Que el letrista no se olvide

Razones para pedirle canciones nuevas a Jaime Roos después de escucharlo cantar en el nuevo tema de La Vela Puerca

¿Ves? es, desde muchos puntos de vista, una gran canción pop rock. Quizá la mejor lograda que La Vela Puerca haya presentado hasta este momento en su carrera. Recostada sobre un estilo que recuerda al fundamental El Impulso, disco de 2007 que es un auténtico mojón en la progresión musical de la banda, también se acerca en su poética a dilemas y pareceres muchas veces esbozados por Sebastián Teysera en sus letras.

Es una canción de algún modo existencialista, insegura y melancólica, pero desde un punto de vista poco tremendista y con más perspectiva de lo personal, más consciente de los cambios de ánimo que definen al paso del tiempo. Y también en su sonido es mucho más montevideana de lo que parece, dada la universalidad de lo que plantea su letra y un cierto dejo a Beatles que daría para varias discusiones a propósito de su procedencia.

Pero además, esta canción de La Vela Puerca tiene otro elemento trascendental: Jaime Roos acompaña a la banda en la canción y canta en soledad en algunas partes, más allá de que su voz se funde con la de Teysera en varios momentos del tema. No llama tanto la atención porque son tiempos de mucha reivindicación para Jaime Roos, también homenajeado por parte de la escena under del Uruguay, que bautizó su festival Peach and Convention por la quintaesencial Durazno y Convención y que puso un dibujo suyo en su logo. Roos se acercó a saludarlos el año pasado estableciendo así un singular encuentro con una escena que en principio y a simple vista alguien podría señalar como lejana o diametralmente opuesta a su estilo.

La trascendencia de esta aparición de Jaime Roos tiene varias explicaciones. En primer lugar, porque las colaboraciones o apariciones del músico –aún hoy, con diferencia el más importante de la música uruguaya por historia, convocatoria, repertorio, popularidad e influencia en generaciones posteriores– son infrecuentes. Lo último que recuerdo suyo con una banda de rock local son dos brevísimas apariciones en las versiones de su Una vez más y de Jota Erre, canciones del disco Durmiendo Afuera, de Trotsky Vengarán (2001), que también produjo. En su momento hizo algunas voces tras Mandrake Wolf en el original de Amor Profundo y también versionó De nosotros dos de Mateo junto a Jorge Nasser en el disco Efectos Personales del ex Níquel, en 2001 (x). Pero además, se trata de una de las escasas apariciones de Roos en un tema que no sea inédito de los últimos ocho años. De hecho, los últimos proyectos de Jaime han pasado por el lado del cine –la exitosa película sobre el Mundial de Sudáfrica Tres millones que luego se convirtió en show–, la reversión de canciones de su autoría –los conciertos de Hermano te estoy hablando, luego editados– o los recopilatorios (Clásico, en 2007, y la antología Cine Metropol, en 2013).

Lo cual me trae al siguiente punto. Plantándome desde el obvio costado del público, del admirador, del fanático y habiendo escuchado el tema, propongo la egoísta y caprichosa consigna –lo sé– de pedir al cantautor nuevas canciones. Tengo varios motivos: en primer lugar, que Jaime Roos no considera su obra como cerrada, ni jamás lo ha siquiera sugerido. Es decir, que a pesar de ser hace muchos años un clásico de la música nacional y de tener un repertorio acorde a esa condición, Roos no ha dicho que su etapa de creación está cerrada. Sin embargo, no puedo dejar de señalar que esta ausencia de canciones nuevas suyas es por lo menos prolongada: entre los anteriores Contraseña (2000) y Fuera de ambiente (2006) pasaron seis años. Entre Contraseña y su predecesor, Si me voy antes que vos (1996), cuatro.

Fuera de ambiente fue uno de los mejores discos de su año, en un año en el que salieron, por ejemplo, Bardo de Fernando Cabrera, 12 segundos de oscuridad de Jorge Drexler, Todo es tan inflamable de No Te Va Gustar, o Raro, del Cuarteto de Nos. Y en parte lo era porque el disco marcaba el regreso de Roos con canciones nuevas a la altura de su figura como compositor: Tema del hombre solo fue un clásico instantáneo, De la canilla revivió la magia del trabajo a dúo con Raúl Castro, y Catalina se reveló como una gran canción pop a partir de una batería de murga, solo por mencionar apenas tres ejemplos. Fuera de ambiente fue también una actualización del Roos compositor, hablando de temas quizá más propios de la etapa de la vida en la que estaba. Con ese pulso inalterable para la música popular, Jaime explica cómo es la perspectiva de la posibilidad de perder a un amigo, de cómo se renueva la ilusión en el amor o de cómo se homenajea a una madre que ya no está, entre otras cosas.

Que quede claro: lo menos que es esto es una exigencia o imposición de parte de un periodista. Pero hecha la aclaración, permítaseme la siguiente concesión: sabiendo que ningún disco es bueno de antemano las canciones nuevas de Jaime Roos pueden no solo mejorar un repertorio casi perfecto sino que además, como las de aquel último disco, nos dirían dónde está Jaime Roos hoy, qué influencias y puntos de vista tiene a esta altura de su carrera el artista. En épocas de surgimiento de una camada grande de cantautores locales por carriles diferentes a los tradicionales, sería interesante ver cómo caen canciones nuevas de Roos, cómo se ensamblan en esta nueva dinámica musical que ha mutado tanto en lo global como en lo local. Sabiendo incluso que no se reconoce como un perfeccionista obsesivo, aunque probablemente lo sea, mi pedido es que Jaime complete un nuevo ciclo y que entre sus cientos de bocetos llegue a canciones nuevas que completen una obra. Después de todo, habría que añadir que en los tiempos de la playlist y la canción de consumo único, efímero son pocos los artistas que hoy pueden imponer un formato de álbum, un paquete de canciones. Roos es uno de ellos.

Volviendo a la canción que motivó este post: alguna vez Roos me dijo que le parecía horrible que el cánon de la música en los tiempos que corren sea "parecerse a algo". El caso de ¿Ves? es paradigmático: siendo una auténtica e innegable canción al estilo La Vela Puerca, tal vez este tema sea al mismo tiempo lo más "Jaime Roos" que hayan hecho. Que él ponga su voz allí la termina de definirla así y el resultado es tan bueno que obliga a pensar en la posibilidad de más, de que esto sea un preámbulo de cosas nuevas. Sabiendo que lo ya hecho por Roos no caducará, lo que simplemente quise aquí es pedir desde la impunidad de un blog que vuelva a hacer una de las cosas que mejor le salen. Esta canción me parece excusa suficiente.

 

(x) (N. del R.) En la versión original de este post no se había incluido la aparición de Roos en el disco de Nasser, con lo cual queda aquí señalada la corrección ya hecha.


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