Protesta por aumentos se sale de control y arrincona a Peña Nieto

Más de 500 detenidos, 250 tiendas saqueadas y un policía muerto
Doscientas cincuenta tiendas saqueadas en seis estados, más de 500 detenidos solo en el distrito federal, decenas de detenidos, heridos y un policía muerto es el saldo de las protestas y disturbios ocurridos ayer y el miércoles en México, como consecuencia del aumento de los combustibles dispuesto por el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto.

Justamente, Peña Nieto es el destinatario de todas las críticas por la coyuntura de caos social por la que atraviesa el país, desde que el primer día del año dispuso un aumento promedial de entre 14% a 20% de los combustibles.

La decisión gubernamental, que antecede a una liberalización de precios en el sector energético, enardeció a buena parte de la población, lo que generó una oleada de protestas, movilizaciones y actos vandálicos en algunas partes del país.

En el centro comercial Plaza Jardines, de Tultitlán, en el Estado de México, las pintadas contra el presidente denontan el descontento popular por el aumento de los combustibles.
En un lugar que ayer se mostraba desolado, pese a que suele estar muy concurrido, la expresión de desasosiego de los pocos empleados que se atrevieron a acudir a sus trabajos era una fiel demostración de la situación que padece el país.

El aumento de los combustibles pareció ser el pretexto perfecto de algunos para robar impunemente sin que sonara la sirena de alguna patrulla policial o aparezcan uniformados.
En Plaza Jardines, los saqueos ocurridos durante casi 24 horas dejaron sin ninguna mercancía decenas de tiendas, y mientras la policía brillaba por su ausencia.

La policía de Ciudad de México informó que un uniformado murió el miércoles tras ser "atropellado al impedir un robo en una gasolinera", mientras que otro resultó herido de gravedad en otro incidente.

Los saqueos ocurrieron en el Estado de México, Hidalgo, Veracruz, Michoacán, Tabasco, Cancún, además del distrito federal.

"¡Abajo la Reforma Energética!", señalaba una pancarta enarbolada por una mujer en la cpital mexicana mientras que un hombre a su lado afirmaba que el petróleo "es del pueblo".

Las razones

Los aumentos, que se concretaron el domingo y son los mayores en años, alcanzan un promedio de 20,1% a las gasolinas y 16,5% al diésel, como parte de una política de liberación de precios enmarcada en la reforma energética promulgada en 2015 por el presidente Peña Nieto, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), con la promesa de que bajaría el precio de los combustibles.

La liberación del precio de los combustibles y la entrada de firmas privadas al negocio, que pone fin al monopolio de más de 70 años de Pemex, debía comenzar en 2018, pero el gobierno decidió adelantarla.

El miércoles, Peña Nieto dijo que comprende "la molestia y el enojo" por el alza a los combustibles, pero sostuvo que era necesaria para mantener la estabilidad económica y que es resultado del alza en los precios internacionales.

"De no hacerlo, y es adonde apelo a la comprensión (...), serían aún más dolorosos los efectos y las consecuencias", dijo el presidente.

Explicó que es una "medida responsable" que busca preservar la estabilidad de la economía mexicana.

Varios analistas, el Banco de México y los empresarios han advertido que esta alza podría tener un efecto inflacionario, pero la Secretaría de Hacienda (Finanzas) asegura que trabaja para evitar que haya "una contaminación generalizada" a otros sectores de la economía.

Fuente: AFP y EFE

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