¿Qué es de la vida de George Hilton?

El actor uruguayo con mayor proyección internacional del siglo XX fue Jorge Hill Acosta y Lara, una estrella del cine italiano y europeo. Aunque por aquí se lo recuerde poco.

Por Jaime Clara

Nació en Montevideo, en julio de 1934. Con ochenta años, que no aparenta, su nombre artístico lo paseó por el teatro y el cine del Río de la Plata y de Europa con éxito.

Por influencia de su abuelo, Manuel Acosta y Lara (1880-1946), que fue escritor bastante conocido en su momento, creyó que en las letras estaba su futuro. Luego probó en radio y se dedicó a la actuación en los teatros El Tinglado y Circular. Hace unos días, pude conversar con Hilton en Sábado Sarandí, aprovechando que se encontraba en el país por un asunto familiar. Durante la charla, recordó que sus comienzos radiales fueron en CX 36 haciendo una audición de poesía y radioteatro.  "Pero me di cuenta que para lo que yo quería el Uruguay me quedaba un poco chico. Entonces quise probar en cine. Allí tuve suerte, me hicieron pruebas y debuté con la obra Mariana Pineda de García Lorca, con María Vanner como protagonista. Hice la primera película en color, en cinemascope, Alto Paraná  (1958)  con otro uruguayo, Ubaldo Martínez."  En Argentina, HIll pasa a llamarse Hilton, Jorge Hilton.

Según el portal Cineestrenos, recuerda que es en el vecino país donde su rostro se hace conocido como primera figura en las fotonovelas , que eran los dramas románticos, por entregas, de las revistas del corazón, antes de que existiera la televisión, y que "que sustituían la lectura tradicional  por fotos en blanco y negro, subtituladas con hombres y mujeres impávidos y de ademanes hieráticos. Su trabajo en más de 300 novelas del género le dieron gran popularidad en el vecino país a fines de la década del 50. En Buenos Aires hace también teatro pero además comienza a aparecer en cine, al principio como extra y luego como discreto actor de reparto en seis films (1956-1963)."

En 1962, en Buenos Aires, huyó de su pareja, una mujer  diez años mayor. “Hice como esos maridos que dicen que van a comprar cigarrillos y me fui”. En realidad se fue a Ezeiza, preguntó cuál era el primer avión que salía. Era a Italia, y allá marchó, por azar, a Milán. Sin saber hablar italiano, casi sin ropa ni dinero, llegó el día de su cumpleaños, 16 de julio, en pleno verano europeo, a un país que lo tiene, aun hoy, como una estrella. Su nombre mutó, definitivamente a George Hilton. “Dicen que el mundo es de los audaces y cuando llegué –admite- tuve suerte. Fíjese que hice sesenta películas como protagonista. Llegué en el momento justo. Si hubiera llegado hoy, con la edad de antes, probablemente no hubiera hecho nada, debido a la gran crisis en todo el mundo y, en Italia, muchísimo más.”  Por aquellos años, el cine europeo en general, y el italiano en particular, vivían momentos de esplendor.

Como pudo aprendió el idioma rápidamente, hizo modelaje, fotonovelas y consiguió, casi de inmediato, trabajo en cine “porque me vieron muy Gary Cooper, alto, me pusieron un sombrero texano, un cigarrillo y a andar a caballo, cosa que yo hacía muy bien, así que me tomaron enseguida.”  La primera película que filmó en Italia fue Le colt cantarono a morte e fu... tempo di massacro (1968), donde yo hacía el papel de un borrachín, que gustó mucho. Tuve muy buenas críticas, incluso aquí en Uruguay y en Buenos Aires, donde la película se proyectó con el nombre de Tiempo de masacre. Con eso logré un gran suceso y me permitió comenzar a hacer hasta seis películas por año.”

Hilton comentó que, por aquellos primero años, los actores italianos se quejaban de la falta de oportunidades y se preguntaban por qué "vino este uruguayo a sacarnos el trabajo." En su libro Función completa, por favor, el crítico Osvaldo Saratsola, escribió que el actor estuvo "ubicado un paso detrás de Giuliano Gemma, Lee Van Cleef, Tomas Milian, Franco Nero y la dupla Terence Hill - Bud  Spencer" y lo define como "una figura perdurable en filmes de vaqueros y aventuras de variado tipo, dobladas al inglés y con distribución mundial."

La fama internacional de este uruguayo fue el gran argumento para que se lo convocara para integrar el elenco de la película El lugar del humo (1979), uno de los tantos intentos de ser la primera película uruguaya, dirigida por Eva Landeck.  El propio actor reconoció el fracaso de aquella coproducción con Argentina y el ya citado Saratsola la definió como "desafortunada coproducción que trajo a Hilton de retorno a estas tierras para recibir primero abundante publicidad y luego pesadas críticas."

Hoy, con ochenta años, Jorge Hill Acosta y Lara, Jorge o George Hilton, continúa viviendo en Italia, que considera su lugar en el mundo y, pese a tener desde hace varias décadas la ciudadanía italiana, viene cada tanto a Uruguay. Dice ser muy hincha de Cavani, debido a su paso por la península y en el fútbol local siempre fue seguidor de Liverpool.

Hace algunos años se corrió el rumor de su muerte, cosa que él mismo se desmintió grabando un video que colgó en You tube. Como tantas veces, aun herido, el vaquero demostró que tiene fuerzas para seguir.


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