo "relativamente altos" y que la morosidad está aumentando, tanto en el caso del Banco República (BROU) como en las financieras. En el caso de los bancos privados se encuentra estable, explicó.

Dólar con leve suba se mantiene arriba de $ 28

El dólar operó ayer con un leve repunte de 0,09% y se negoció en promedio a $ 28,044 en la plaza interbancaria. La jornada volvió a tener la intervención del Banco Central (BCU), que compró por US$ 4,2 millones sobre una operativa total de US$ 53, 4 millones. En las siete intervenciones diarias que hizo en lo que va de octubre la autoridad monetaria compró dólares por US$ 127 millones. Cada vez que la divisa insinúa que puede descolgarse de los $ 28, el BCU ha salido a ponerle piso por encima de esa cota con compras a $ 28,01 hasta $ 28,03. Fuentes del mercado consultadas por El Observador indicaron esta semana que el gobierno sigue mostrando que "no está a gusto" con un dólar por debajo de $ 28. La tendencia a la baja que se consolidó en la segunda parte del año con un dólar planchado en la franja de entre $ 29 y $ 30 dio lugar a un escenario de relativo confort para el equilibrio de objetivos de política económica que persiguen las autoridades. Pero ahora en ese "delicado equilibrio" parece estar pesando algo más la preocupación por el impacto negativo que una mayor depreciación del tipo de cambio puede tener sobre la actividad económica, explicaron.

Populares de la sección