Proyecto de reelección presidencial desencadena violencia en Paraguay

Hubo enfrentamientos entre policías y manifestantes que irrumpieron en el Congreso y provocaron un incendio

Una controvertida enmienda constitucional que permitiría la reelección presidencial generaba tensiones este sábado en Paraguay, después de causar enfrentamientos entre policías y manifestantes, que irrumpieron en el Congreso y provocaron un incendio.

La violencia dejó el viernes unos treinta heridos, entre ellos tres legisladores.

La posibilidad de la reelección es buscada por el gobierno, pero criticada por parte de la oposición, que insiste en que se mantenga un único mandato presidencial, como lo dispone actualmente la Constitución.

A un año de elección presidencial, la reforma permitiría postularse para un nuevo mandato al presidente conservador Horacio Cartes, en el poder desde 2013, y al expresidente izquierdista Fernando Lugo (2008-2012), un exobispo católico.

Una mayoría de 25 senadores, de un total de 45, aprobó el viernes en la tarde el proyecto de modificación de la constitución, y este sábado debía ser ratificado por la Cámara de Diputados, pero la sesión fue suspendida tras los disturbios.

La votación se llevó a cabo en una oficina del Senado, porque el salón plenario estaba ocupado por senadores del opositor Partido Liberal, que se oponen a la reforma.

Con estribillos tales como "Dictadura nunca más", centenares de opositores ingresaron al edificio legislativo luego de destruir portones, vallas y ventanales, y provocaron un incendio.

En el interior del Congreso, saquearon las oficinas de senadores que apoyaron la enmienda antes de provocar un incendio.

Referéndum

Después de la dictadura del general Alfredo Stroessner (1954-1989), la Constitución de 2012 dispuso que no habría reelección presidencial.

La disposición tenía por objeto proteger a Paraguay de que un presidente intentara a aferrarse al poder.

La Cámara de Diputados, donde el gobierno tiene una gran mayoría, debe aprobar también la reforma de la Constitución para que ésta entre en vigor.

Los diputados debían votar este sábado la propuesta, pero su sesión fue suspendida tras los violentos disturbios del viernes.

"No vamos a sesionar el sábado. Me impresiona lo que está sucediendo. Me golpea muchísimo. Espero que vuelva la calma y la concordia", dijo el presidente de la Cámara de Diputados, Hugo Velázquez, en un mensaje por televisión.

Si la iniciativa es aprobada por ambas cámaras del Congreso, el Tribunal Superior de Justicia Electoral debe convocar a un referéndum en un término no mayor a tres meses.

Pero el presidente del Senado afirmó que la votación del viernes era "inconstitucional" y llamó al Tribunal Supremo a invalidarla.

"Queremos que la ciudadanía decida si quiere o no quiere la reelección a través de un referéndum", dijo la senadora Lilian Samaniego, presidenta del oficialista partido Colorado, horas antes de los enfrentamientos.

Los enfrentamientos estallaron después del anuncio de que los senadores habían votado, y unas treinta personas resultaron heridas, según los bomberos.

El propio titular del Senado, Roberto Acevedo, y el presidente del partido Liberal, Efrain Alegre, además del diputado Edgar Ortiz, también liberal, resultaron heridos en los incidentes, dijo el senador opositor Luis Wagner.

Ortiz recibió un balín de goma en la boca que le provocó una herida sangrante.

El sector opositor afín al expresidente Lugo respaldó a los congresistas del partido de Cartes en el proyecto de enmienda, pero el resto de la oposición denunció "un golpe parlamentario" y llamó "a la resistencia".

"Es el proyecto dictatorial de Horacio Cartes con la complicidad de Fernando Lugo. Vamos a resistir hasta que retiren el proyecto", advirtió el senador opositor Carlos Amarilla.

Por la noche, el presidente Cartes calificó de "bárbaros" a los manifestantes y responsabilizó de los hechos a "un grupo de paraguayos empotrados en la política y en los medios de comunicación para lograr el objetivo de destruir la democracia y la estabilidad política y económica".

En su cuenta de Twitter, Cartes escribió: "La democracia no se conquista ni se defiende con la violencia. Seguimos viviendo en un Estado de Derecho y no debemos permitir que unos bárbaros destruyan la paz, la tranquilidad y el bienestar del pueblo".

La calma regresó hacia la medianoche al Congreso, donde numerosos policías estaban desplegados.


Fuente: AFP

Populares de la sección